Entre lágrimas, Will Smith contó lo mal que la pasó la primera vez que fue padre

Entrevistado por su esposa, Jada Pinkett Smith, el actor contó cómo vivió la llegada de su primer hijo y reveló las heridas de su infancia

Will Smith y Jada Pinkett Smith. Foto: AFP
Will Smith y Jada Pinkett Smith. Foto: AFP

Will Smith abrió las puertas de su intimidad en una entrevista concedida nada más y nada menos que a su esposa, Jada Pinkett Smith, en la terminó llorando al recordar cómo atravesó el traumático divorcio de su primera esposa y la difícil relación que ha tenido con su hijo mayor, Trey Smith, de ese matrimonio.

El actor aseguró haberse sentido aterrorizado y haber llorado mucho cuando se convirtió en padre por primera vez a los 24 años. No se sentía preparado para una responsabilidad de tal magnitud. “Lo traje a casa, lo pusimos en la cuna y sentí como un terror absoluto. Pensé: soy totalmente responsable de esta vida. No podía dejar de ir a mirarlo y comprobar que estaba bien. Lloré mucho, de hecho ahora estoy llorando”, confesó en el programa Red Table Talk, que conduce su pareja para Facebook Watch. “Simplemente sabía que no sabía nada. Me sorprendió lo frágil que es la crianza de los hijos. Pensé en las lecciones que me habían inculcado y pensé que no sería capaz de hacer lo mismo”, continuó.

Will vivió por primera vez la paternidad con Trey, fruto de su matrimonio con Sheree Zampino. En numerosas ocasiones, tanto el actor como su hijo mayor han hablado de los altibajos que han pasado en su relación familiar, que sin embargo ha mejorado con los años. “Las cosas no siempre han sido así entre Trey y yo. Hemos luchado durante años después de mi divorcio de su madre. Se sintió traicionado y abandonado. Es una bendición increíble recuperarse y restaurar esta preciosa relación con mi hermoso hijo”, indicó.

Sobre su divorcio de Zampino, contó que el proceso se convirtió en una batalla judicial por la custodia de su hijo: “Me han lastimado mucho en mi vida adulta, pero no creo que nada me haya afectado tanto como el fracaso de divorciarme de la madre de mi hijo, que entonces tenía dos años”, contó. Para evitar que fuese traumático para el pequeño, se alejó de él, hasta que Trey estuvo listo para reencontrarse con su padre. Esto sirvió al actor para decidir que no quería ser un padre ausente con sus otros hijos, Willow y Jaden, nacidos de su relación con Jada Pinkett. Smith optó entonces por educarlos en casa y pasar más tiempo con ellos. Sin embargo, este estilo de crianza no le ha salido bien y sus hijos se le han rebelado más de una vez.

Como ejemplo de situaciones difíciles que ha transitado, mencionó cuando su hija Willow, cantante, compositora y actriz de 19 años, que saltó a la fama en 2010 con su sencillo “Whip My Hair”, decidió que no quería continuar la gira planificada con Justin Bieber y, después de que él la instara a seguir, Willow se rapó la cabeza como un mensaje de protesta. “Me di cuenta de que estaba llorando, asustada, y de que no iba a hacer algo que no quería. Aquella situación puso en pausa mi sobreprotección”, dijo.

A pesar de sus miedos, Will siempre había soñado desde chico con tener su propia familia. “Me encantaba cómo era mi familia, pero había cosas de la educación de mi padre que quería corregir. Él tenía un poco de mal genio y yo era un niño bueno. No uno al que tuvieras que abofetear o golpear, así que crecer en un hogar donde había agresiones físicas realmente hirió mi espíritu”.

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