REGRESO

Petru Valensky y Fito Galli: cuando el humor y la amistad duran más de tres décadas

Petru Valensky y Marcelo "Fito" Galli hablan del surgimiento de estos personajes que hablan de la aceptación y la diversidad a través del humor

Petru Valensky y Marcelo "Fito" Galli como Norma y Mimi Coito. Foto: Archivo
Petru Valensky y Marcelo "Fito" Galli como Norma y Mimi Coito. Foto: Archivo

Hay encuentros que quedan marcados. Uno de esos ocurrió en la Feria Villa Biarritz en los primeros meses de 1988. “Petru andaba repartiendo volantes de la obra que acababa de estrenar. Y yo vi a ese ser tan extraño y me llamó la atención”, dice Marcelo “Fito” Galli. Petru Valensky calzaba un par de zuecos (que todavía los tiene, dice), le entregó un folleto y desde entonces comenzaron a trabajar juntos. Crearon una dupla exitosa en teatro (con obras como Alcanzame la polvera, No te vistas que no vas y La bien paga) y televisión, allí con Dos por noche, donde surgieron las hermanas Mimi y Norma Coito, quienes en las últimas semanas han vuelto a través de las redes sociales.

Los volantes que Valensky estaba repartiendo eran de Quién le teme a Italia Fausta?, una obra que marcó al teatro uruguayo y que sigue manteniendo el récord de permanencia en nuestro país.

Petru Valensky y Marcelo "Fito" Galli como Norma y Mimi Coito. Foto: Archivo
Petru Valensky y Marcelo "Fito" Galli como Norma y Mimi Coito. Foto: Difusión

Hacer hoy una obra como Italia Fausta no está en los planes de ellos. “Creo que el humor de Italia Fausta hoy en día sería una cosa muy light, o tendría que tener una renovación muy fuerte porque los tiempos cambiaron, y mucho”, dice Valensky. “Tiene un humor atemporal. Además, hay un montón de gente que no la ha visto. En nuestra época se sumaba el hecho de que también tenía un hombre vestido de mujer, lo que no era muy normal”, agrega Galli. Tantos años compartidos han hecho que además de tener mil anécdotas, Galli y Valensky se complementen tanto que uno termina la oración que empezó el otro.

Además de esa comedia que se bajó en 2003 con más de 300.000 espectadores, Valensky y Galli hicieron espectáculos estilo café concert en boliches gay como Controversia, lo que también fue revolucionario, afirman. “Eran mágicas esas noches. Eran espectáculos impresionantes y se hacían temas que en la época estaban prohibidos. De ‘No lo van a impedir’, me acuerdo de llevar la cinta grabada en los de Jasa y hacerla ahí. ‘Por qué cantamos’ también la hicimos ahí”, dice Valensky.

Es que Valensky y Galli fueron pioneros, y pasaron de hacer teatro a la televisión.

redes

Los viernes a la medianoche “las Coito” por instagram

No se llevan bien con la tecnología, aunque decidieron regresar usando sus redes sociales, de allí que algunas veces se corte la transmisión, salgan fuera del plano o no puedan invitar a sus seguidores a la charla.

Las hermanas Coito, Mimi y Norma, hacen una transmisión en vivo los viernes a la medianoche a través de la cuenta de Instagram de Petru Valensky o de Fito Galli. Si bien han realizado solo dos transmisiones, el público respondió; y fueron más de 500 personas las que se conectaron a la transmisión en el último vivo.

También cuentan que les han llegado propuestas para videos en Youtube y hasta un viaje a Estados Unidos para después de la pandemia.

Mañana vuelven (el 1° de mayo no hicieron vivo), esperando poder contactarse, ahora sí, con sus fieles seguidores.

Valensky ya había aparecido como Teresa Tenaza, la mujer de su casa, en lo de Omar Gutiérrez, aunque hacer de Norma Coito fue distinto. “En 2002 el país se venía abajo y llegaron las Coito que fueron como una bocanada de alegría, permitían irse a dormir con una sonrisa. Y ahora en plena la pandemia lo mismo, y la gente te lo dice. Por eso las Coito al igual que Italia Fausta y Controversia, forman parte de esa cajita del recuerdo que uno atesora de por vida”, agrega Valensky.

Fito Galli en el living de TvShow
Fito Galli. Foto: Archivo

La creación de Mimí y Norma Coito fue espontánea; surgieron en cinco minutos, dice Valensky. “Edgardo Martirena, en su momento propietario de VTV, me ofrece hacer algo de humor y llamé a Fito desde su despacho y le dije que íbamos a hacer un programa juntos. La idea era tener una temática similar al show de Edna (The Dame Edna Experience) que había visto en Estados Unidos, y nos vamos a llamar Norma y Mimí por las hermanas Pons”, dice. Así, sin más nacieron estos personajes. Y si bien han cambiado en estos años, se mantiene el cerquillo blanco de Mimi. ”Las dos pelucas con las que arrancamos, la mía más berreta con el cerquillo blanco y la de Petru, las había comprado un par de meses antes en Buenos Aires a 100 pesos cada una. Las había traído por hacer algo, entonces le dije: agarremos estas dos pelucas. Todavía las tengo para el museo”, dice Galli.

Petru Valensky
Petru Valensky, como la mujer del pozo en "Quién le teme a Italia Fausta?". Foto: Marcelo Bonjour

Desde el surgimiento de las hermanas y su irrupción en la televisión, nada fue igual, ni para ellos ni para sus seguidores. Hasta tienen su propio club de fans: la BBC (Barra Brava Coito) que los sigue a todos lados y les manda mensajes en cualquier horario. El último que recibieron ayer fue a las tres de la mañana, dicen ambos entre risas.

“Al principio Petru y yo nos tiramos, porque somos inconscientes por naturaleza, porque además era un programa que empezaba a salir únicamente en el interior”, dice Galli, y si bien está la idea que la gente del interior es más conservadora que la de Montevideo, “que funcionara en el interior fue importante. Y fue un éxito al otro día, fue mágico”.

Petru Valensky
Petru Valensky. Foto: Marcelo Bonjour

“A las prostitutas de Salto, los vecinos les abrían las ventanas para que escucharan el programa”, agrega Valensky.

—¿A qué creen que se debe el éxito de estas hermanas?

Valensky: Hay momentos en que el pueblo necesita salir del eje, divertirse y pasarla bien, y las Coito fueron el condimento para distenderse y juntarse también. Los cuentos de la gente son maravillosos.

Galli: El tema de la edad también pesó, porque pensábamos que teníamos cierto grupo etario y minga, a las Coito las aman las viejas y también los jóvenes.

Eso tiene que ver, además, con la ayuda que han representado para algunos jóvenes en cuanto al vínculo con su sexualidad. ”Si bien no es una generalidad, ha sido un servicio y ha ayudado mucho. Uno no se da cuenta a quién llega a través de la pantalla, pero muchas veces hacés mucho bien”, dice Valensky mientras Galli asienta con la cabeza.

Con ganas de volver a hacer televisión como Mimi y Norma (aunque saben que es complicado), los viernes regresaron las Coito a través de Instagram, para entretener y sobre todo distender a sus seguidores.

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