LO QUE EL PÚBLICO NO VE

Un vistazo al backstage del Cirque du Soleil en Antel Arena

El País estuvo en las instalaciones del espectáculo Ovo, recorriendo el taller de vestuario, camarines y todo el universo detrás de escena

Cirque du Soleil
Cirque du Soleil, lo que el público ve y lo que no. Foto: Leonardo Mainé

El backstage de Cirque du Soleil ofrece el mismo orden que sus espectáculos en escena. Por un lado, en un sector bajo las gradas de Antel Arena se montó en los días previos al estreno el taller de vestuario, con enormes baúles en los que hay costureros gigantes, y más allá están los camarines.

Cirque du Soleil
Mar González Fernández, jefa de vestuario de Ovo. Foto: Leonardo Mainé

Mar González Fernández, de Santander (España), es la jefa de vestuario de Ovo, y comenta al respecto: “La verdad es que el vestuario es bastante diferente a los otros espectáculos de Cirque du Soleil, por su gran colorido, con muchos brillos. Cada vestuario tiene que ser vistoso, y a la vez cómodo y seguro para los artistas, y permitirles todos los movimientos. La diseñadora es Liz Vandal, una diseñadora de vestuario muy conocida en Canadá, y su inspiración es el mundo de los insectos, pero también incluyó cosas de su acervo personal, como las armaduras medievales. Ella estudió los insectos en detalle, con el microscopio, de donde tomó muchos detalles, que se reflejan en el tratamiento de los tejidos e impresiones de las telas”. 

Cirque du Soleil
Cirque du Soleil, un universo organizado. Foto; Leonardo Mainé

Como hay 50 artistas en escena, interpretando una gran variedad de insectos, la cantidad de piezas de vestuario es muchísima, puesto que además cada artista tiene dos trajes para cada uno de sus personajes. Todas las prendas de vestuario se lavan antes de ser usadas, incluyendo sombreros, zapatos y demás. “Somos cuatro en el departamento de vestuario y siempre estamos muy ocupadas, y en cada ciudad contratamos a dos personas más: hay mucho trabajo, desde planchar hasta pintar zapatos. Y tenemos muchos accesorios, pelucas, máscaras, y los zapatos más largos del Cirque du Soleil, que miden como 45 centímetros. Para caminar con ellos hay que aprender a usarlos”.

Cirque du Soleil
Cirque du Soleil, taller de costura en Antel Arena. Foto: Leonardo Mainé

El material que más se usa es la licra, por la libertad de movimiento que permite. Y luego se pueden añadir otros materiales en pequeñas cantidades para detalles, como cuero y plisados. Además, una pieza de vestuario puede ser modificada para dar mayor confort o seguridad, pero también si la idea artística evoluciona”, explica la vestuarista española. 

Cirque du Soleil
Cirque du Soleil, entretelones. Foto: Leonardo Mainé

En el sector contiguo están los camarines, donde el orden es la consigna. Todo tiene el nombre de cada artista, y los camarines están armados también en base a pequeños baúles, donde los artistas colocan fotos de sus familiares y de sus artistas favoritos, esquelas de amigos y otros recuerdos. “Nuestros artistas aprenden a maquillarse ellos solos en Canadá, en las oficinas centrales, y cada uno hace su propio maquillaje, que puede tardar desde 20 minutos hasta una hora”, señala González Fernández.

Cirque du Soleil
Ovo, en Antel Arena. Detrás de escena. Foto: Leonardo Mainé

“Creo que el denominador común de Cirque du Soleil son nuestras oficinas centrales en Canadá. Allí hay un equipo de cientos de personas, incluyendo maquilladores, peluqueros, artesanos, figurinistas. Y todos ellos trabajan en la creación de los espectáculos. El 90 % de nuestros tejidos comienzan en blanco, y allí se tiñen y transforman, logrando resultados con mucha innovación, muy poéticas”, afirma quien lleva seis años en la compañía.

Cirque du Soleil
Cirque du Soleil, ensayo antes del estreno. Foto: Leonardo Mainé

Nicolas Chabot es el publicista de Ovo y aporta otro punto de vista sobre el espectáculo, con el que ha recorrido el mundo. “El público reacciona distinto según cada país. En Alemania durante el show el público hace silencio, y al final aplauden más que en otros países. Mientras que acá en América Latina la gente reacciona muchísimo durante el show, y eso los artistas lo valoran mucho, porque sienten al público más presente”, señala.

Cirque du Soleil
Ensayo de Ovo. Foto: Leonardo Mainé

El gestor asegura que las giras de Cirque du Soleil van marcando sus recorridos según muchos factores: densidad de población, nivel económico del lugar, si hay otros espectáculos similares en ese momento, la infraestructura que haya para recibir al show, la cultura de circo que haya en el país, y la frecuencia con que han visitado el sitio. “Acá en América Latina el nivel de fans que tiene la compañía es más fuerte que en otras partes del mundo”, dice.

Cirque du Soleil
Ovo, Cirque du Soleil nuevamente en Uruguay. Foto: Difusión

Detrás del gran muro que hay en el escenario del Antel Arena hay todo otro mundo, donde se guarda la utilería y se entrena. En la parte baja del muro, aunque el público no las ve, hay todo un conjunto de cabinas, y en cada una de ellas hay un músico e instrumentos. “Durante el show la música es en vivo, puesto que los músicos tienen que seguir los movimientos de los acróbatas. O sea que la música no todas las noches es exactamente igual”, describe Chabot sobre Ovo, que hasta el domingo 14 estará en Antel Arena.

“Durante el show hay muchos técnicos y artistas abajo del escenario, que usan dispositivos para moverse ahí”, cuenta el encargado de comunicación, una de las 100 personas que integran el equipo, en el que la mitad están en escena y los demás son técnicos o cumplen otros roles, desde choferes y fisioterapeutas hasta hacer los trámites de migración y aduanas.

Ovo
Cirque du Soleil, en Ovo. Foto: Difusión

La acróbata canadiense Svetlana Delous es la araña roja de Ovo, un personaje que aparece mucho durante el show y que tiene algún toque maligno. “Yo empecé mi carrera como bailarina, por eso tengo buen conocimiento de los movimientos corporales. Me formé en ballet y luego trabajé en compañías de circo pequeñas, hasta llegar al Cirque”.

Cirque du Soleil
La acróbata canadiense Svetlana Delous. Foto: Leonardo Mainé

“En ballet uno trabaja con un espectáculo durante meses, y aquí estamos años en un espectáculo, lo que te permite seguir trabajando siempre tu personaje, agregarle cosas, desarrollarlo. El show tiene 10 años y mi personaje lo hizo primero otra artista, junto a la coreógrafa, en Montreal. Y luego, cada artista se lo enseña a la que la va a suceder. Y luego uno le agrega lo que le puede aportar desde su talento”, indica Delous, quien fue elegida para el papel por su doble condición de bailarina y acróbata. “Integrar esta compañía es haber concretado mi sueño”, explica ella.

"Ovo" irá hasta el domingo 14, todos los días menos lunes a las 20.00, y los fines de semana agrega otra función a las 16.00. Tickantel, de $ 1635 a $ 4360.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)