Personajes

Tony Ramos, dueño de una carrera sin frenos

El brasileño charló con El País sobre sus proyectos y su nueva novela para Globo

Tony Ramos en Punta del Este
Tony Ramos en Punta del Este


El actor brasileño Tony Ramos está irreconocible. No solo por su pelo corto sumamente negro y un pequeño bigote de ese color -un look alejado de la gran barba blanca que ha sabido portar en los últimos años- sino también por el entorno en el que se encuentra.

Durante el cierre del Festival Internacional de Cine de Punta del Este a fines de febrero, el actor de televisión y cine se encontró rodeado de artefactos, libros, documentos y armas antiguas que decoran un galpón de la Azotea de Haedo, construida en Maldoando finales de 1950 por el expresidente uruguayo Eduardo Víctor Haedo.

Más allá de la ambientación peculiar en la que Ramos (nacido Antonio de Carvalho Barbosa en 1948) se encuentra, el intérprete de Nino, el Italianihno se muestra feliz, algo nada inusual en una figura invitada para recibir un homenaje por sus cuatro décadas de trayectoria.

Y si bien Ramos se muestra orgulloso en mirar hacia atrás en su carrera, en conversación con El País el actor adelantó que no planea ponerle frenos a su trabajo en pantalla próximamente.

El brasileño se encuentra filmando la telenovela histórica Tiempo de amar de Alices Nogueira que tendrá su estreno en marzo a través de TV Globo. Ambientada en la década de 1920 entre Brasil y Portugal, la ficción narra el amor prohibido entre dos amantes y en ella Ramos interpreta padre de la protagonista María Victoria,personificada por la actriz Vitória Strada.

Ramos también comenzará a filmar una película llamada A los 45 minutos del segundo tiempo (una traducción brindada por el propio actor, que habla un español fluido) en San Pablo. Además, afirmó tener una miniserie en carpeta para después de la Copa del Mundo, a la que planea dedicarle todo su fanatismo.

A la hora de responder sobre cómo es el proceso de elección de cada uno de sus nuevos papeles, Ramos señaló que el criterio que mantiene es sencillo.
“Sea comedia o tragedia, tiene que haber una inquietud en mí”, dijo el actor de El País. “Para hacer una comedia no me importa la anécdota que vaya a contar. No es así. Una situación meramente cómica tiene que atraerme. La comicidad debe ser inquietante”.

Para el artista, que también ha tenido una trayectoria en teatro, el actor también debe ser un hombre atento a sus seguidores. “Ser actor implica respetarse a sí mismo en primer lugar y después conjuntamente con respecto al público. Esto no se cambia jamás”, reflexionó.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)