Estreno

Cuando la misión es defender al indefendible

Mañana se estrena en Netflix la serie británica Bodyguard

Richard Madden y Keeley Hawes protagonizan la serie Bodyguard. Foto: Difusión
Richard Madden y Keeley Hawes protagonizan la serie británica "Bodyguard" que se estrena mañana en Netflix. Foto: Difusión

Más de 10 millones de espectadores vieron el episodio final de Bodyguard, esta serie británica creada por Jed Mercurio (el de la excelente Line of Duty), que desde mañana estará disponible en el catálogo de Netflix. Y entre los motivos para que tanta gente quedara enganchada se encuentran una historia policial y un reparto de caras conocidas, comenzando con su protagonista, Richard Madden, el Rob Stark de Game of Thrones.

Desde su estreno en Inglaterra el 26 de agosto, este thriller que tiene al terrorismo como tema central, se convirtió en la ficción más vista del año en ese país. El último episodio, de 75 minutos, logró que casi la mitad del público estuviera pendiente de la trama, un hecho cultural que allí solo fue superado por la semifinal del Mundial de Rusia entre Inglaterra y Croacia (que fue vista por 24 millones), y la transmisión de la boda real del príncipe Harry y Meghan Markle, seguida por 18 millones de televidentes.

La historia de Bodyguard se centra David Budd (Madden), un exmilitar británico que combatió en Irak y Afganistán, y ahora trabaja como especialista en protección para la Policía Metropolitana de Londres. Así, se hará cargo de ser escolta personal de Julia Montague (Keeley Hawes), la polémica ministra del Interior británica.

La dura experiencia vivida por Budd como soldado lo dejó lleno de traumas y secuelas físicas, haciendo de su vida personal un completo caos. Sin embargo, es un profesional en su tarea, meticuloso y bastante persuasivo. Y su nuevo destino será proteger a esta ministra, convertida en objetivo del terrorismo debido a su mano dura. Eso pondrá a Budd en una encrucijada, ya que él, como ciudadano, no está de acuerdo con su visión política.

Bodyguard
Tráiler de la serie inglesa "Bodyguard" que mañana ingresa al catálogo de Netflix

En solo seis episodios, Mercurio, uno de los mejores guionistas británicos, logra profundizar en la psicología de los personajes, mientras crea una trama que se asemeja a un rompecabezas adictivo que va cambiando su trama con el correr de los episodios. Como sucedió con La casa de papel, Netflix ayuda a visibilizar series extranjeras. Ahora le tocó el turno a Inglaterra.

Cuando comienza la serie, David Budd se encuentra en un viaje en tren con sus hijos pequeños, cuando se da cuenta de que algo anda mal. Rápidamente se pone a trabajar, evitando que una mujer suicida logre su cometido. Así se desarrollan los primeros minutos de esta ficción, que podrían compararse con James Bond, si no fuera por el temor y la duda que se transmite en la cara de Budd.

Tácticas de negociación y la creencia de que se le puede ganar a los terroristas sin balas, no solo pondrán a todos a salvo, sino que también le darán al hombre un nuevo trabajo: proteger a la secretaria de Interior de Gran Bretaña, Julia Montague (Hawes). Ella es todo lo que se podría esperar de una política con profundas creencias conservadoras, y una actitud agresiva contra el terrorismo la convirtieron en el centro de las críticas de sus pares y en el nuevo objetivo de los extremistas.

Y la visión que tiene Budd de los políticos no está en sintonía con su deber. “Políticos cobardes y mentirosos, los tuyos y los míos”, le dice a la chica que intenta detonar un explosivo en el tren. “Gente llena de charla, pero que nunca derramará ni una gota de su sangre. Pero tú y yo somos daños colaterales. No los dejes ganar”, agrega Budd.

Pronto, tanto la protegida como el protector comenzarán a manipularse mutuamente, con David vigilando a Julia cuando ella piensa que no la están viendo, y con ella ocultándole información a su escolta. En un entramado del gato y el ratón, el choque de visiones será inevitable.

Bodyguard tiene un 100 por ciento de aprobación en el sitio Rotten Tomatoes, y una trama que irá cambiando, manteniendo la tensión hasta el final.

Madden, quien logró quitarse de encima el personaje de Game of Thrones hace un tiempo, aquí crea un personaje por el que es posible sentir empatía, que se pasa salvando el día a costa de su vida privada, lo que para este tipo de género, es toda una rareza. Y allí se destacan el guion de Mercurio y la brillante dirección de Thomas Vincent, quien antes se encargó de la serie Versailles.

Bodyguard es ese tipo de serie que hay que agregar a “Mi lista” para darse un empacho el fin de semana.

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