ENTREVISTA

Laurita Fernández antes de "Cantando 2020": "Quiero hacer mi camino sin encasillarme"

Bailarina y actriz argentina, Laurita Fernández estará, junto a Ángel de Brito, al frente de "Cantando 2020" que estrena mañana en La Tele

Laurita Fernández. Foto: Laflia
Laurita Fernández. Foto: Laflia

Irrumpió en los medios en 2011, como partenaire en Soñando por bailar. Al año siguiente entró a Bailando por un sueño y desde ahí, la carrera de Laurita Fernández no paró de crecer. Bailarina, actriz y conductora, estuvo al frente del programa de entretenimientos Combate, hizo cantidad de obras teatrales y eso incluye el protagónico de Sugar, y ha preservado un perfil bajo aún entre varias relaciones mediáticas. Ahora conducirá junto Cantando 2020 junto a Ángel de Brito: se estrena mañana 22.30 por La Tele, y con esa excusa charló con El País.

“Yo pensaba que hasta enero del año que viene no iba a volver a trabajar”, dice Fernández, que reconoce que las horas previas son todo felicidad, expectativa y ansias, y que “la idea es llevar alegría, entretenimiento y música a la gente. Que se diviertan, rían y se emocionen”.

—¿Hay cambios respecto al Cantando que ya conocemos?

—Hay algunas reglas que cambiaron y que vamos a dar a conocer a lo largo del programa, la gente con las redes va a poder elegir y no importa el país donde esté. Hay una (regla) que va a dar que hablar, seguro. No puedo adelantar; algo que sí se puede contar es que el jurado no va a estar de costado sino de frente, y es un poco intimidante para estar en la pista.

—El de conductora es un rol que ya conocés y te resulta familiar. ¿Qué te requiere de distinto esta conducción?

—Es otro formato, otro programa y eso ya lo hace distinto. Lo que tiene de bueno el rol de conductor y animador es que uno se muestra tal cual es, no tiene que estar detrás de un personaje. Lo más importante siempre es estar al servicio del programa; que lo que brille sea el programa, los participantes, el jurado. Uno es el guía y mediador, pero el protagonista es el programa. Es una pista que Ángel y yo conocemos mucho, pero va a ser una novedad estar del otro lado. Yo celebro que eso sea con alguien que conozco, quiero y admiro y nos llevamos bárbaro; él es muy generoso.

Ángel de Brito y Laurita Fernández en "Cantando 2020". Foto: Laflia
Ángel de Brito y Laurita Fernández en "Cantando 2020". Foto: Laflia

—En una entrevista con Mariana Arias decías, respecto a tu llegada a Bailando por un sueño: “lo mío era bailar”. ¿Cuándo sentiste que lo tuyo era más que eso?

—Yo empecé en teatro, en musicales, a bailar en la tele, y no me alcanzaba para vivir de eso. Entonces empecé a hacer shows en cumpleaños de 15, casamientos, bar mitzvahs; shows de animación. Empecé con un grupo y empecé a mirar mucho al animador, y me encantaba lo que hacía, y volvía a casa y lo imitaba, practicaba; y me di cuenta que eso de arengar a la gente, estar ahí, me gustaba. Y llegó un momento en que tomé conciencia de que quizás bailar lo iba a poder hacer hasta cierta edad, tenés una vida útil como bailarín, y yo quería empezar a proyectarme a futuro con otras herramientas más allá del teatro musical. Casualmente entré a Combate, y un día me agarró el productor general y me dijo: “Prepará la voz que vos vas a conducir este programa”. Yo me quedé helada y dije: “Perfecto”. Me anoté en la carrera de locución, tuve que dejar pero seguí haciendo cursos, empecé a conducir y siempre estuve rodeada de gente con experiencia, entonces aprendés mucho cuando trabajás con gente que la tiene clara. De ahí en más fui aprendiendo con horas de vuelo.

—Disfrutás de animar a la gente, y en cámara siempre has mostrado una linda energía, incluso en momentos feos o sensibles de tu vida. ¿Se apaga la cámara y eso se mantiene?

—Sí es verdad que el trabajo demanda que una tiene que estar con la energía más arriba que lo normal, más atenta y expresiva a un montón de cosas. Lógico que en mi vida no soy así porque si no tendría que estar enchufada a 220 (se ríe). Trato de economizar bastante la energía, pero sí soy muy activa. Lo que sí tengo es que me encanta dormir, entonces ahí recupero un montón. Pero me gusta llegar a casa y hacer un plan tranquilo. Opto por algo que me baje las revoluciones, y disfrutar: aprendí a equilibrar la energía para disfrutar.

—Tenés varios años de trabajo ya, empezaste en el teatro musical e hiciste de todo. Además de la masividad que te dio, para la construcción que el exterior se hizo de vos, ¿te jugó a favor o en contra haber aparecido en el Bailando?

—Sin dudas a favor, porque me dio mucha popularidad y un espacio para que la gente me conozca, la gente y otros productores. Lo que tiene Bailando es que es sostenido en el tiempo, y yo he estado 10 meses en el programa, y si te armás un personaje para los demás, se vuelve insostenible. Yo empecé con mucho miedo a hablar, me daba terror cuando Marcelo (Tinelli) se acercaba con su micrófono, la pasaba pésimo, y después empecé a soltarme pero siempre desde mí, lo que soy y como pienso, sintiéndome más o menos cómoda, porque a mí los conflictos o las peleas no me gustan y tampoco sirvo para ser picante. Yo si puedo evitar una pelea, la evito, pero siempre fui de la manera que soy, porque es insostenible montarse un personaje durante tanto tiempo.

Fede Bal y Laurita Fernández
Laurita Fernández y Fede Bal en "Bailando por un sueño". Fueron pareja. Foto: Difusión

—¿Sentiste alguna vez que las reglas del juego que tenés que aceptar para ser parte del medio -cuidar las formas, hacer algo a escondidas, dejar pasar algunos comentarios- te hace ser menos libre?

—Cuidar las formas igual lo hago en la vida, porque si me faltan el respeto no contestaría con una falta de respeto, ni en el medio ni en la vida privada. No comulgo con eso. Y si sé que hay niños o menores viéndome o siguiendo mis redes sociales, que me encanta, me cuido; soy cuidadosa y pienso qué tipo de fotos subo, qué me muestro haciendo, qué no. Igual soy bastante abuela, ¿eh? No es que soy una joda loca, no tengo mucho que ocultar. Pero sí cuido las formas, el léxico, pero no siento que no soy libre. Es una elección mía. Yo soy así porque quiero y no porque me siento privada por el medio, porque soy respetuosa de la gente que sé que sigue y mira mis redes sociales. Yo soy eso, no es que ando con hilo dental todo el día y para sacarme una foto me pongo un buzo. Después hay otra parte más arriba que es justamente para la privacidad. Hay un montón de cosas que son solo mías y eso no se comparte.

—Más allá de que Marcelo Tinelli es una presencia superimportante en tu carrera, ¿quiénes son las mujeres que han sido maestras en tu vida?

—(Piensa) Que me hayan inspirado desde chica, Beyoncé, Britney, muchas actrices de musicales de Hollywood y demás. De Argentina, uno de los primeros musicales que fui a ver fue uno que hacía Flor Peña, que después me hice amiga en el Bailando; yo era superchica y me acuerdo de estar sentada en la platea y decir: Quiero hacer esto el resto de mi vida. Fue superinspirador verla y hoy es una cuenta pendiente hacer algo juntas alguna vez. Admiro mucho a Vero Lozano, Mariana Fabbiani, mujeres fuertes que ocupan lugares importantes en el medio. Y sin dudas Susana. Más allá de todo lo que significó Sugar para mí, ella siempre fue referente porque a cuando empecé, en el afán de aconsejarte, muchos te decían que tenías que enfocarte en una cosa, encasillarte en un rol. Y me acuerdo de ver a Susana conducir entretenimiento, hacer sus sketches, sus aperturas musicales, y fue un gran referente en esto de decir: quiero hacer mi camino y abarcar varias aristas a la vez sin encasillarme.

—¿Y pensaste que ibas a llegar a conducir un programa como este, de esta dimensión?

—No este año (se ríe), salió de la galera y fue una hermosa sorpresa. Pero todo lo que paso a paso voy concretando es algo que sin dudas soñé hacer. Lo recontra esperaba, trabajé y sigo trabajando para eso, me capacité, tenía recontra claro lo que quería hacer y lo pude ir concretando. Y todavía tengo un montón de pendientes.

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