FLORENCIO 2016

Apostar a renovar lo viejo

Jorge Denevi se llevó lo más preciado: Mejor Director y Mejor Espectáculo

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Viaje de un largo día hacia la noche. Foto: María Fernández Russomagno

Jorge Denevi volvió a ganar anoche los dos premios Florencio más codiciados: Mejor Espectáculo y Mejor Dirección, repitiendo el éxito del año pasado. El veterano director se lleva las dos preciadas estatuillas por Viaje de un largo día hacia la noche, una apuesta escénica por el espectáculo de texto enjundioso y dos horas largas de duración. Con este resultado, el artista, que en su larga trayectoria ha transitado por los más diversos géneros (desde el sketch humorístico a la pieza vanguardista), prueba que no hay recetas para el éxito, aunque siempre ayudan un gran texto y muy buenos actores.

En principio se podría pensar que una puesta en escena tan larga, de dos horas y 40 minutos, iba a cansar al público y no iba a convocar muchos espectadores. Pero afortunadamente no fue así: el gran texto del dramaturgo norteamericano Eugene ONeill destacó entre los mejores montajes del año y la crítica lo celebró en todos sus aspectos: actuaciones, rubros técnicos, climas y concepción general de la puesta. Y el público respondió, acudiendo a la sala mayor de la Alianza americana, los miércoles y jueves, dos días que mucha gente (se supone) no va al teatro.

Claro que se trata de una apuesta conservadora, si se tiene en cuenta el lenguaje escénico. Pero Denevi probó con este acierto que más vale un texto de otra época, pero bien llevado a escena y con mucho para decir, que otros lenguajes más efectistas, más cortos, pero que pueden ser tediosos. El elenco había recibido varias nominaciones, y Nidia Telles conquistó el premio a Mejor Actriz, categoría que estuvo muy peleada, dada la cantidad de buenas intérpretes que salieron al ruedo en buenos papeles esta temporada. Otro actor que suele ser muy bien tratado por la crítica, Álvaro Armand Ugón, ganó anoche el Florencio al Mejor Actor en Papel de Reparto, también por su participación en este magnífico Viaje de un largo día...

Y la escenificación de Denevi sobresalió también por su clima de creciente tensión, y por su aporte al respecto, Alfredo Leirós recibió el Florencio en Ambientación Sonora.

Pero si el drama norteamericano alimentó una de las puestas más conmovedoras de este 2016, en materia de humor hubo también algunos buenos aciertos.

Mario Morgan, un director que siempre está buscando cosas nuevas para brindar al público local, hizo este año en el escenario del Notariado El crédito, que con un buen texto y dos grandes actores: Franklin Rodríguez y Jorge Esmoris. Y el jurado le otorgó el Florencio a Mejor Espectáculo de Comedia, y también el de Mejor Director de Comedia. Un reconocimiento justo a otro artista de larga carrera, que este año hizo reír desde un texto ingenioso, crítico e inteligente.

También en el terreno del humor, Leonardo Franco ganó el premio a Mejor Actor de Comedia, por su participación en el sainete musicalizado Tu cuna fue un conventillo, en El Tinglado.

Mi hijo solo camina un poco más lento es otra obra que había recibido muchas nominaciones y que acaba de ganar el Premio Escena. Y ayer por la noche le fue otorgado el Florencio al Mejor Elenco, una categoría que es especialmente gratificante conquistar, por el trabajo de grupo que significa. La obra, que dirige Gerardo Begérez en El Galpón (y que todavía está en cartel), le dio también a Soledad Frugone el premio a Mejor Actriz en Papel de Reparto.

A su vez, el premio a Mejor Elenco fue compartido con Los nadie, que llevó adelante Teatro de la Baraja, desde la sala de La Gringa.

En otras categorías se dio lugar a producciones de circuito algo alternativo. Mané Pérez, por ejemplo, conquistó el Florencio al Mejor Unipersonal por su trabajo en La fiera, que con dramaturgia y dirección de Mariano Tenconi Blanco, dio un despliegue que actuación y música en vivo, desde el Espacio Cultural Tractatus.

Mucho teatro de fuerte compromiso con la sociedad actual se vio este año. Y el premio al Texto de Autor Nacional fue a parar a manos de Federico Roca por Día 16, un montaje de Alicia Dogliotti que se vio en Teatro del Museo Torres García, y que quebró una lanza por las mujeres víctimas de la violencia de género.

La categoría Revelación estaba muy peleada por la cantidad de buenos nominados en carrera, y es un rubro especialmente complejo, dado que entran en juego artistas de muy diversas áreas de la actividad teatral. Y este año lo ganó Valeria Fontán, autora y directora de Los heridos. También en este caso se trata de un texto muy comprometido con la realidad social, sobre un grupo de pacientes de un psiquiátrico que interpretan una obra de teatro. Representada en El Mura, la puesta buscó un mensaje de mayor tolerancia en la sociedad de hoy.

Los premios a los rubros técnicos (como Iluminación, Escenografía y Vestuario), por más que focalizan en un aspecto de un montaje, difícilmente los conquista una obra que no tenga cierta concepción general acertada y armónica. En el caso de Vestuario, lo ganó Soledad Capurro por Me llamo Barro aunque Miguel me llame, que desde el escenario del Teatro Victoria ofreció una producción teatral y musical que visitaba la gran figura del poeta Miguel Hernández.

Otra compañía que ha trabajado mucho y que siempre busca ofrecer algo original, Larcaza Teatro, ganó en el rubro Escenografía, por la obra El capote, que llevó el relato de Nicolai Gogol a escena, a través de un juego cromático y visual cargado de fantasía. Finalmente, en el rubro Iluminación la obra elegida fue Todo por culpa de ella, y el premio se lo llevó Leonardo Hualde.

En Mejor Espectáculo Extranjero, la obra ganadora fue Edipo, en la versión que presentó la compañía portuguesa Do Chapito.

CINCO PREMIOS A FIGURAS DESTACADAS.

Mario Morgan.

La comedia requiere gran dirección de actores. Este año Morgan conquistó el Florencio a Espectáculo de Comedia por El crédito, que hizo reír desde el Teatro del Notariado, con un texto agudo llevado a escena por Franklin Rodríguez y Jorge Esmoris.

Nidia Telles.

Viaje de un largo día hacia la noche tuvo muy buen elenco, y Nidia Telles sobresalió componiendo a esa mujer frágil que va camino a la locura. La intérprete ganó en el rubro Mejor Actriz, premio que rinde también homenaje a su fecunda trayectoria.

Cristina Morán.

Cristina Morán no le teme a nada, y este año dio vida desde el Teatro del Centro Carlos E. Scheck al rol protagónico de La pipa de la paz. En reconocimiento a su desempeño el jurado le otorgó el Florencio como Mejor Actriz de Comedia.

Rogelio Gracia.

Rogelio Gracia es un gran actor, que tiene mucha naturalidad, y este año se lució en dos montajes bien distintos: Fin de partida, de Samuel Beckett, y Clase, de Guillermo Calderón. Y termina la temporada con el Florencio a Mejor Actor.

"Tu cuna fue..."

El Tinglado es una compañía que viene en ascenso. Este año presentó Tu cuna fue un conventillo, que convirtió en un musical tanguero, con un gran despliegue escénico. Dirigido por José María Novo, ganó el premio a Mejor Espectáculo Musical.

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