tristes Revelaciones

Los últimos días de Robin Williams

Una biografía de Dave Itzkoff detalla secretos de la enfermedad y muerte del notable actor

Robin Williams. Foto: Reuters
Robin Williams. Foto: Reuters

La muerte de Robin Williams, hace casi cuatro años atrás, fue una dura noticia que no fue fácil de asimilar. Ahora, Dave Itzkoff, periodista de The New York Times, escribió una biografía, Robin, sobre el reconocido actor, en la que refleja el infierno que tuvo que pasar Robin sus últimos días. "Ya no sé cómo ser gracioso", repetía el intérprete norteamericano, según revela este libro, que define como un verdadero “calvario” lo que vivió Williams, antes de quitarse la vida el 11 de agosto de 2014.

Uno de los puntos más terribles de sus últimos meses el actor lo vivió durante rodaje de Una noche en el Museo, cuando llegó hasta a tener problemas para caminar con normalidad. Cheri Minns, maquilladoras que trabajó para esa película, fue testigo directo de lo que ocurría: "Él lloraba en mis brazos al final de cada día del rodaje. Era horrible. Le dije a su equipo de gente, soy maquilladora. No tengo la capacidad para lidiar con lo que le está pasando”, admitió.

"Para animarlo le propuse hacer monólogos, pero se resistía. Simplemente lloraba y me decía, 'No puedo, Cheri. Ya no sé cómo hacerlo. No sé cómo ser gracioso'", agregó angustiada la maquilladora, según desvela la reciente biografía.
En el libro, Itzkoff asegura que el actor de La sociedad de los poetas muertos no supo afrontar la situación, dado que le resultaba imposible lidiar con los terribles síntomas que no le permitían ser quien era realmente. Eso "lo llevó a un descontrol que no resultó fácil de sobrellevar ni a él ni a su familia". Lloraba desconsoladamente a toda hora. No lograba recordar muchos de los guiones.

Cuando el actor empezó a sentir los primeros síntomas de la enfermedad, el primer diagnóstico de los médicos fue párkinson. Otros creían que sus comportamientos se relacionaban con el alcohol o a las drogas. Consciente de que no era eso lo que ocurría, su familia decidió pedir una segunda opinión, esta vez a un médico experto en neuropatologías, que detectó el verdadero problema. Demencia con cuerpos de Lewy: ese fue el diagnóstico. Un síndrome degenerativo y progresivo que guarda ciertas similitudes con el alzhéimer y que afecta el pensamiento, la memoria, las emociones y los movimientos corporales. Esas características tuvo el calvario que vivió este gran actor, que había nacido el 21 de julio de 1951 en Chicago.

"Era muy consciente de lo que padecía y trataba de controlarse lo mejor que podía. El último mes ya no pudo seguir, y ahí fue cuando cayó", reveló su esposa, Susan Williams. "Lo perdoné con todo mi corazón. Fue el mejor hombre que conocí".

Desde la muerte del actor, varios episodios han llevado su nombre a la prensa. En marzo último, la confesión de una actriz dejó paralizado a Hollywood: su compañera en la serie Mork y Mindy detalló cómo él la manoseaba en un set de TV. En medio de los movimientos que proponen denunciar acosos y abusos públicamente, para desterrar el machismo y las conductas inapropiadas, Pam Dawber, la actriz protagonista de la serie, declaró que Williams acostumbraba a tocarle los pechos y la cola. "Me hizo las cosas más groseras, y nunca me ofendí. Quiero decir que se exhibió, me agarraba, me pellizcaba, me tocaba... Creo que probablemente se lo hizo a mucha otra gente, pero a mí me divertía", soltó.

Cientos de personas criticaron con dureza a Pam por minimizar lo que hoy sería una denuncia grave: "De alguna manera él tenía esa magia. Cualquiera podría horrorizarse, pero de alguna manera él tenía esa cosita inocente, esos ojos brillantes. Te miraba, muy juguetón, como un cachorro. Y luego me agarraba las tetas y se escapaba".

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)