ENTREVISTA

Cecilia Roth: "Este confinamiento puede ser un castigo brutal o una oportunidad"

La actriz argentina habla de su nueva experiencia teatral por WhatsApp, "Audioguía para que vuelvas", del presente y la vida en pandemia

Cecilia Roth. Foto: Archivo El País
Cecilia Roth. Foto: Archivo El País

Cecilia Roth dice que se enteró de su voz —y lo dice así, “me enteré de mi voz”— cuando se lo dijeron. Se enteró por boca de otros, de otras, de que su voz era, para el resto, distinta, más particular, más única. Que podían reconocerla con facilidad tras escuchar apenas un par de palabras, que podían imaginarse mundos a partir de esa leve ronquera, a partir de los tintes oscuros, de esa forma que tiene de bajar tanto el tono hasta transformarse, ella toda, en un susurro.

Cecilia Roth supo por su madre Dina, foniatra, cantante, que la voz era cuerpo. Que la voz es cuerpo. Que si no es continuidad de estas manos y estos ojos y estos gestos y esta carne, hay algo que se rompe.

Cecilia Roth, actriz desde muy joven, siempre trabajó con la voz, siempre la cuidó, la ejercitó. Pero nunca había trabajado solo con la voz hasta esta pandemia, hasta que le tocó embarcarse en una experiencia teatral que se vive a través de WhatsApp.

Para hacer Amor de cuarentena, un texto de Santiago Loza que dirigió Guillermo Cacace y que luego tuvo una versión uruguaya con elenco uruguayo, Cecilia Roth necesitó la noche. Necesitó que afuera el cielo estuviera negro, la intimidad de algún pedazo de su casa, los auriculares y grabar una y otra y otra toma ahí, en su celular, en su soledad. Y necesitó, sobre todo, a un otro: pensar a qué viejo amor le dirigía todos esos mensajes tan poéticos y evocativos, tan cercanos y tan distantes.

“Si yo no pensaba en alguien en particular, no podía decir”, cuenta en charla telefónica con El País. “Cuando encontré la persona a quien decirle, fue que encontré la verdad. Las cosas se vuelven poco creíbles cuando un actor trabaja solo; para mí es fundamental el otro”.

"Las cosas se vuelven poco creíbles cuando un actor trabaja solo; para mí es fundamental el otro"

Cecilia Roth

Cecilia Roth sufrió cuando se terminó Amor de cuarentena, que consistió en grabar una serie de mensajes de audio que el espectador recibía a diario a través de WhatsApp, durante cierta cantidad de días. Eran los mensajes de una expareja que, de repente, aparecía sin más necesidad que hacerse presente. Por suerte, dice, llegó Audioguía para que vuelvas.

Audioguía... es otra experiencia teatral por WhatsApp a la que ya se puede acceder desde Uruguay, ahora sí, con el elenco original. Además de Roth, que es la madre, están Leonardo Sbaraglia como el hijo, Jorge Marrale como el padre, Camila Sosa Villada como la hija y Dolores Fonzi como la nuera, dirigidos por Cacace. Son todos integrantes de una misma familia al borde del abismo.

“Pasaste unos días en la playa. Conociste a una familia. Viviste con ellxs. Te fuiste. Dejaste una remera, un collarcito de perlas, y el deseo esparcido por todos los cuartos de la casa. Ahora, en tu celular, empiezan a llover audios de WhatsApp como cartas de amor desesperadas: una familia entera te pide que vuelvas”, explica la sinopsis. Las entradas se adquieren a través de Redtickets y el público puede elegir vivir esta pasión con dos de ellos o con todos a la vez.

Es un juego, y hay que jugar.

“Si pudiera mirar a los ojos un rato a cada uno de los que viven en esta casa, podría inventariar tu falta”, me dice Roth en los auriculares. “Acá faltás. Acá faltás vos. Acá también faltás”.

La no ficción

Del otro lado del teléfono, antes de hablar de Audioguía... y de sus vivencias laborales en pandemia, que también implicaron un estreno masivo y exitoso en Netflix, el de la película Crímenes de familia, esta Cecilia Roth que llena su Instagram de memorias y que en su perfil de WhatsApp tiene una foto tomada en Cannes en tiempos de Todo sobre mi madre (1999), habla sobre el presente más extraño del mundo.

“Cada día es distinto y cada día es igual”, dice. “Es como El día de la marmota por un lado, y por otro pasan cosas difíciles. Yo perdí a mi madre hace unos meses... La pandemia tiene, para mí, también ese aroma”.

Dina Rot falleció el 28 de octubre a los 88 años. Desde entonces, todo el tiempo, Cecilia la tiene como banda sonora, como telón de fondo de una realidad que en buena parte se resume a lo que pasa en la casa que comparte con su hijo y su nuera. La casa en la que trabajó y recordó, y en la que se enfrentó mano a mano con el dolor, el sufrimiento y la ausencia. La casa en la que pensó que el coronavirus sería una oportunidad para que se acabaran los distanciamientos, una oportunidad de caminar todos hacia un objetivo común, y la casa donde se dio cuenta que nada sucedería al final.

“Estoy un poco apocalíptica”, dice casi a modo de disculpas, “pero me da la sensación de que no tenemos ni idea de quiénes somos, dónde estamos, de nuestro planeta, de que hemos roto la posibilidad de vivir en compañía. Este confinamiento puede ser un castigo brutal o una oportunidad para reencontrarte contigo y con los demás, mirar como un dron el planeta en general, no el ombligo”.

—¿Y para vos qué ha sido este encierro? ¿El castigo o el reencuentro?

Yo creo que me volví a conocer, ¿sabés? Empecé a saber quién era yo.

Esta Cecilia Roth que transita el presente y revuelve el pasado con olor a fotos de papel no quiere, dice, hablar del futuro laboral: no quiere hacer planes ni hacerse ilusiones porque ahora es el mundo el que nos maneja.

Tiene, sí, un pasaje para Madrid fechado en junio. Tiene la convicción de que lo mejor de la pandemia fue que despertó mucha creatividad y que enriqueció los vínculos, que la acercó mucho más a su hijo y a su padre; que hay que hacer lo que sea para “que no nos gane esta cárcel”. Tiene, todavía, la picardía que le gusta de esa foto que eligió para su perfil de WhatsApp. Tiene la voz, tiene los ojos, tiene el cuerpo que le pide seguir jugando a la actuación y tiene, vivo, el deseo. “Hay que creer”, dice, “porque si no tenés un deseo, se terminó tu vida. El deseo es lo único que te hace seguir caminando. Y yo tengo muchos”.

pandemia

"Crímenes de familia", un éxito en Netflix

Como una contracara de la intimidad que exigen estas experiencias teatrales vía WhatsApp, en plena pandemia Roth vivió la masividad de un estreno a través de Netflix. La película Crímenes de familia, que protagoniza junto a Miguel Ángel Solá y que dirige Sebastián Schindel, se estrenó en agosto de 2020 en la plataforma y “fue un poco abrumador, de un día para el otro”, admite la actriz.

Era una película de cine pero, como todo en pandemia, tuvo que adaptarse al streaming. “Yo he sentido que fue muy positivo, porque se vio muchísimo en todo el mundo”, dice la argentina y admite que le sorprendió la identificación que generó esta historia de violencia e injusticia en el público.

“Yo sé todo lo que la película significa en relación al género, la justicia, la desigualdad para mí, pero es fuerte cuando sale para afuera”.

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