Salud

Pinky y Cacho Fontana comparten sus días en una clínica geriátrica en Buenos Aires

La emblemática conductora se internó para recuperarse de una secuela motriz que le dejó la trombosis que sufrió en 2012

Raquel "Pinky" Satragno
"Pinky" Satragno

Fueron amigos, compinches y "compañeros de aire", además de dos emblemáticas figuras de la radio y la televisión argentina. Por eso, la noticia de que Lidia "Pinky" Satragno y Cacho Fontana comparten clínica geriátrica no pasó desapercibida para nadie.

Según explicaron en el programa Confrontados (Canal 9 de Buenos Aires), la conductora (de 82 años) padece algunas dificultades motrices que le impedían, por ejemplo, mantenerse en pie por sus propios medios. Eso la llevó a buscar un lugar especializado en el que poder internarse y rehabilitarse de las secuelas que le dejó una trombosis que sufrió en 2012. "Mejora día a día, pero va a estar un tiempo allí hasta que pueda moverse por sí sola", señaló la panelista uruguaya, Ana Laura Román.

El lugar elegido por la ex diputada nacional es el mismo en el que se encuentra viviendo Fontana. De hecho, según contó su hermana, Raquel Satragno, fue el animador de Odol Pregunta quien la convenció de internarse allí. "Era una lástima que pasara la vida postrada. Así que me tuve que poner en el papel de la hermana fuerte. Ella decía 'más adelante, lo voy a pensar', pero por suerte la convencieron el dueño de la residencia y Cacho Fontana", apuntó la ex modelo. ''Esta más animada, charla y tiene reuniones con Cacho y gente que los visita".

"Tuve las siete plagas de Egipto", bromeaba Pinky hace exactamente un año, entrevistada por La Nación. En la nota, la conductora dio cuenta de su "delicado estado de salud" y de las consecuencias que había dejado en su cuerpo la trombosis y el epoc que desarrolló a causa de sus años de fumadora. "Me tengo que movilizar con mucha cautela. Solo camino dentro de mi departamento y con bastón", señaló.

Por esa misma época, trascendió que la "señora televisión" había puesto en venta más de 250 objetos personales, entre los que se encontraban piezas de arte y vajilla. Los rumores apuntaron rápidamente a que se encontraba atravesando un complicado momento económico, pero ella misma se ocupó de negarlo. "Al vender mi casa en Punta del Este, me traje todo para acá. Tenía muchas cosas en Uruguay, así que decidí desprenderme de algunos objetos que no me hacen falta. ¡He juntado tanto! ¡O me voy a la vereda o me deshago de algo!", reveló.

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