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Netflix estrenó "Casi feliz", serie sobre los amores y neurosis de Sebastián Wainraich

Ayer se estrenó en Netflix la serie argentina Casi feliz que protagoniza Sebastián Wainraich y El País habló con su director, Hernán Gueschuny

El 1° de mayo se estrena en Netflix la serie argentina "Casi feliz"
Se estrenó en Netflix la serie argentina "Casi feliz" que escribió y protagoniza Sebastián Wanraich. Foto: Difusión

Si es de los que duda cuando se anuncia un estreno original argentino en Netflix, la comedia Casi feliz que llegó ayer a la plataforma lo hará cambiar de parecer.

Las producciones originales que ha creado la plataforma en la vecina orilla no han sido las mejores, hay que reconocer. Si bien suelen contar con muchas caras conocidas y una gran producción invertida, la temática casi siempre policial y algunas elecciones discutibles (en su elenco y resolución) han hecho que más de uno piense dos veces antes de verlas. Claro que hay excepciones y Casi feliz es una de ellas.

Esta serie, compuesta por 10 episodios de media hora fue escrita y protagonizada por Sebastián Wainraich, quien continúa ampliando su repertorio en la plataforma luego del especial que estrenó el año pasado.

Natalie Perez y Sebastián Wainraich son los protagonistas de esta serie
Natalie Perez y Sebastián Wainraich son los protagonistas de "Casi feliz". Foto: Difusión

Este humorista, actor y conductor radial se ha vuelto uno de los comediantes más relevantes de Argentina, con éxitos en cine, radio y televisión.

En la serie Wainraich interpreta a Sebastián a secas, aunque guarda varias semejanzas con el personaje real. Si bien es original por su propuesta, la serie sigue una linea que ya han iniciado comediantes como Larry David (Curb Your Enthusiasm) o Jerry Seinfeld (Seinfeld), donde la separación entre personaje y personalidad se desdibuja. Y en Casi feliz hay algo de la biografía de Wainraich que se mezcla con este Sebastián que protagoniza la serie de Netflix.

Sebastián es un conductor de radio fanático de Atlanta, como Wainraich. Claro que a diferencia del humorista, Sebastián tiene que lidiar con asuntos que nada tienen que ver con la vida privada de Wainraich, entre ellos la siempre entretenida crisis de la mediana edad.

Además, Sebastián está separado de Pilar la madre de sus dos hijos (interpretada por una divertida Natalie Pérez), y tiene que soportar las típicas situaciones laborales que pasan en la radio donde es un locutor conocido, pero no demasiado. Es un “no muy famoso, pero sí conocido”, como se define en los primeros minutos de la serie. Claro que también es bastante permeable a los comentarios de sus radioescuchas, y cuando uno le dice que “el programa está un poquito quedado ahora, ¿no?”, lo siente como si fuera una daga clavada en el corazón. Esa escena no solo es una de las primeras de la serie, también la que marca el espíritu de lo que sigue: un halago y una crítica, una de cal y otra de arena.

La serie se centra en la vida de un locutor radial medio famoso que intenta hacerse un camino
La serie se centra en la vida de un locutor radial medio famoso que intenta hacerse un camino. Foto: Difusión

Con una narración atractiva, varias escenas graciosas logradas con un humor simple pero efectivo, se van contando las fobias, culpas, miedos y esa incapacidad de disfrutar que tiene el protagonista, quien es criticado por oyentes y hasta por su psicólogo que le llega a preguntar: ”¿Por qué sos un imbécil, Sebastián?”, ante la impávida mirada del paciente.

Junto a la variedad de personajes que pueblan la serie (también una cantidad de famosos que incluye a Adrián Suar, Juan Minujín, Carla Peterson y Benjamín Amadeo entre muchos más) la serie se centra en la figura de Wainraich y su relación con los demás personajes que pululan en ese universo.

Imagen de la serie "Casi feliz" de Netflix. Foto: Difusión
Imagen de la serie "Casi feliz" de Netflix. Foto: Difusión

La química entre Wainraich y Pérez, que podría parecer impensada al inicio funciona muy bien y genera algunos momentos emotivos centrados en la familia y las relaciones. Otra buena dupla es la que tiene el protagonista con Santiago Korovsky, quien interpreta a Sombrilla, su productor, mano derecha, amigo y confidente, y con quien logra las situaciones más graciosas de esta sencilla serie.

Los episodios de Casi feliz fueron dirigidos por Hernán Guerschuny, quien ya trabajó con Wainraich en la película Una noche de amor también como guionista y director.

Imagen de la serie "Casi feliz" de Netflix. Foto: Difusión
Imagen de la serie "Casi feliz" de Netflix. Foto: Difusión

En una charla con El País, Guerschuny contó que si bien él y Wainraich nunca habían hecho una serie, como consumidores sabían qué querían hacer: algo que les guste a ellos. “Empezamos a escribir con una absoluta libertad, así llegamos a unos libros que se los presentamos a Netflix y fue increíble la rapidez con las que nos dijo que sí y los llevamos adelante”, cuenta el director y quien creó la serie junto a Wainraich.

Casi feliz es una serie que mezcla la comedia con algo de drama y algunas situaciones incómodas donde el espectador no sabe si reírse o lamentarse. Esas características se han vuelto un sello de esta dupla. Y ese fue el desafío que se plantearon, “cómo darle a la serie un tono muy particular, que tenga una identidad propia y que toque esa tecla, que a veces es lo más complicado, que la comedia sea la excusa para poder meter un montón de temas más profundos. Y la comedia es una excelente excusa para hablar de un montón de temas que no son por ahí las grandes historias, sino que son esas tragedias cotidianas, esas situaciones que tenemos que atravesar y nos modifican totalmente”, agrega Guerschuny, quien dice que hacer una serie de Netflix es un punto intermedio entre hacer televisión y cine.

“Por más que es una comedia de relaciones, no se ve con una estética televisiva porque tiene una dirección de fotografía y de arte que desde la puesta en escena parece cinematográfica”, cuenta Guerschuny y agrega que lo que más le interesó a la hora de hacer una serie fue la libertad narrativa y estética que se puede lograr.

Con una segunda temporada en mente (“depende de la compañía, tenemos historia como para cinco temporadas más”, dice Guerschuny), Casi feliz es una de las mejores producciones argentinas en Netflix gracias al rescate de lo mejor de las sitcom y alejándose del chiste fácil para abordar la psicología de un personaje tan querible como patético.

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