Sabrina

Una bruja conocida ahora con una impronta feminista

Se estrenó en Netflix la serie El mundo oculto de Sabrina, de los responsables de Riverdale

El mundo oculto de Sabrina
El mundo oculto de Sabrina

La espera terminó. Luego de varios meses y con una gran campaña de expectativa, se estrenó El mundo oculto de Sabrina, una remake de la serie de los años noventa, Sabrina: la bruja adolescente que protagonizó, y lanzó a la fama, a Melissa Joan Hart. Y la espera valió la pena.

Del final de aquella serie original, mucho más inocente y cómica, pasaron 15 años y por eso había escepticismo por saber cómo Netflix haría esta nueva producción. Y para desarrollarla, el servicio de streaming contrató a Roberto Aguirre-Sacasa, guionista y productor que ha tenido una larga relación con producciones para el público adolescente como Glee, Supergirl y Riverdale, su gran éxito (que también está en Netflix). Sin dudas, Aguirre-Sacasa sabe qué cartas jugar para lograr una serie que mezcla lo sombrío con algo de comedia y terror. Una combinación que le sale bien al guionista de Carrie (la de 2013 con Chloë Grace Moretz).

El mundo oculto de Sabrina, compuesta por 10 episodios de una hora) se despega de la serie original ya desde los créditos, que evocan a los cómics de Archie, universo del que sale esta serie emparentada con Riverdale, ciudad que se menciona, como al pasar en los primeros episodios.

Y para apreciar a esta nueva Sabrina, hay que dejarse tentar un poco por el lado oscuro. Es que aquella inocencia y luminosidad de la serie con Joan Hart se cambió por un tono más serio que permite navegar por un mundo más profundo (las brujas de la serie tampoco son como Samantha o su tía en Hechizada), y lleno de matices, donde se maneja una buena paleta de color (sin estar saturada como en Riverdale), una excelente banda sonora como música de fondo y un tono mucho más feminista. Así, cualquier parecido con la serie original es mera coincidencia, y precisamente eso constituye uno de los mayores aciertos de esta producción que se centra en la transición de una chica, de adolescente a mujer y bruja.

El mundo oculto de Sabrina
Tráiler de la serie "El mundo oculto de Sabrina"

La serie comienza unos días antes del cumpleaños 16 de Sabrina Spellman (Kiernan Shipka, la nenita que vimos crecer en Mad Men como hija de Don Draper, o sea Jon Hamm). Ella debe decidir si se somete al Bautismo oscuro y firma en el Libro de la Bestia para entregar su alma a Satán, o continúa con su vida de humana. Y en un lado de la balanza tiene a su tradición familiar, la presión de sus tías Hilda y Zelda (Lucy Davis y Miranda Otto) y el deseo de sus fallecidos padres. Por el otro lado está su novio (Ross Lynch), un par de buenas amigas y su vida normal en la secundaria. Y Sabrina, como medio humana y medio bruja, decide seguir su propio camino haciendo que el mundo mágico y el mundo mortal colisionen, lo que tendrá variadas consecuencias. Así, el pequeño pueblo de Greendale, donde siempre parece ser Halloween, se convierte en un lugar repleto de eventos extraños, con peligros a los que esta joven bruja tendrá que hacer frente, si quiere proteger a sus seres queridos y mortales.

Entre los puntos altos de la serie, además de su protagonista y un par de secundarios (Otto y Davis que hacen de tía mala y tía buena son muy divertidas), hay un buen uso de la estética lúgubre en la mansión donde viven las protagonistas. Y fundamental, como en todas las producciones de Aguirre-Sacasa, es el guion y en particular los diálogos. Los mismos navegan entre el humor, ácido sin perder su esencia adolescente, lo que permite hablar de temas más serios como el bullying adolescente y presentando, además, personajes con sexualidad ambigua. Esto no solo separa esta versión, de aquella de los años noventa, también le permite hablar de temas sociales, que ha sido un elemento clave en las películas de terror de todos los tiempos.

Aguirre-Sacasa le dijo a El País de España que con esta serie “queremos hablar de derechos de las mujeres y reproductivos, así como del malestar que empuja los movimientos civiles y feministas, tan vivos todavía como en los sesenta, donde transcurría el cómic. Para mí, la brujería es poder y sexualidad y la historia de Sabrina es el empoderamiento de una bruja que desafía las creencias, reglas y la tradición de quienes siguen bajo en el influjo de un Señor oscuro, patriarca de las artes oscuras. Es una paradoja que ellas posean el poder pero que sirvan a una figura paterna”.

Y esos elementos están presentes en esta serie. Como cuando Sabrina le dice a un trío de brujas que ella quiere el poder y la libertad, a lo que las brujas le responden que no es posible, “porque es un hombre”. El patriarcado es puesto a debate, ahora por una joven bruja llamada Sabrina.

Ya se está grabando la segunda temporada

Con menos de 24 horas de estrenada la serie, el servicio de streaming anunció que ya se encuentra desarrollando la segunda temporada de esta serie. La encargada de dar el anuncio fue la protagonista de la serie, Kiernan Shipka. “Fuimos directo por la segunda temporada, que está siendo realmente divertida de grabar”, dijo la actriz en una entrevista para Bloody Disgusting. Shipka remarcó que “saltaron directamente a la segunda” porque era una “gran oportunidad para mantener vivo el ímpetu”.

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