RESEÑA

"El baile de las luciérnagas", la nueva serie de Netflix que marca la vuelta de Katherine Heigl

Se estrenó en Netflix la serie "El baile de las luciérnagas", un drama basado en la novela de Kristin Hannah sobre la amistad de dos mujeres

Imagen de la serie "El baile de las luciernagas". Foto: Difusión
Imagen de la serie "El baile de las luciernagas". Foto: Difusión

La actriz Katherine Heigl está de estreno en Netflix. Ella es la protagonista de El baile de las luciérnagas, una ficción sobre la amistad entre dos mujeres que llegó el miércoles a la plataforma de streaming y, en pocas horas ya era la segunda producción más vista en Uruguay y varios países de la región.

La historia se basa en la novela de Kristin Hannah del mismo nombre que está en librerías uruguayas y tiene una versión de bolsillo a 470 pesos.

Para esta producción compuesta de 10 episodios de una hora, Heigl no solo dejó atrás a la recordada doctora Izzie Stevens de Grey’s Anatomy, también se despidió de su melena rubia para personificar a Tully Hart, la mejor amiga de Kate Mularkey, quien es interpretada por Sarah Chalke.

Juntas cuentan la historia de dos amigas inseparables que crecieron juntas y llevan más de 30 años de amistad. Mientras una se convirtió en una exitosa presentadora de televisión y está al frente de La hora de la amiga, la otra tiene una familia cariñosa pero que la avergüenza a cada momento. A través de flashbacks se repasa la vida y amistad entre ellas, también se va presentando el conflicto que surge por una traición que las pone a prueba y las hará replantearse su concepto sobre la lealtad.

La dirección de la serie corre por cuenta de Maggie Friedman, quien ha demostrado saber navegar entre la comedia y el drama en la exitosa serie adolescente Dawson’s Creek que ingresó hace pocos días a Netflix y cuenta con una buena cantidad de fanáticos.

Imagen de la serie "El baile de las luciernagas". Foto: Difusión
Imagen de la serie "El baile de las luciernagas". Foto: Difusión

La serie comienza mostrando que la vida social de Kate en la secundaria es prácticamente nula gracias a su timidez y sus grandes lentes, pero cuando está a punto de darse por vencida y aceptar su destino, Tully, “la chica más cool del mundo”, se muda al otro lado de su calle y quiere ser su amiga.

A pesar de todo lo que las diferencia, Kate y Tully se hacen inseparables desde el primer minuto y en la adolescencia forjan una verdadera amistad. A lo largo de tres décadas, las amigas se ayudan mutuamente y comparten momentos de felicidad, algunas victorias, muchas risas, pero también la frustración, depresión y la desilusión por distintas cuestiones familiares. Ambas han tenido que lidiar con muchos altibajos que no solo las unen, también las hacen más fuertes.

Mío o de nadie
Rosario Dawson y Katherine Heigl pelean por un mismo hombre en "Mio o de nadie".

Así comienza esta historia que recuerda a clásicos como Eternamente amigas (Garry Marshal, 1988) con Bette Midler y Barbara Hershey, quienes protagonizaban otra historia sobre dos amigas y una amistad por tres décadas. También a Tomates verdes fritos (Jon Avnet, 1991), y Ricas y famosas (George Cukor, 1981), donde temas como la amistad, los celos y la rivalidad entre las protagonistas también están presentes.

Como en los anteriores títulos, en El baile de las luciérnagas, las protagonistas son muy diferentes, y mientras Kate es buena e inocente, está destinada a pasar inadvertida y quedar eclipsada por su famosa amiga. En comparación, Tully parece tenerlo todo, ya que con su belleza, inteligencia y ambición consigue lo que se propone. Al menos eso es lo que demuestra, ya que nadie sabe que tiene un secreto de abandono infantil y abuso adolescente que se irá revelando y la está destrozando por dentro.

Imagen de la serie "El baile de las luciernagas". Foto: Difusión
Imagen de la serie "El baile de las luciernagas". Foto: Difusión

Esta serie significa el regreso de Katherine Heigl a Hollywood luego de algunos años alejada.

La actriz lo tenía todo para triunfar: belleza, un talento para la comedia, y un gran magnetismo frente de la cámara. Esa combinación la hizo convertirse en la reina de las comedias románticas y protagonista de uno de los grandes éxitos de la televisión de Estados Unidos, el drama médico Grey’s Anatomy que la semana próxima estrena su temporada 17 en Canal Sony. Aunque Heigl tenía algo más, algo que la industria de ese entonces condenaba sin disimulo en una mujer: criterio y coraje para decir lo que pensaba.

Grey's anatomy
Imagen de la serie "Grey's anatomy". Foto: Difusión

Aquellas características, en tiempos previos a las acusaciones contra Harvey Weinstein y la revolución del movimiento #MeToo, la llevaron ser señalada como una persona “difícil”.

Todo inició luego del estreno de la comedia Ligeramente embarazada, cuando Heigl cometió el pecado de decir que la película le parecía “un poco sexista”. A esto se sumó su decisión, un año más tarde, de declinar la nominación a los premios Emmy de 2008 porque consideró que ese año los creadores de la eterna Grey’s Anatomy no le habían dado tanto material para lucirse y por eso no le parecía justo que la tuvieran en cuenta.

Ligeramente embarazada
"Ligeramente embarazada", una comedia sobre la paternidad y el compromiso. Foto: Difusión

En 2009, agregando más leña al fuego, se quejó en una entrevista de tener que trabajar 17 horas al día en aquella serie. "Es posible que haya dicho un par de cosas que no les gustaron, pero luego eso se intensificó a ‘ella es ingrata’, luego eso escaló a ‘ella es difícil’, y eso terminó en ‘ella no es profesional’", explicó la actriz, en una reciente entrevista con The Washington Post. Y se preguntó: "¿Cuál es la definición de difícil? ¿Alguien con una opinión que no te agrada? Ahora tengo 42 años, y eso me enoja enormemente".

"En ese momento, me dijeron rápidamente que me callara. Cuanto más dije que lo sentía, más pedían mi silencio. Cuanto más aterrorizada y asustada estaba de hacer algo mal, más me parecía que realmente había hecho algo horrible", recordó, sobre esos tres años.

Antes de estrenar El baile de las luciérnagas, Heigl aseguró que cambió la manera en la que ahora piensa su vida y su carrera: "Llegué a aceptar que la ambición no es una mala palabra, y que no me hace menos femenina, amorosa y cariñosa ser una mujer ambiciosa, tener grandes sueños y grandes metas”", aseguró la también productora de la serie.

Esta serie no solo significa la llegada de Heigl a Netflix, también el regreso de la actriz a Hollywood. Para este año tiene marcado el estreno de la película de suspenso Fear of Rain y la miniserie Woodhull, sobre la primera mujer en postularse como candidata a la presidencia de Estados Unidos, en 1872. Sin dudas Heigl ha encontrado en los personajes fuertes un sello para regresar a la cima.

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