NOVEDADES DE TELEVISIÓN

Una saga de mentiras y traiciones en la nobleza

Charla con Emma Frost, creadora de The White Princess.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
The White Princess. Foto: Difusión

The White Princess será estrenada esta noche, a las 23:00, en el canal premium de Fox, Series. La miniserie además es la continuación de la premiada The White Queen, también basada en la novela de Philippa Gregory.

Ahora la historia gira en torno a Elizabeth de York, hija de esa reina blanca y su matrimonio con Enrique VII de la casa Lancaster. A ls serie no le faltarán intrigas, muertes y algo de sexo, ingredientes que por lo visto, siempre tienen su lugar en la televisión.

El País pudo charlar con Emma Frost, la creadora de esta premiada saga histórica, quien ha escrito otras series importantes como Shameless y The Man in the High Castle. También escribió el guión de la película sobre Zelda Fitzgerald que protagonizará Jennifer Lawrence y dirigirá Ron Howard. Aún así, Frost asegura que quiere escribir algo moderno.

—¿Cómo navega entre la historia real y la ficción?

—Siempre es un reto muy interesante. Philippa Gregory tiene una relación directa con la historia cuando escribe sus libros, porque es historiadora. Por supuesto, tiene que aplicar un poco de licencia poética para algunas cosas, ya que la información acerca de estos personajes es escasa, especialmente para vida de las mujeres. Y obviamente, estoy tratando de hacer un espectáculo que atraiga a una audiencia actual. Es muy importante hacer la distinción que es un drama que habla de la condición humana. No es un documental o una lección de historia. Por lo tanto, cuando necesito adaptar la historia, voy a hacer que se muestre lo mejor y lo más emocionante.

—¿Por qué cree que los dramas históricos tienen tanta aceptación en el público?

—Creo que es porque a menudo construyen un mundo lleno de glamour. Para The White Princess tenemos bellos trajes suntuosos, ubicaciones, y un gran diseño de producción. Sé que son aspectos que realmente disfruta de la audiencia. Ya se trate de series como The Crown, The White Princess, o Victoria, hay un verdadero goce de poder disfrutar ese espectáculo visual. The White Princess es una historia sobre un hombre que es impensable que se convertiría en el rey, y cuando lo consigue, todo el mundo queda aterrado porque nadie sabe lo que va a pasar. Hay una resonancia muy evidente con la situación actual de Estados Unidos en eso. La gente puede disfrutar el drama y sin embargo aún así es un modo de escapismo. También creo que la gente ama estas series porque las apuestas son altas. Porque al final, ese período se trata literalmente de la vida, la muerte y la supervivencia de esas personas. Además, la nobleza eran las celebridades de su época para la gente común, incluso ahora, es emocionante para nosotros obtener una ventana a ese mundo.

—¿Es difícil adaptar el diálogo histórico a los tiempos actuales?

—Bueno, si fuera una serie precisa en términos históricos, todo el mundo hablaría inglés medieval y nadie lo entendería. Ese estilo de inglés existió hasta 1500 y hasta la pronunciación era diferente, por lo que nadie sería capaz de entenderlo hoy. Por eso mantenemos el lenguaje simple, y esto puede sonar algo extraño, pero si se intenta no utilizar palabras largas y construcciones simples, se siente más convincente de la época. Siempre hay una tensión entre tratar de ser precisa al período y asegurarse que el público moderno pueda entender lo que está pasando. Es un equilibrio delicado.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados