TEATRO

Un actor, dos personajes y una gran historia

Yo soy mi propia mujer es el típico unipersonal que permite a la vez tomar contacto con el trabajo de un actor intenso, y de un personaje atrapante.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Agustín Alezzo y Chávez. Foto: Difusión

El formato, que los norteamericanos han explotado mucho, ofrece una especie de biografía escénica, para la cual el intérprete tiene que pasar por diversos climas emocionales. Y un actor como Chávez, con su potencia en escena, es ideal para una faena de esta naturaleza.

En este caso, además, el actor se desdoble en dos personajes: el propio autor de la obra y una travesti, Charlotte von Mahlsdorf, personaje famoso de la cultura berlinesa, cuya vida atraviesa desde los tiempos del ascenso del nazismo hasta los primeros años del siglo XXI. Y Chávez atravesó con mucha fuerza todo el espectáculo, pasando con rapidez y naturalidad de un rol al otro, hecho que demanda dos registros bien distintos de actuación.

La historia que cuenta el dramaturgo norteamericano Doug Wright tiene interés, y el modo en que lo hace también. Con algún elemento autobiográfico, y algún otro de teatro documental, el autor va narrando desde el escenario su propia historia con relación a ese ser excéntrico, coleccionista, amante de las antigüedades y dueña de un museo. Así, a través de saltos en el tiempo, el espectador va siendo testigo de historias de distintos momentos del siglo XX, donde entran en juego circunstancias políticas, secretos, anécdotas del mundo del coleccionismo, y todo un salpicado de temas. El tema de la sexualidad obtiene en este espectáculo un tratamiento interesante.

El montaje de Alezzo se hizo ver desde el primer momento, cuando el actor entra dos veces a escena, iniciando el espectáculo con un guiño cargado de simbología. Luego el director fue aportando detalles de luces, sonido, y alguna particularidad en el juego de objetos, que dinamizaron el juego actoral.

El actor llevó sin un traspié el exigente unipersonal, que fue interpretado de modo crispado. Sin duda el feriado del pasado jueves 25 su consecuente fin de semana largo, conspiraron algo en la afluencia del público. Un público que sin embargo volvió a aplaudir de pie a este actor que ha disfrutado tanto en cine como en teatro y televisión.

YO SOY MI PROPIA MUJER (***)

Autor: Doug Wright. Dirección: Agustín Alezzo. Funciones: fueron desde el viernes 26 al domingo 28 pasados, en el Teatro Solís. Se reseña la función del sábado 27.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados