EXTINGUIDAS

Aquellas divas que siguen brillando a pesar del tiempo

La última comedia de José María Muscari empieza su gira por Uruguay.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Extinguidas. Foto: Difusión

Una reunión de exfiguras del espectáculo argentino en un spa, para hacer un tratamiento particular: esa era la idea que el dramaturgo, actor y director argentino José María Muscari tenía en mente, un buen broche para la trilogía que había empezado con Escoria y Póstumos. Y también tenía un título: Extinguidas, que como los otros dos a priori es durísimo. Con eso como base fue convocando a un elenco que conformaron Mimí Pons, Beatriz Salomón, Adriana Aguirre, Noemí Alan, Pata Villanueva, Luisa Albinoni, Patricia Dal, Silvia Peyrou y Naanim Timoyko, y que hace dos años y medio está rodando este título, en el que repasan sus historias públicas y privadas: sus historias reales.

Extinguidas estuvo un año en cartel en Buenos Aires, recorrió el interior argentino, hizo temporada en Mar del Plata y ahora desembarca en Uruguay (con elenco y montaje original, resalta Muscari para diferenciarse de otros títulos argentinos que llegan). Hace una gira que arranca este viernes en Mercedes y sigue el 25 en Salto, el 26 en Fray Bentos, 27 en Trinidad, 30 en Florida; 31, 1 y 2 de abril en el Metro de Montevideo; 3 en Minas, 4 en Treinta y Tres, 5 en Melo y 6 en Carmelo. Las entradas para todas las funciones están en Abitab.

"Extinguidas para mí es pura alegría", dice Muscari a El País. "La comunión de estas nueve mujeres demostró que no siempre lo que vende en el teatro tiene que ver con lo que está de moda o lo mediático. También creo que fue un cachetazo a la mediocridad imperante y a la inmediatez que comanda las decisiones empresariales. Esto se convirtió en un producto sólido, comercial, en una vuelta al trabajo digna para ellas y en un espacio para que productores y actrices confíen en que el teatro es un lugar donde uno se puede resguardar".

—¿Cómo se construyó este texto?

José María Muscari: Tenía la idea, pero para escribir la obra tuve que convocarlas, contarles mi intención emocional, que yo quería hacer un espectáculo que permita mostrarlas de otra manera, y contar con su apoyo para que me abrieran su vida. Después de eso me reuní con cada una, las grabé y con ese material escribí, y luego vino el montaje, con esa dinámica extraña de ellas actuando no lo que ellas creen de sí mismas, sino lo que yo pienso de ellas.

—¿Hubo miedos a la hora de aceptar este proyecto?

Mimí Pons: ¿Miedos? (Piensa) No sé qué contestarte. Yo creo que mi hermana (Norma Pons) me estaba protegiendo porque pisé fuerte, no me temblaron las piernas. Me tiemblan solamente, y me molesta, cuando viene el director a vernos. Es muy responsable y siempre nos dijo: "Chicas, yo las amo con locura, pero entiendan que primero amo a mi obra porque es mi hija".

—¿Y qué lugar ocupa el ego en Extinguidas?

J. M. M: Fue un ejercicio transitado, por ellas y por mí. Cuando ensayamos la obra, ensayamos una nueva forma de pensarse, sobre todo porque estas mujeres en su época máxima eran la uno, no estaban acostumbradas a trabajar con otras mujeres. Y si bien son mujeres buenas, a lo largo de su carrera solidificaron tanto el ego que fue un reacomodo grande entender que acá la vedette era la obra. Pero también fue una liberación sentir que el éxito de una obra no depende de si una es linda o convocante, sino que se basa en la obra.

—Aunque no todo el elenco transitó la revista, sí son parte de un concepto de revista porteña que ya no existe más. ¿Por qué se extinguió?

M. P.: Porque la revista se basa en el cómico, no en la vedette, y no tenemos más; van a pasar décadas para que vuelva un Olmedo. Y también murieron los grandes empresarios, porque hacer esto cuesta muchísimo dinero.

J. M. M.: También lo que existía en esa época, aunque la revista es solo un componente en Extinguidas pero no tiene nada que ver, era la vedette como algo sagrado, recorrida por un misterio. Y en la era de lo mediático no hay mito que resista; lo que los hombres y las mujeres iban a descubrir de la vedette en el teatro, hoy está expuesto a la orden del día.

Actriz y director con un vínculo particular.

José María Muscari tiene un vínculo especial con Mimí Pons, con quien la semana pasada estuvo haciendo prensa en Uruguay, y eso se fundamenta en la relación de ambos con Norma Pons, que fue dirigida por el primero en La casa de Bernard Alba durante varias temporadas, y hermana de la segunda. "Norma vino haciendo un trabajo de hace mucho tiempo para este presente, porque durante los cinco años que trabajé con ella, Norma le hablaba de mí a Mimí y a mí de Mimí, como si en su inconsciente hubiera sembrado el terreno para que cuando no estuviera más, nosotros siguiéramos trabajando juntos", cuenta Muscari. "Y con Mimí desde el primer día hubo una sinergia como si nos conociéramos de siempre. Yo no tuve que explicarle nada ni ella a mí, y eso aparece en Extinguidas. El momento más emotivo está a cargo de Mimí, y es un monólogo que le escribí sobre la ausencia de Norma en su vida".

En Uruguay: Mimí Pons y José María Muscari, juntos. Foto: D. Borrelli
En Uruguay: Mimí Pons y José María Muscari, juntos. Foto: D. Borrelli
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