LLEGA RICARDO DARÍN CON ENTRADAS AGOTADAS

Historia de una pareja después de la pareja

Ricardo Darín y Érica Rivas llegan el miércoles al Auditorio.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Rivas y Darín viven en el escenario de los cambios de una pareja. Foto: Difusión.

Desde este miércoles 20 y por cinco funciones, Escenas de la vida conyugal, de Ingmar Bergman, llega a Montevideo, para presentarse en el Auditorio Nacional Adela Reta, con un elenco encabezado por uno de los actores argentinos que más interés suscita en este momento: Ricardo Darín. El ganador del Premio Goya a Mejor Actor en este 2016, llega junto a otra gran figura, gran comediante, y también muy premiada: Érica Rivas. Se presentarán el 20, jueves 21, sábado 23, domingo 24 y lunes 25, a las 21:00 horas, salvo el domingo que va a las 18:00. Las entradas están totalmente agotadas.

Otro nombre estelar se da cita en la ficha técnica de esta obra, que llega a Uruguay luego de haber cosechado los Premios Estrella de Mar a Mejor Obra, Mejor Dirección, Mejor Actor y Mejor Actriz. Es el de la diva Norma Aleandro, quien dirige este trabajo que ella conoce bien de cerca, dado que lo protagonizó junto a Alfredo Alcón, en una versión que el público uruguayo pudo ver en el Teatro El Galpón. "Bergman concibió esta obra en el marco de la clase media escandinava, pero en realidad es universal. Como es universal el amor de la pareja, o el desamor, o el afecto, como la necesidad primaria de la criatura humana", había expresado Aleandro sobre esta obra cuando le tocó hacer el papel que ahora hace Rivas.

El argumento gira sobre la relación de Juan y Mariana, un matrimonio que se separa, punto de inicio de toda una reflexión sobre la vida de a dos, aunque en general, una pareja son solamente dos. Luego, en una secuencia de escenas que saltan en el tiempo, el matrimonio ya disuelto pasa por todo un juego de relaciones, en las que el espectador seguramente verá reflejado algún momento de su vida.

El texto que está detrás de las escenas tiene una larga historia. Miniserie y película sueca escrita y dirigida por Bergman, se filmó en 1973 con Liv Ullmann y Erland Josephson, estrenándose en 1973 en la televisión sueca. Y obtuvo un considerable éxito internacional, incluyendo premios como el Globo de Oro a la Mejor Película Extranjera. Una de las razones tuvo que ver con lo removedor que supuso esa mirada desgarradora sobre el matrimonio, y también sobre la vida de una pareja después de separarse.

A su vez, la obra que ahora llega al Sodre, y que los porteños aplaudieron en el hermoso Teatro Maipo, es una versión de Fernando Masllorens y Federico González del Pino, que la ha acercado mucho al público local, aunque sin remarcados geográficos. La obra, en sus distintas versiones para cine, televisión y teatro, fue cobrando algo más de comicidad, hasta esta versión argentina que tiene tramos que provocan la risa.

Pero junto al humor, hay mucho para reflexionar y también para desgarrarse junto a la pareja protagónica. Ubicada en un ámbito atemporal y sin referencias específicas a ninguna época, son muchos los temas que van saliendo al ruedo, como en toda pelea de pareja, donde la condición de víctima y de victimario parece ir rotando.

Al atractivo del tema (de los temas), se suma el de los actores. Darín, recientemente galardonado con la Concha de Plata a Mejor Actor en el Festival de Cine de San Sebastián por Truman, llega a Uruguay en un momento muy alto de su popularidad, y la demanda de entradas para el espectáculo es una prueba de ello. También Rivas viene en un punto muy alto de su carrera, habiendo ganado el Cóndor de Plata por Relatos salvajes, que escrita y dirigida por Damián Szifron, le habilitó a Rivas un papel atrapante. Habrá que ver qué pasa desde el miércoles en el Auditorio.

Rivas: "Las grandes salas son interesantes"

Son muchos los temas que Escenas de la vida conyugal le lanza al espectador. "Creo que la obra busca mostrar las renuncias, y las grietas sobre la relación matrimonial, que es uno de los temas grandes en Bergman. A mí lo que me interesa de la pieza es que habla sobre el amor, cómo se va sosteniendo a través del tiempo, cómo va cambiando. Mutando de intensidad, de forma. Y muchas veces con la mejor de las intenciones, también equivocándose. A mí eso es algo que me emociona muchísimo, en el escenario y de la obra en sí. Eso de qué hacer con ese amor que ha ido cambiando con el tiempo, cómo ser consecuente con el amor a través del tiempo, con una misma persona", explicó a El País Érica Rivas, al ser consultada al respecto.

La intérprete expresó sentir un nuevo desafío ante una sala como el Auditorio. "Hemos trabajado en el Maipo, y también en salas mucho más grandes. Para una sala distinta hay que acondicionarse, principalmente nuestros cuerpos. Somos Ricardo y yo solos en el escenario, y eso es algo que se siente muchísimo. Con Ricardo vemos que las cosas que aparecen en las salas grandes son muy interesantes, como qué pasa con nuestros cuerpos tratando de llegar a tanta gente".

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados