TEATRO

En la frontera de México y el teatro

Se estrena en la Balzo, Pedro Infante no ha muerto.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Una historia de soledad protagonizan Noelia Campo y Ray Garduño. Foto: Alejandro Persichetti

La obra transcurre en Tijuana, Los Ángeles y Montevideo, en el pasado, presente y futuro. "El espectáculo transita sensaciones áridas, ásperas, frías, tristes y húmedas, que acompasan los lugares donde se narra", dice Verónica Mato, autora y directora de Pedro Infante no ha muerto, que hoy, sábado 28, se estrena en Sala Balzo.

Pedro Infante, el célebre cantante y actor de la época de oro del cine mexicano, cobra un carácter simbólico en este montaje que por seis funciones interpretan Noelia Campo y el actor mexicano Ray Garduño. "Pedro Infante representaba el deber ser de las relaciones románticas entre hombres y mujeres; el hombre caballero, romántico, mujeriego, bebedor y leal. Y murió en forma trágica, al fallar un avión que manejaba. Su muerte generó un hecho muy connotado en México, con miles de personas llorándolo, y dudando que una figura de esas características pudiera morirse. Y se generó un mito, surgiendo dobles que decían ser Pedro Infante. Pienso que hay ciertas figuras con un valor icónico que las hace inmortales para sus seguidores, seres extracotidianos que no pueden morir", explica Mato, cuya obra fue ganadora del fondo de Iberescena.

En el escenario, un hombre desea emigrar en forma ilegal a los Estados Unidos, con miedo a fracasar y que nadie reclame su cuerpo. Se reúne con una prostituta, y la obra habla de un encuentro amoroso, de un pacto para comprar memoria y evadir la soledad. "Entre ellos se genera un vínculo de necesidad afectiva, querer escapar, querer ser un recuerdo en alguien. Ser un ser amado", indica la autora, quien trabajó junto a Fernando Santullo en la música, y con el fotógrafo y videoartista mexicano Nacho Ponce en la realización audiovisual.

"A nivel sonoro me interesaba trabajar con un artista que pudiera darle una visión contemporánea, permitiendo una convivencia de lo actual y lo tradicional. Santullo vivió muchos años en México y hace 10 que vive en España: su mestizaje brinda el carácter que el espectáculo necesita. Está trabajando lo sonoro sampleando música de Pedro Infante con una canción que compuso especialmente para la obra a partir de ver los ensayos. Y generando un textura sonora que parte de esta canción y luego se fragmenta en distintos momentos del espectáculo", señala.

La directora busca que la historia se narre desde los cuerpos de los actores y el texto. "No me interesa trabajar con escenografías arquitectónicas que representen un espacio: la mejor herramienta del teatro es trabajar con la imaginación del espectador". La obra transcurre en tres habitaciones de hotel, que son el mismo espacio que muta con movimientos sencillos de un elemento central y cambios de luz rápidos.

"Detesto las transiciones lentas entre escenas y la falta de ritmo: no acompañan el tiempo del espectador actual, que fácilmente se traslada de un espacio a otro, que entiende el relato fragmentado. Los creadores escénicos debemos trabajar con un tiempo orgánico a la vida, de sus fluidos, de sus pasiones".

Esta es la segunda vez que Mato y Campo trabajan juntas: la actriz había sido dirigida por la dramaturga en 2013, en Santa Rosa.

Ahora Pedro Infante... dará hoy dos funciones (a las 20:00 y 22:00), otras dos el domingo (a las 18:00 y 20:00), luego va el lunes y el martes a las 20:00. Tickantel, $ 300.

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