TEATRO

Denevi apronta su humor de verano

El Galpón apronta para enero Farsa en el dormitorio.

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Denevi ante un nuevo desafío: "Las obras lo busca a uno y no a la inversa". Foto: Marcelo Bonjour

Dos de las obras de más interés de la cartelera de teatro están dando sus últimas funciones, mientras algunos títulos de la temporada 2017 se van encaminando hacia los ensayos. Y todo bajo dirección de Jorge Denevi, el veterano director de teatro sobre el que recae mucho trabajo, con muy buenos resultados.

La semana que viene dará sus últimas dos funciones Viaje de un largo día hacia la noche, uno de los títulos más ambiciosos de esta temporada. Y también le queda en cartel a Constelaciones, que dará su función de despedida el sábado 26 de noviembre.

Pero mientras ambos espectáculos buscan a sus últimos espectadores de la temporada, Denevi prepara un par de obras para empezar el 2017 trabajando. En El Galpón, el director uruguayo presentará desde la segunda quincena de enero Farsa en el dormitorio, de Alan Ayckbourn, dramaturgo británico que Denevi ha llevado a escena como una decena de veces.

"Parece una obsesión, pero en realidad yo encontré en este autor inglés —que tiene ahora 77 años y 96 obras escritas— al dramaturgo con el cual comparto la visión teatral y conceptual de las cosas. Un autor que hace reflexiones muy profundas sobre las relaciones humanas, pero que no parece que lo hiciera. Que hace un delineado de personajes perfecto y que en medio del dolor que padecen, ríen y hacen reír", comentó Denevi a El País, agregando que si bien Viaje de un largo día hacia la noche ha ido muy bien de público y crítica, entre el fútbol y las alertas meteorológicas, algunas funciones tuvieron menos asistencia. "La verdad es que la temporada ha sido excelente salvo en algún bajón de público en los momentos de Alertas Rojas, en los que toda la población parece refugiarse como si viniera un ataque nuclear".

Farsa en el dormitorio no es de ningún modo una farsa, sino una comedia, en la que cuatro parejas, en tres dormitorios y en el transcurso de una noche, van protagonizando idas y vueltas propias de un vodevil, que "revelan otras cosas no dichas y a veces ni siquiera adivinadas por los personajes", indica el director sobre esta visión cómica y a la vez pesimista del matrimonio.

"Esta obra fue encargada por Peter Hall para el National Theatre, lo que le valió no pocas críticas, ya que Ayckbourn era considerado —y muchas veces lo es aún hoy— un autor comercial y el National un teatro serio", comenta Denevi, que entre otras obras de Ayckbourn hizo Las cosas que hacemos por amor, con la Comedia Nacional en Sala Verdi y Como lo hace la otra mitad, que llegó a las 275 funciones en el Teatro del Centro Carlos E. Scheck. Y más recientemente, Las conquistas de Norman, seis horas de representación, en tres partes, en la sala grande de El Galpón.

"Hay escenas en sus obras que son muy difíciles. Hay una cena de Las conquistas de Norman donde todos los personajes hablan sin parar sobre dónde sentarse, y van cambiándose de sillas constantemente. Y en realidad están hablando de sus vidas, de su incapacidad de comunicarse. Un dolor de cabeza para actores y director".

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