TEATRO

Drama dividido entre dos pieles

Cerdas: la cuarta casita se despide en el Teatro Alianza

Cerdas: la cuarta casita
"Cerdas: la cuarta casita". Foto: Sebastián Camera

Se presenta en Montevideo Cerdas: la cuarta casita, con guión de los argentinos Guillermo Baldo y Ricardo Rsyer, y bajo la dirección de Verónica Zaiter, que con solo 21 años logra montar una obra de trama compleja en 45 minutos con profesionalismo y exquisitez, de la mano de tres actrices (Romina Kuyunjian, Lucía Santamaría e Irene Brusoni) que no se quedan atrás.

Tres cerditos escapan de un lobo hambriento hasta que lo queman vivo. Eso sucede en el clásico cuento infantil, que de infantil no tiene mucho si uno se pone a pensar en el desarrollo de la historia.

Y seguramente sus creadores no se imaginaron que el arquetipo de esos tres (¿inocentes?) chanchitos se replicaría una y mil veces en diferentes adaptaciones. Cerdas: la cuarta casita no solo toma prestado el cuento como fuente de inspiración, sino que lo transforma y lo llena de nuevos significados, un tanto más explícitos que aquellos que aparecían en el cuento original.

Pero en esta versión no hay tres chanchitos miedosos que matan a un lobo. Hay dos hermanas que, al verse atrapadas en una situación más complicada de lo que esperaban, matan a su madre. Sí, de infantil tampoco tiene nada. Son dos cerditas que no escapan al lobo, sino a lo que hicieron.

¿El argumento? La mujer llevaba tiempo enferma y ya no aguantaba el dolor. Al menos eso justifican cuando llega la tercera hermana, de la que hace tiempo no saben y les cae de sorpresa, porque quiere ver a su madre. Es una encrucijada mucho más grande que la de cómo deshacerse de un lobo hambriento, aunque lo que no saben estas cerditas es que el verdadero lobo son ellas mismas.

Delirio, indecisión y una gota de locura caracterizan a esta obra, por momentos divertida por sus rasgos bizarros pero, y sobre todo, muy humana en sus tratos tan reales hacia lo que es el sufrimiento, la familia y la muerte. Estos tema, si bien muy complejos, quedan reflejados de manera excelente en los 45 minutos que dura la función.

El morbo es otro de los elementos presentes, casi como un protagonista más. Y está ese aspecto de “tragicomedia” que se repite, ya sea de manera implícita o explícita en cada línea. En esta obra, 45 minutos no son poco, porque están cargados de cuestiones trascendentes que agobian a las protagonistas de la historia.

Cerdas: la cuarta casita, logra resumir, en menos de una hora, la esencia del ser humano frente a una situación límite. Esto lo hace no solamente gracias al guión exquisito del que se nutre, sino también de la mano de un montaje que no decepciona. La obra se estrenó en el Teatro Alianza el 15 de noviembre y en diciembre tiene dos funciones más, hoy y el miércoles de la semana próxima a las 21:00. Las entradas están a la venta en boleterías del teatro y a través de Tickantel, a 320 pesos.

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