ENTREVISTA

Sebastián Estevanez: relax en Punta del Este antes de su vuelta a la TV

El actor descansó unos días en el balneario uruguayo antes del lanzamiento de la ficción Separadas

Sebastián Estevanez
Sebastián Estevanez

Días antes del estreno de su nueva telenovela, Sebastián Estevanez pasó por el principal balneario uruguayo para distenderse junto a su familia. Salió a navegar con amigos, surfeó junto a sus hijos y disfrutó de las instalaciones de Enjoy Punta del Este. En diálogo con El País, el actor adelantó su perspectiva frente a Separadas, la tira que lo vuelve a colocar en el rol de galán de una tira en horario central. En este caso bajo el ala de Adrián Suar, a diferencia de las experiencias anteriores en las que había integrado ficciones de su padre Enrique. “Salir de la zona de confort ayuda a crecer”, sostiene.

—¿Cómo vivís los días previos al estreno de Separadas, la nueva ficción que protagonizás para El Trece?

—Empieza a latir un poco más fuerte el corazón. Igualmente los años me ayudaron a tomarlo de una forma más relajada. Uno tiene que dar todo día a día, tiene que fluir y después “El Barba” y la gente son los que deciden. El otro día me encontré con Adrián (Suar) y me dijo que ya había visto los primeros cinco capítulos y estaba muy contento con el producto. Eso me dio tranquilidad.

—¿Cuáles son las expectativas?

—Hay que disfrutarlo. Estamos en un momento en el que la única ficción que va a haber al aire es ésta. Yo estoy agradecido de tener trabajo y hacer lo que me gusta. Me pone triste y me parece injusto que haya una sola ficción. Me duele que haya un montón de gente que no tenga laburo.

—Hay quienes dicen que es el mejor momento para la ficción porque hay más plataformas para desarrollarlas...

—Una serie dura ocho o diez capítulos y una novela tiene 200. Una novela equivale a 20 series. Es un tema de números. Hace cinco años había como 20 novelas de 200 capítulos, además de los unitarios. Hoy ni siquiera la Televisión Pública tiene ficción. Es un desastre.

Separadas presenta a protagonistas mujeres de fuerte personalidad, ¿la tira va a tener en cuenta el crecimiento del discurso feminista?

—Ya el hecho de que siete mujeres sean las protagonistas tiene que ver con eso. Está buenísimo que sea así. Siempre tendría que haber sido de esa forma. En mi cabeza fue siempre así.

—Alcanzaste los mayores éxitos de tu carrera bajo la productora de tu padre Enrique, ¿trabajar para Pol-ka implica salir de la zona de confort?

—Obvio. Es muy positivo salir de la zona de confort, ayuda a crecer. Además, siento menos peso trabajando en Pol-ka. Antes capaz que tenían algo para decirme y se lo guardaban, o yo escuchaba que alguien estaba enojado por algo y me sentía culpable aunque no tuviera nada que ver. Cuando un actor puteaba porque lo habían citado mal a grabar o no le gustaba un libro, yo me sentía un poco mal. Ahora eso ya no me pasa, entonces para mí es mucho más relajado.

—En la tira sos el interés romántico del personaje de Mónica Antonópulos, ¿qué se puede esperar de esa pareja?

—La historia está buena porque tiene mucho de comedia y nos divertimos todo el tiempo. Ya habíamos trabajado juntos y yo la quiero muchísimo porque es muy buena compañera. Estamos muy conectados. Además, creo que ella creció artísticamente y está entre las mejores actrices argentinas.

—¿Alguna vez has tenido que interpretar una historia de amor con alguien con quien no tenías química?

—Es algo que puede pasar, pero por suerte siempre tuve buena onda con mis compañeras. Con algunas tuve más onda y con otras menos, pero con todas me llevé bien. Si no hay un buen clima es difícil, se hace todo cuesta arriba.

—¿Cómo se construye el vínculo desde cero con una actriz con la que no habías tenido diálogo antes?

—Hay que darle confianza y respeto para que todo fluya y que ella se sienta segura. Hay que hablar todo, como en una pareja. Estamos juntos durante todo el día por más de un año. Estoy más tiempo con ella que con mi mujer y mis hijos.

¿Cómo te llevás con las críticas?

—Me las banco. El trabajo de uno puede gustar o no gustar y está perfecto. También puede pasar que haya un personaje que me mande a hacer y después el libro no me guste. Hay que hacerlo igual y a veces uno no lo encuentra. Somos humanos. Igualmente lo que a mí más me llena es cuando en la calle me ponen la mano en el hombro y me dicen “me encanta cómo sos”. Eso me gusta más que el elogio por lo que hago. Me encanta quedarme charlando con alguien que no conozco y que la gente tenga buena onda conmigo.

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