Málaga, por la comedia nacional

Una historia cotidiana que deviene en rarezas

Un texto del dramaturgo suizo Lukas Bärfuss llevado al escenario de Sala Verdi

Málaga
Málaga, con Gabriel Hermano y Jimena Pérez. Foto: María Fernández Russomagno

La dramaturgia del escritor suizo Lukas Bärfuss está llegando bastante a Uruguay y su presencia en la cartelera de teatro es bienvenida. Ahora es la Comedia Nacional la que pone en escena un texto de este dramaturgo que tiene mucho para decir de las relaciones humanas puertas adentro. Luego de bajar de cartel Las neurosis sexuales de nuestros padres, que se hizo en El Galpón dirigida por Walter Rey, ahora pasa a presentarse Málaga, en Sala Verdi, con elenco de la Comedia Nacional.

Y esta nueva obra pude dejar desconcertado al espectador. En principio arranca como una pieza bastante corriente. Una pareja, que está separada, discute por un asunto cotidiano. Él tiene que viajar a un congreso, y ella quiere ir a Málaga con su nueva pareja. Y la niñera, que cuida a la hija de siete años, está indispuesta, y ese hecho mínimo va generando una cascada de hechos, que dan cuenta de cómo el orden de la vida diaria puede estar pendiendo de un hilo.

La discusión de pareja cobra fuerza escénica en diálogos ágiles, lúcidos. Bärfuss refleja bien cómo en una pelea familiar afloran frases geniales, y también remates que de tan racionales se van hacia el absurdo. Una pelea de pareja tiene algo de psicoanálisis y mucho de performance, y el escritor toma ese camino para exhibir a sus personajes. El recurso es particularmente rico cuando se cuenta con buenos intérpretes, y en este caso, Gabriel Hermano, y sobre todo Jimena Pérez, dan perfecto en tonos, gestualidades, y cambios de climas y registros. Hermano logra muy bien los momentos de arrebato, de ira, mientras que ella plasma con solvencia los gestos y expresiones de una mujer paciente, abnegada, que se sabe con más sensibilidad que él.

Es un placer verlos trabajar juntos. Y el autor transita muy bien esa otra zona, de la pareja que ya no es, de ese amor que fue, y del que queda un nexo que tiene mucho de rabia, de rencor, pero también de cariño. Un tercer actor, Ernesto Álvarez, complementa bien la dupla de protagonistas, y está al nivel de lo que el espectáculo requiere.

Ese tercer personaje es el chico que cuidará de la niña mientras los protagonistas se van de la ciudad. Desde allí los hechos irán apartándose de lo cotidiano, teniendo como disparador un accidente del que el espectador va teniendo noticia de a poco. Bärfuss administra bien los diálogos, plantea bien las escenas, recorre a buen ritmo las situaciones que él mismo plantea, pero hacia dónde va apuntando todo eso es algo que no queda muy claro a la hora de pasar raya. Cierto desconcierto puede invadir al espectador al momento de buscar sacar conclusiones sobre lo presentado en el escenario.

En escena el texto está servido con escasa belleza, en parte porque no es lo que la escenografía busca trasmitir. Hay una escena a trasluz que exhibe algo más de poder visual, pero en general la puesta no deja un recuerdo estético relevante. Mondino, desde la dirección, infiere buen ritmo a las acciones. Algunos toques de humor inteligente, contados pero muy eficaces, aumentan la capacidad de entretenimiento de esta obra no muy extensa, cuyo final deja pensando, y quizá sea ese su objetivo.

ficha técnica

Málaga [***]

Compañía: Comedia Nacional. Texto: Lukas Bärfuss. Dirección: Bettina Mondino. Traducción: Cecilia Bassano. Actores: Jimena Pérez, Gabriel Hermano, Ernesto Álvarez (actor invitado). Escenografía: Osvaldo Reyno. Vestuario: Leticia Sotura. Música: Fernando Ulivi. Iluminación: Fernando Scorsela. Teatro: Sala Verdi, Soriano 914. Funciones: viernes y sábados a las 21.00 y domingos a las 17.00. Entradas: $ 150, en la sala y TickAntel.

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