TEATRO

Danza que dialoga con las sagradas escrituras

El jueves llega a la Sala Balzo la Nehará Dance Company.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Nehará Dance Company. Foto: Difusión

Este jueves 7 a las 20:00 horas, la Sala Balzo del Auditorio Nacional Adela Reta, recibe a la Nehará Dance Company, un original grupo de danza conformado y creado exclusivamente por bailarinas judías ortodoxas, abierto a todo tipo de audiencia, hombres y mujeres, sin importar cuál sea su religión.

Nehará en hebreo significa "luz", y su arte busca un nexo entre la danza y el tradicional mundo del judaísmo. "La pieza que vamos a presentar se llama Proyecto, del coreógrafo Rachel Erdos, y está interpretada por cuatro bailarines, de edades entre 28 y 33 años, y un cantante. La pieza en sí inicialmente trata el tema de la oración comunitaria frente a la oración privada, pero a través de ese tema se examina el uso de libros y papel", explicó a El País Daniella Bloch, directora artística de la compañía, oriunda de Nueva York, que actualmente vive en Tel Aviv.

"Dentro de la pieza existe sobre todo la danza, pero hay una parte en la que la cantante cita un verso de la oración de la mañana judía, seguida de su propia oración personal, y los bailarines proceden a gritar por ahí oraciones y peticiones personales. Esto será en hebreo pero creo que el público va a entender la referencia a través del lenguaje corporal", puntualiza la directora, egresada de la Jerusalems Music and Dance Academy.

"Nehará Dance Group nació de mi propio sueño y del objetivo de crear un grupo artístico, profesional, específicamente para bailarinas que son observantes de la fe y la ley judía, lo que les permite promover sus carreras profesionales sin compromiso o debate. Esto se deriva de la increíble dificultad de combinar estos dos mundos opuestos: como un judío ortodoxo tiene muchas restricciones, muchos niegan el mundo de la danza y de la carrera. Esta es una ideología personal mía y también de las bailarinas. Empezamos juntas desde el principio y creció hasta donde estamos hoy, que es muy emocionante y movilizador", agrega Bloch.

La directora explica que su condición de neoyorquina tuvo mucho que ver con esta mirada original que se le brinda a la danza sin apartarse del dogma. "Creo que Nueva York me dio una mirada más amplia de las cosas, una conexión más grande y más cercana al mundo de las artes escénicas. Crecí viendo espectáculos de ballet en el Lincoln Center, así como la Ópera y la Filarmónica: entonces eso es una parte muy importante de lo que soy. También, como judía, creo que crecer fuera de Israel me permitió una visión más abierta de las cosas".

"La danza se menciona un montón a lo largo de nuestra Torá, así como muchos grandes rabinos conocidos a nivel mundial se relacionan con este tema. Aunque debo decir que no hay referencia real con la danza profesional. Es decir, utilizando la danza como profesión", reflexiona la directora. "Nunca he estado en Uruguay, así como tampoco mis bailarinas. Estamos muy emocionados. Tengo que decir que no sé lo suficiente sobre la cultura de América Latina y realmente tengo ganas de aprender y empaparme más de su cultura, la gente y el país". Entradas en Tickantel, a $ 350.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados