Agatha Ruiz de la prada

“Espero que este ballet sea un hito”

La española que hizo el vestuario de "La bella durmiente" charló con El Pais

La diseñadora española Agatha Ruiz de la Prada que realizó el vestuario del ballet La Bella Durmiente charló con El País. Foto: Darwin Borrelli
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Sus diseños tienen una teatralidad que no la consiguen otros diseñadores. Su sello distintivo es el trato que tiene con las telas, texturas y formas, haciendo que los colores tomen el protagonismo en cada vestido. Sin dudas, la diseñadora española Ágatha Ruiz De la Prada sabe que sus creaciones no dejan a nadie indiferente, como tampoco lo hará el vestuario que creó en exclusiva para el comienzo de la temporada del Ballet Nacional del Sodre, La bella durmiente que ayer comenzó la primera de 15 funciones que tendrá. La diseñadora, que charló con El País, espera que sean muchas más, y que logre superar la recaudación de El lago de los cisnes (el ballet más taquillero del BNS); y está cerquita, a 200 entradas de lograrlo.

“Creo que he nacido para hacer La bella durmiente”, dice la diseñadora distinguida con el Premio Nacional de Diseño de Moda en 2017, que llegó a Montevideo el martes y ya ha visto dos ensayos del ballet. El primer día “me encantó lo que vi, pero al día siguiente me gustó más”, dice, y agrega que solo lamenta no poder quedarse más tiempo, para verlo más días. Este nuevo vestuario espera llevarlo a todas partes, y el primer salto se puede dar “cerquita”, en el Teatro Colón, dice. Otros destinos con los que sueña son Nueva York, Milán, París, Londres y también España, aunque sabe que es caro y difícil de lograr.

Cuando se le pregunta por su día a día, De la Prada dice que “se ha vuelto demencial”. Es que en 10 días ha realizado nueve desfiles, además de esta presentación, y tiene su agenda ocupada y sin descanso hasta diciembre. “Entonces me digo: Agathita, tienes que hacer algo porque esto no es normal”, cuenta, aunque agrega que está “divertidísima” con este ballet, al cual define como “lo que más me ha gustado y lo que más he querido hacer”.

—Para El Cascanueces que realizó para el Teatro de Madrid, el vestuario que hizo era blanco con corazones, y para esta Bella Durmiente es casi lo opuesto.

—Creo que esto es lo más bonito que he hecho, y he hecho bastantes. He tenido un ballet de Marsella, para el que hice tres o cuatro puestas, pero el que más me gusta y con enorme diferencia, es La Bella Durmiente.

—¿Cómo le resultó trabajar a la distancia?

—Un poco angustioso pero fantástico, porque el equipo de trabajo de aquí es sensacional. Me acuerdo que cuando le entregué los dibujos a Julio Bocca (entonces director del BNS) en Madrid, creo que se llevó un susto de muerte porque es un hombre muy perfeccionista y es un artista impecable. A la vez es un señor que respeta mucho el trabajo de los demás, y creo que él no se esperaba esto. Luego se fue Julio y tuve la suerte que vino Igor (Yebra), un bellezón, guapo y simpático, y enseguida dijo: “qué bien Agatha”. Él tenía menos miedo que Julio. También es muy bonito porque empecé todo con Julio. La foto con la que sueño, que la tengo en mi Instagram, es con los dos, uno a cada lado. Me hubiera gustado una foto con (José) Mujica, porque él puso a Julio; esa foto me gustaría, ojalá la consiga.

—¿Conoce algo de la política uruguaya?

—Conozco las historias de Mujica que son tronchantes y geniales. Creo que él es un mago del marketing y de la comunicación a nivel mundial.

—Usted también conoce de marketing y comunicación.

—Por eso quiero la foto con él. Pero la foto con Julio e Igor ya es un fotón, la tengo en bambalinas y ahora la quiero en el escenario.

—Yebra dijo hace poco que su intención era que todo el destaque se centre en sus diseños.

—Igor tenía mucho miedo de cómo nos íbamos a casar el escenógrafo (Hugo Millán) y yo. Yo también un poco, pero no lo pude haber hecho mejor. Estoy orgullosísima de cómo me han tratado, para mí ha sido la pera. Igual no se lo puedo contar a nadie, porque nadie me lo va a creer.

—¿Cómo que no?

—No, voy a España, cuento lo que he hecho y no me lo creen. Por eso estoy con Igor con muchas ilusiones de llevar esto a España, a un sitio buenísimo.

Agatha Ruiz de la Prada "Me hubiera gustado una foto con Mujica, ojalá la consiga".
Ágatha Ruiz de la Prada "Me hubiera gustado una foto con Mujica, ojalá la consiga". Foto: Darwini Borrelli.

—¿Que diferencia hay entre trabajar para un desfile y hacerlo para un ballet?

—Esto es mucho más agradecido que un desfile, porque los desfiles no se repiten y los ballets y las óperas sí. Y si esto viaja, para mí, es una gozada.

—¿Qué quiere que la gente recuerde de esta Bella Durmiente?

—Un niño pequeño tiene que venir a ver este ballet y salir flipado. Qué bonito es el teatro, lindo es el ballet, que emocionante ha sido, que bonita música, visualmente qué divertido, qué maravilla cómo bailan estos señores. Para que se despierte en ellos el querer ser bailarín u oír esta música, y no que recuerden si Luis XIV entraba por esta puerta o la otra. Lo bonito es ver entrar el azul y que se mezcle con el verde, es la emoción de que, sin saber nada ni de Luis XIV ni nada, lo pases colosal. Eso es lo que pretendo.

—En el muestrario presentado, solo uno de los personajes tiene una similitud con la vida real, el Arzobispo. ¿Por qué?

—Porque yo soy muy respetuosa con la religión.

—También hay una paleta muy suya en los colores del vestuario.

—Es que en esa época la gente era mucho más colorista; nunca ha habido más colores que en Versalles, ni más formas y eso es el espectáculo. Después la gente va a trabajar en vaqueros porque es más cómodo. Igual, estos trajes yo me los podría para ir a cualquier fiesta, y si pudiera ir en puntillas de pie sería mejor.

—Este ballet, ¿podría generar una colección nueva?

—Es un ballet muy Ágatha, la gente que me conoce y lo vea dirá eso. Por eso agradezco a la gente , fue respetuosa con mi trabajo.

—Cuando vino en 2015 dijo que le gustaba que el Club Uruguay fuera una yuxtaposición con sus vestidos.

—Eso es lo bonito. Ayer tuvimos una charla con una historiadora que estaba erre que erre con los purismos. Ya me tocó las pelotas y le dije: “Yo sé un huevo de Luis XIV”; mi antepasado fue embajador en la corte de Luis XIV. Por eso de él y Versalles se bastante.

—En Versalles, hace unos años también hubo una yuxtaposición con la exposición de Jeff Koons.

—Leí que iban a hacer una exposición de Koons y me fui y faltaban seis meses. Luego volví y me encantó. Si fuera rica, de las cosas que me compraría con más ilusión sería un Jeff Koons.

Agatha Ruiz de la Prada junto a los reyes de La Bella Durmiente
La diseñadora Ágatha Ruiz de la Prada junto a los reyes de "La Bella Durmiente". Foto: Difusión Ballet Nacional del Sodre.

—Pensé que ya era rica.

—¿Para comprarte un Jeff Koons? Pueden costar 20 o 30 millones de euros, es la pera. Es de las cosas más bonitas que se pueden tener. Eso fue un hito en la historia. Espero que este ballet también sea un hito. Quien esté esta noche, está donde tiene que estar, y el que no, se arrepentirá.

—El coreógrafo Mario Galizi le hizo cambios a su obra para que se amolde a su vestuario.

—Me alegro que no lo haya modificado tanto, él es un purista total. El ballet es una de las cosas más bonitas del mundo, pero la gente, como se ve en las películas, tiene mucho ego. Eso, creo que al final a una persona como Julio Bocca, lo han acabado reventando y ha dicho: “Ya está”. Porque una cosa es que Julio sea un artista total, que lo es, y otra cosa es gestionar tantos egos. Para eso tienes que tener una paciencia que comprendo que Julio no la tiene, porque yo tampoco la tengo.

—¿Qué tal se lleva con el ego?

—Bien, pero yo no trabajo con tantos egos, sino con poquitillos. Pero aquí hay muchos, habrá 100.

Diseñadora con varios títulos nobiliarios

Además de ser conocida por sus diseños, sus corazones y los colores estridentes que utiliza, Agatha Ruiz De la Prada ostenta dos títulos nobiliarios. Desde 2010 es Marquesa de Castelldosríus con Grandeza de España, y Baronesa de Santa Pau, títulos que se remontan a los tiempos de Luis XIV, quien le dijo a su antepasado: “'Quédese usted con el sombrero’, que quiere decir que te han hecho Grande de España”, dice la diseñadora.

—El título nobiliario, ¿para qué sirve?

—Sí que sirve. Tengo un amigo que se compró un equipo de fútbol y le digo: “¿Se puede comprar, para qué puede servir un equipo de fútbol, cuál es su utilidad?”. Pues lo mismo pasa con esto. Pero él está encantado con su equipo.

—¿Y usted con sus títulos?

—Pues yo también.

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