TEATRO

Helena de Troya, vieja y memoriosa

Un nuevo personaje para la actriz Susana Groisman.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
"La historia siempre ha sido contada por hombres", dice Groisman con énfasis. Foto: Difusión

Susana Groisman, destacada actriz uruguaya de larga trayectoria, prepara un nuevo personaje, que presentará ahora en junio, en la Alianza Uruguay—Estados Unidos. La intérprete hará un unipersonal, Juicio a una zorra, de Miguel del Arco, obra que ya se vio el año pasado encarnada por la actriz almodovariana Carmen Machi, en El Galpón.

"El personaje es Helena de Troya, ya vieja, que cuenta su versión de la historia. Me propuse conseguir la obra, y empecé a tirar botellas al mar, hasta que contacté al autor por Facebook, quien me la dio a un precio muy razonable, muchísimo menos de lo que pedía", dijo a El País Groisman, quien ha frecuentado poco la actuación en solitario.

Antes, en 1997, la actriz había animado el papel de Sarah Bernhardt en Oh, Sarah, que hizo en el Teatro del Mercado, dirigida por Bernardo Galli. "No es lo que más me gusta: a mí me gusta compartir con compañeros el escenario. Pero con este nuevo texto me topé con algo que yo sentía que quería decir. Lo que digo es como si hablara yo".

Al comparar aquel unipersonal de 20 años atrás, con este nuevo, surgen similitudes y diferencias. "Este tal vez sea una visión más política, desde el punto de vista femenino: cómo la historia siempre ha sido contada por hombres. Pero más allá de eso, ambas son mujeres jugadas, de distinta manera. Sarah Bernhardt luchaba por su trabajo. En el caso de Helena de Troya, más que provocar una guerra, fue ella puesta como excusa, para una guerra que duró 10 años. Ese es el tema fundamental de la obra: las razones de la guerra, que no son las que se dicen".

"Siempre detrás de la guerra está el afán de poder. Y esta pobre mina, Helena de Troya, fue el chivo expiatorio. Y todo eso ella lo cuenta con mucho dolor, y mucha ironía. Y son cosas que me dan vueltas en la cabeza: las verdaderas causas nunca salen a la luz, sino que se inventan otras", señala Groisman, quien trabajará en el escenario mayor de la Alianza. "No me asusta ese escenario tan grande, porque tenés proximidad con los espectadores", indica.

Groisman comenzó a actuar en los años 60, y ha llevado adelante sus propias producciones. "Es difícil cuando sos sola. Y no soy sola por elección. Al principio yo quería integrarme a grupos, pero los grupos no me han querido a mí. Finalmente me hicieron un gran favor a no aceptarme en los grupos: soy dueña de lo que quiero hacer", afirma, admitiendo que muchas veces los grupos de teatro locales son muy cerrados.

Juicio a una zorra, con dirección de Gerardo Begérez, va desde el viernes 10 de junio, los viernes a las 21.00.

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