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Los traspiés personales y amorosos de Owen Wilson, un actor que sabe hace reír

La estrella de "Medianoche en París", "Marley y yo" y "Los rompebodas" luchó contra su adicción a las drogas, algunos fracasos sentimentales y hasta un intento de suicidio

Owen Wilson
Owen Wilson

El humor es una forma de sobrellevar la vida, te permite resistir”, dijo más de una vez Owen Wilson. Sin dudas, esa habilidad para hacer reír es lo que lo llevó a la cima del éxito y, en lo personal, lo que le permitió superar algunos momentos oscuros de su vida.

Conocido por películas como Medianoche en París, Los Rompebodas y Marley y yo, este actor y guionista —oriundo de Texas— no tenía en sus planes dedicarse al cine. Su verdadera pasión era la escritura y, a pesar de que ni se le cruzaba por la cabeza la posibilidad de pararse delante de una cámara, logró triunfar en ambas facetas.

Sin embargo, cada vez que le preguntan si es un gran comediante o un gran guionista, él se define como “un gran luchador”. A pesar de ser uno de los actores más convocados y queridos de su generación, su vida privada tuvo muchos altibajos. Es que este rubio de curiosa nariz tuvo que luchar contra su adicción a las drogas, algunos fracasos amorosos y hasta un intento de suicidio, en el que estuvo a punto de morir.

Mientras Wilson se define como un hombre fiel y sensible cuando se enamora, sus romances siempre se caracterizaron por ser fugaces. Su primera novia famosa fue la cantante Sheryl Crow. Estuvieron juntos dos años pero una supuesta infidelidad por parte del actor arruinó la relación. Ella le dedicó una canción que asegura que “hay belleza en la liberación”.

En el 2006, a Wilson le ofrecieron la comedia Tres son multitud, junto a Matt Dillon y Kate Hudson. A pesar de los 11 años de diferencia, Owen se sintió seducido por su compañera y no paró hasta conquistarla. Sin embargo, la fuerte adicción del actor a la cocaína y heroína -que data de los años ‘90 y que lo ha llevado dos veces a rehabilitación- comenzó a desestabilizar a la pareja. Tras tres años de rupturas y reconciliaciones, Hudson se fue de la casa en Malibú y de su vida.

Así comenzó para Wilson una de las etapas más oscuras. Las noticias sobre el nuevo romance de Kate con Dax Shepard no ayudaron y el actor intentó suicidarse. Una mañana de agosto de 2007, su hermano Luke lo encontró en el baño, desvanecido y cubierto de sangre.

La policía de Santa Mónica divulgó un comunicado diciendo que un grupo de paramédicos respondió a un llamado de la casa del actor y la noticia se filtró a los medios.

Una vez dado de alta, su recuperación incluyó un tratamiento de desintoxicación. Se recuperó pero ni él ni su familia quisieron hablar públicamente del episodio.

Tras varios meses alejado, el actor retomó su vida y su carrera. Mientras volvía a participar en proyectos interesantes como Medianoche en París, dirigido por Woody Allen, el amor golpeó nuevamente a su puerta aunque, esta vez, la afortunada no pertenecía al medio. En 2011, Wilson no sólo confirmó su vínculo con Jade Duell (una azafata) sino que sorprendió con un anuncio inesperado: sería padre.

“Es una experiencia hermosa y sorprendente, todos repiten que me va a cambiar la vida y empiezo a ver por qué”, expresó cuatro días antes del nacimiento de su hijo, Robert. Dispuesto a resguardar su intimidad por completo (de hecho, nunca apareció públicamente con Duell), esas fueron las únicas palabras que Wilson compartió sobre su nueva vida familiar. Sin embargo, esa relación también se terminó.

Para 2014, Wilson tenía otro anuncio para hacer: estaba a punto de convertirse en padre otra vez pero, en esta oportunidad, con su personal trainer Caroline Lindqvist. Y si bien se conocían desde 2007, la pareja decidió tener un bebé sin ningún sentimiento romántico de por medio. Fue la misma Lindqvist la que se encargó de remarcar que no estaba saliendo con el actor si no que simplemente ambos querían tener un hijo y decidieron hacerlo juntos. “Owen y yo somos muy buenos amigos y vamos a tener un bebé juntos. Realmente lo estamos esperando muy ansiosos”, expresó en The Daily Mail, embarazada de seis meses.

En su momento, esta decisión revolucionó las portadas de las revistas del corazón, situación que volvió a repetirse en marzo de 2019 cuando los padres del pequeño Finn fueron vistos juntos entrenando en una playa de Miami. Al parecer, no se trataría de un affaire sino de la buena relación que ambos mantienen como amigos y padres del menor.

Wilson volvió a mostrarse en pareja con Varunie Vongsvirates, una empresaria y estrella de las redes sociales que tampoco escapó a los escándalos del actor. Habían pasado cinco años cuando ella confesó, en agosto de 2018, que estaba embarazada e insinuó que Wilson era el padre de su bebé en camino. Sorprendido por la noticia, el actor se sometió a una prueba de paternidad, a través de la cual descubrió que se convertiría en padre por tercera vez.

Si bien presentó a la pequeña Lyla en sus redes sociales, la noticia de que no quería tener vínculo con ella sorprendió nuevamente a la prensa. De hecho, fue la propia Vongsvirates la que confirmó que Wilson sólo le dio el apellido y que nunca ha mostrado ningún interés en su hija más allá de la pensión de manutención que le pasa para cubrir parte de sus gastos. “Owen nunca ha conocido a Lyla. Jamás. Ayuda a nivel financiero, pero eso no es lo importante. Lyla necesita un padre. Resulta irónico que en la gran pantalla interprete tan a menudo papeles de padre y en la vida real ni siquiera haya visto en persona a su hija”, afirmó la madre de la pequeña en una entrevista con The Daily Mail, al tiempo que reveló que la beba es el vivo retrato de su padre.

Desde entonces, no se le volvió a conocer ninguna otra pareja oficial. Con un perfil muy bajo, Wilson -que acaba de cumplir 52 años- disfruta de su casa, sus hobbies (el ping pong, el tenis y el surf son sus deportes favoritos) y se prepara para volver a la pantalla con The French Dispatch, nuevamente de la mano de su amigo Wes Anderson.

Una carrera que empezó para ser guionista

Mientras trabajaba como mozo en un restaurant para costearse los estudios en la Universidad de Texas, su amigo Wes Anderson le propuso escribir un cortometraje con acción y humor delirante. Así surgió Bottle Rocket, un corto de 1993 que, tres años más tarde, se convirtió en la ópera prima de Anderson.

Como el presupuesto era escaso para contratar actores, Wilson decidió actuarla y también sumó al proyecto su hermano Luke. Al verla, los críticos destacaron no solo la originalidad del guion, sino también la frescura y el talento de Owen para la improvisación. Fue así como luego de este gran debut, la fórmula Wilson-Anderson se siguió repitiendo en éxitos como Los excéntricos Tenenbaum (2001) y Viaje a Darjeeling (2007).

En el rodaje de los Tenenbaun, Wilson se hizo amigo de Ben Stiller, iniciando así una de las duplas actorales más exitosas de Hollywood con Starsky & Hutch, Una noche en el museo y Zoolander.

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