Teatro

El celular, amigo y enemigo teatral

El Teatro Solís lanzó una nueva aplicación para visitas virtuales.

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Bouret apuesta a la educación del espectador.

El Teatro Solís lanzó una nueva aplicación que se realizó para complementar las visitas guiadas, pero además puede ser utilizada por el público en general en cualquier instancia. La misma permite una visita virtual, y está disponible para descargarse en sistemas Android y Apple Store: se la puede encontrar como Solís APP. El objetivo es que cualquier persona la pueda descargar, gratuitamente en su celular, para realizar la visita virtual, desde su hogar u otro lugar.

La aplicación permite un recorrido por las distintas salas y espacios principales del teatro, ofreciendo un acercamiento a su historia, a través de hitos que han formado parte de su programación durante casi 160 años, a través de fotografías y piezas gráficas. Dispone también de una vista de 360 grados de su sala principal, así como la Sala Zavala Muniz y la explanada. Incluye también una colección de afiches de artes escénicas, y en futuras actualizaciones, la aplicación incorporará el proceso de reconstrucción del teatro y la posibilidad de descargar información.

"Lo fundamental es generar nuevas formas de llegar a los públicos, del Teatro Solís hacia afuera. Esta aplicación se puede descargar desde un celular y se puede ver el teatro desde Montevideo o desde Japón. Es decir: es un elemento didáctico que acompaña la visita en el teatro, pero también un elemento de comunicación más allá del edificio", explicó a El País Daniel Bouret, directora del Solís, quien agregó que la sala está trabajando con la Facultad de Ingeniería de la UdelaR, estudiando nuevas aplicaciones de tecnología para las artes.

"La forma de buscar información cada vez es más virtual y tenemos que buscar todos los caminos para llegar a quienes son fieles, pero también a quienes no vienen, no conocen el Teatro Solís, pero es más, según las encuestas de consumo cultural, hay muchos uruguayos que nunca han ido a ningún teatro", agrega Bouret.

La directora de la sala reconoce que los teléfonos celulares son a la vez un gran amigo, pero también un enemigo difícil, cuando suenan en medio de una función. "Creo que es un problema de aprendizaje y respeto. Antes no teníamos ninguna urgencia que no pudiera esperar a que termináramos de disfrutar una función. Hoy estar desconectados un rato nos genera una ansiedad increíble, como si nos estuviéramos perdiendo otras cosas, más allá de las urgencias y su función de comunicación específica que un teléfono cumple. Seguramente se desarrollarán dispositivos más económicos y sencillos que hagan que se pueda anular los celulares al ingresar a un espectáculo sin alterar otras ondas que se requieren técnicamente para el desarrollo de la función", remata la directora.

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