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"The Umbrella Academy": los excéntricos superhéroes de Netflix están de estreno

Todo lo que hay que saber de la popular serie de Netflix sobre un singular grupo de superhéroes, que estrenó ayer su segunda temporada

Imagen de la temporada 2 de "The Umbrella Academy". Foto: Netflix
Imagen de la temporada 2 de "The Umbrella Academy". Foto: Netflix

El terreno de los superhéroes ha alimentado la popularidad y la taquilla cinematográfica en los últimos años, y eso ha tenido su obvia repercusión en los otros formatos audiovisuales. Aunque en líneas generales todos estos personajes, que tienen como diferencial una serie de capacidades sobrehumanas, nacen en los cómics o novelas gráficas, es en las pantallas donde alcanzan su desarrollo más comentado.

El de The Umbrella Academy es uno de esos casos. Cómic compuesto por tres series que comenzaron a salir en 2007, escrito por Gerard Way de la banda My Chemical Romance y dibujado por el brasileño Gabriel Bá, el año pasado llegó a Netflix en formato de serie y se convirtió en la tercera serie más vista en 2019 en la plataforma, por lo menos en Estados Unidos.

Despertó ese interés masivo porque en una actualidad teñida por la oscuridad lograda a medias en las versiones cinematográficas de DC, y por la integridad de los excesivamente carismáticos héroes de Marvel, ofreció una nueva perspectiva más terrenal, humanizada. Se la puede ubicar en algún cajón con The Boys y Watchmen (salvando las distancias), otras producciones del estilo que con sus coyunturas propias, han mostrado facetas más complejas y cercanas de este tipo de héroes.

La complejización de The Umbrella Academy, delirante y absurda, viene de la mano de una ironía que le pone un manto de comedia negra a la acción y la ciencia ficción. El superpoder de Klaus Hargreeves (Robert Sheehan) es comunicarse con los muertos pero, traumas de la infancia mediante, le tiene miedo a los fantasmas. Diego (David Castañeda) es el más rudo de todos y sin embargo, lo único que persigue es un poco de amor filial, maternal. Y Vanya (Ellen Page) era la oveja negra de la familia, y cuando en verdad entró en contacto con sus dones, causó el apocalipsis.

Imagen de la temporada 2 de "The Umbrella Academy". Foto: Netflix
Imagen de la temporada 2 de "The Umbrella Academy". Foto: Netflix

Ese tipo de trasfondos psicológicos tan comunes a la sociedad, aquí se dio entre un mono mayordomo, una madre robot, un pseudo hombre lobo desterrado a la Luna. Y entre una selección y uso de canciones extraordinario.

trama

La historia

La primera temporada de The Umbrella Academy presentó a los Hargreeves, los hijos adoptivos de un excéntrico millonario que se dedicó a reclutar chicos y chicas que tenían la particularidad de haber nacido de golpe y de mujeres que no estaban embarazadas, un día de 1989. Hargreeves sabía que nacimientos así tenían que significar algo especial, logró juntar a siete de 43 y los educó en su academia (The Umbrella Academy, claro) con la intención de que fueran capaces de salvar al mundo.

Todo iba bastante bien —la compañía era de lo más exitosa— hasta que empezó a ir bastante mal: la familia se resquebrajó y cada superhéroe hizo su propio recorrido. La pandilla se reunió por obligación tras la muerte del padre, y el reencuentro se completó con la vuelta de Número Cinco (Aidan Gallagher) de un futuro apocalíptico.

Cinco llegó literalmente del fin del mundo, a tratar de recomponer la línea temporal para evitar la destrucción del planeta y, fundamental, la muerte de su familia.

En la aventura de buscar el disparador de ese apocalipsis, los Hargreeves descubren que Vanya, la hermana sin poderes, es en verdad la más poderosa. Su furia y fuerza sin control se convierten en una amenaza letal, y la única forma de escaparle a lo inevitable es viajar en el tiempo.

La primera temporada termina justo ahí, con Cinco como el salvador que se llevará a sus hermanos a otro momento histórico. Lo que nadie consideró fue que el apocalipsis también se iría con ellos.

La segunda temporada, disponible desde ayer en la plataforma (10 capítulos de alrededor de 50 minutos), retoma en el final de la anterior —y hay un breve resumen entre el documental y el reality; no tiene desperdicio— para revelar que ese viaje temporal no salió como fue planeado. Klaus y Número Seis (es un espíritu) “aterrizan” en 1960; Allison (Emmy Raver-Lampman) en 1961; Luther (Tom Hopper) en 1962; y Diego, Vanya y Cinco en 1963, en distintos meses.

Con Dallas como territorio común, la aparición de Cinco se da justo al otro día de la muerte de John F. Kennedy: Estados Unidos está bajo ataque de la Unión Soviética y el fin del mundo ahora es un holocausto nuclear con la épica de “My Way” como banda sonora. Los momentos de videoclip no solo se mantienen, sino que mejoran.

Para evitar la catástrofe, Cinco tiene que volver al pasado (eso incluye una emotiva aparición de Hazel, un personaje entrañable de la primera temporada) y unir las piezas. Y tal como en la temporada uno, los hermanos no quieren saber nada entre sí. Diego está en un psiquiátrico, Luther en un club de la pelea, Allison se casó y es una activista por los derechos de los afrodescendientes, Vanya es una niñera amnésica y Klaus... sigue siendo Klaus, y el viaje hippie le va como anillo al dedo.

Nuevos villanos y nuevos intereses —factores políticos, sociales y culturales— son el complemento de esta aventura llena de recovecos emocionales, que disfraza en situaciones exageradas y ficcionales lo más sencillo y común de la psiquis humana y el relacionamiento familiar. Absolutamente pop en su estética, lenguaje y referencias, The Umbrella Academy es, otra vez, entretenimiento asegurado.

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