CRÍTICA

"Absurda gente absurda": para reír de principio a fin

En el escenario principal del Teatro Solís, Jorge Denevi dirige a la Comedia Nacional en esta comedia de Alan Ayckbourn

Absurda gente absurda
Absurda gente absurda, humor por la Comedia Nacional. Foto: Carlos Dossena

La Comedia Nacional viene recuperando esta temporada el buen humor, a través de un par de eficaces comedias. Luego de La ternura, del español Alfredo Sanzol en Sala Verdi (que ya bajó de cartel), ahora hay otro espectáculo aún más reidero. Y es razonable, porque al elenco oficial no le faltan actores cómicos: solamente tienen que estar apoyados por un gran texto. Y Absurda gente absurda, de Alan Ayckbourn, tiene todos los elementos para que en la enorme sala del Teatro Solís las risas resuenen sin parar. Y desde un humor inteligente, lleno de sutilezas.

Absurda gente absurda
Absurda gente absurda, un espectáculo imperdible. Foto: Carlos Dossena

El autor inglés propone todo un largo juego de situaciones, que dan pie a mucho trabajo corporal por parte de los seis actores. Y el texto tiene una gracia particular, dado que las acciones tienen mucho que ver con lo azaroso, con esas cosas casuales que nos alteran y hasta pueden cambiar el rumbo de lo que nos sucede. Ayckbourn, en este clásico del humor británico, traslada muchas de las acciones fuera del escenario, y lo que sucede en escena parece a menudo solo un reflejo de otros sucesos. Y a partir de todo eso va tejiendo un humor descacharrante, que describe con precisión los distintos niveles de la burguesía, y la dinámica entre ellos.

Absurda gente absurda
Absurda gente absurda, un gran trabajo de Juan Antonio Saraví. Foto: Carlos Dossena

Las escenografías no son un asunto accesorio en este montaje, que permite ver un hermoso trabajo con tres grandes decorados, muy descriptivos, muy estéticos. En ella, el sexteto de intérpretes parece regodearse, puesto que el texto les permite expresar la vis cómica, desde un registro muy afilado. Hay muchos trabajos mano a mano, o en grupos de tres actores, que son impagables. Juan Antonio Saraví con Leandro Núñez consiguen momentos geniales. También Roxana Blanco con Stefanie Neukirch. Saraví tiene pasajes que puede recordar al histrionismo de Juan Verdaguer, y Blanco logra una estampa que podría evocar a Tita Merello. La depresión, las obsesiones, la ironía y todo un amplio rango emociones son expresadas por el elenco desde una comicidad que el espectador agradece.

Absurda gente absurda
Andrea Davidovics, una comediante notable. Foto: Carlos Dossena

Los actores están tan disfrutables uno a uno como en conjunto, y en ese aspecto, el espectáculo conviene verlo desde las filas más próximas al escenario, para disfrutar los detalles de las interpretaciones, que en la cuerda cómica son fundamentales. Quizá Fernando Dianesi no consigue tanto en el terreno de la expresión cómica, pero se incorpora muy bien al conjunto del elenco. La dirección de Denevi trabaja muy bien los tiempos y los movimientos de los intérpretes, aunque el final se podría haber resuelto desde otro registro con más fuerza estética.

Este título había sido hecho hacia 1973 en Teatro del Centro, con dirección de Serio Otermin, por la compañía de Martínez Mieres y Margara Willat, quienes integraban el elenco junto a Juan Alberto Sobrino, Mary da Cuña, Sara Otermin y Víctor Newbery. Ahora la obra cobra nueva vida, desde un montaje francamente imperdible.

ficha

Absurda gente absurda [*****]

Autor: Alan Ayckbourn. Director: Jorge Denevi. Compañía: Comedia Nacional. Actores: Stefanie Neukirch, Leandro Ibero Núñez, Juan Antonio Saraví, Andrea Davidovics, Roxana Blanco y Fernando Dianesi. Escenografía: Laura Leifert y Sebastián Marrero. Iluminación: Eduardo Guerrero. Vestuario: Nelson Mancebo. Sala: Teatro Solís. Funciones: viernes y sábados a las 21.00 y domingos a las 18.00. Tickantel, $ 190.

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