LLEGÓ DE BRASIL

El Circo Italiano Bellísimo, un circo antiguo que se reconvirtió y recorrerá todo el país

Se está presentando todos los días frente al Géant, y en Turismo dará tres funciones diarias.

Circo Italiano Bellisimo
Circo Italiano Bellisimo, recorrerá Uruguay todo este año. Foto: Difusión

Los circos familiares han perdido los animales, y con ese cambio se han tenido que reconvertir. A su vez, acá en Montevideo empezaron a tener la competencia de empresas del espectáculo mucho más poderosas dedicadas al género, como el Cirque du Soleil, que este año volverá, ahora a Antel Arena, del 4 al 14 de julio.

Un ejemplo de un circo antiguo reconvertido es el Circo Italiano Bellissimo, que estuvo el verano en Punta del Este, y ahora se está presentando junto al Parque Roosevelt, frente al Geant, donde en Semana de Turismo estará dando tres funciones diarias. Y luego partirá a recorrer el Interior: de hecho, el circo dedicará todo un año a trabajar en Uruguay.

El Circo Italiano Bellissimo (que en realidad es brasilero) es un circo mediano, con unos 15 artistas en la pista. Y realiza números clásicos, como pruebas de equilibrio, algún truco de ilusionismo, malabarismo y acrobacia. Presentado en dos partes con un intervalo, cierra con uno de sus números más fuertes: el globo de la muerte, ese clásico en el que los motociclistas comparten el vértigo de andar a velocidad dentro de una esfera de metal.

Por otro lado, también presenta varios tramos muy infantiles, que apuntan a los niños más chicos. De hecho, quizá este circo se lleve mejor con los niños de menor edad, que más fácilmente quedan atrapados ante los trucos.

Circo Italiano Bellisimo
Circo Italiano Bellisimo. Foto: Difusión

Es un circo de producción mediana, aspecto que se nota ya en el acceso, cuando el espectador va camino a la carpa, pisando un terreno algo irregular, con un pasto silvestre. A partir de allí, el circo exhibe cierta crudeza que da cuenta de su origen popular, alejado de las grandes empresas internacionales de producciones de espectáculos. Pero esa cosa algo precaria, puede a su vez causar en el espectador un sentimiento de reencuentro con la vieja tradición circense.

Incluso el espectador, si es buen observador, puede disfrutar deteniéndose en algunos detalles: por un lado, la ropa de gala, las solapas con brillantina, el dorado proscenio. Pero todo ese marco de fantasía no oculta los cuerpos ajeteados de los artistas, el esfuerzo que significa sacar adelante un circo de factura artesanal. Por ejemplo, tanto el principio como el final del espectáculo son abruptos, sin el escalonamiento que suelen presentar los shows de mayor factura empresarial. También el portuñol del presentador es otro detalle lleno de encanto.

“Este circo viene de generaciones. Yo ya soy de la séptima generación de circo. Desde que nací estoy en el circo: desde niño empecé a trabajar junto a mi papá. Claro que antes teníamos los bichos en el circo, que ahora no se puede más. Eso yo lo sentí mucho porque yo fui criado con un mono. Para la gente ese mono era un animal, pero para mí era un miembro de mi familia”, explica el paulista Marcelo Palacios, dueño del Circo Italiano, quien hace desde el globo de la muerte hasta manejar los camiones.

Circo Italiano Bellisimo
Circo Italiano Bellisimo. Foto: Difusión

“El globo de la muerte demanda mucho ensayo, y lo más difícil es enfrentar el mareo. Hay que tener mucha práctica para no marearse. Como el ruido de las motos es muy fuerte, usamos un silbato para coordinar las acciones, porque no nos escuchamos entre nosotros. Con un pitido salen las motos, con dos pitidos se empiezan a hacer las acrobacias, y con el tercero, paramos”, cuenta Palacios sobre la prueba que más impresiona al público, detallando que las motos que usan están preparadas para tener más potencia.

Palacios señala que el espectáculo va a ir cambiando en el correr de las funciones, dado que están llegando a Montevideo nuevos números que se sumarán al programa, provenientes de Estados Unidos, Brasil y Venezuela. “Todas las semanas vamos a ir cambiando el show. A mí uno de los números que más me gusta es las aguas danzantes, porque es bien tranquilo”. Efectivamente, el número de las aguas danzantes es un tramo interesante del espectáculo, pese a la escasa dimensión de las mismas.

Acá en el circo vivimos como en Gran Hermano: desde que nos despertamos hasta que nos vamos a dormir, estamos siempre juntos. A veces hay alguna discusión entre nosotros, y eso es un poco complicado. Pero en el fondo somos como una familia. Convivo más con mis compañeros de trabajo que con algunos familiares que están lejos”, dice el empresario circense, en esta primera visita de Circo Italiano a Uruguay.

“La mayoría de los circos hoy están yendo para el lado del Cirque du Soleil, haciendo circo teatro. Y nosotros hacemos un circo que es totalmente circo. No queremos perder esa esencia, del olor a aserrín, y el trato de persona a persona”, reflexiona el artista, sin ocultar su amor por el circo con animales.

Circo Italiano Bellisimo
Circo Italiano Bellisimo. Foto: Difusión

En otro tiempo domador, Palacios llegó a tener una decena de leones, y una elefanta, que todas las mañanas lo despertaba golpeando con la trompa en la ventana de su casarrodante. “Cuando el circo tuvo de dejar los animales yo lo sentí mucho. Hará unos 10 años. Y ahora salió a la luz que hubo un negociado, por parte de los zoológicos, para que los circos tuvieran que entregar sus animales. Y un 80 % de los animales del circo murieron en el zoológico. Porque los otros animales eran salvajes, y ellos eran domésticos”, remata Palacios.

Gustavo Olguín, cuyo nombre artístico es Jonathan, es equilibrista y presentador en el Circo Italiano, y viene de una antigua familia uruguaya de circos. “Olguín es una familia tradicional de circo de Uruguay. Mi familia tuvo el Petit Circo Teatro Olguín: ellos hacían también obras de teatro en la segunda parte del circo: Juan Moreira, Nazareno Cruz y el lobo, Dionisio Díaz”, contó Olguín, quien hace más de 20 años trabaja en Brasil.

“Soy del tiempo del circo con animales. Antes era muy bonito ver a los animales trabajando. Y eso se extraña un poco: antes cuando el circo tenía animales era mucho más recibido cuando llegaba a cada lugar”, considera el artista.

El Circo Italiano se presenta todos los días, con tres funciones diarias en Semana de Turismo. Entradas en Red UTS, desde $ 775 a $ 350.

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