IGNACIO ÁLVAREZ

La intimidad vulnerada

Se difundieron imágenes privadas robadas de su celular.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Ignacio Álvarez. Foto: Julmart Bueno

El periodista Ignacio Álvarez fue víctima este viernes de una modalidad cada vez más frecuente de escrache virtual: por WhatsApp circuló un video que lo mostraba teniendo relaciones sexuales.

En virtud de la pública y a menudo controversial figura de Álvarez, los comentarios, críticas y bromas en redes sociales no se hicieron esperar mientras las imágenes viajaban de conversación a conversación a velocidad récord. Para el mediodía, todos sabían del video en cuestión.

El conductor de Las cosas en su sitio y de Santo y Seña se llamó primeramente a silencio. Cerró su cuenta de la red social Twitter, luego la abrió para volver a eliminarla. Al sitio TV Show le explicó los alcances del video y motivos de su filtración.

"El lunes entraron a mi casa a robar y se llevaron un celular viejo que no uso desde hace años", dijo. "De hecho, el video en cuestión es del 2010-2011, año en el que, por otra parte, estuve soltero y separado. Entiendo que haya generado ruido y morbo, pero no es más ni menos que una relación casual entre dos personas adultas. De todas formas, más allá de la exposición pública que asumo por ser quien soy, lo que más lamento es la afectación de mi familia, que es lo más importante en mi vida", dijo. Álvarez está casado y tiene dos hijos.

Antecedentes.

La noticia rememora otros episodios similares. Los primeros casos rimbombantes de la región fueron los de Wanda Nara (2007), Silvina Luna (2010) y Florencia Peña (2012). Si bien en algún caso se dudó de la verdadera intención de la difusión de las imágenes, en el supuesto de que a las chicas ganarían así mayor popularidad, las tres se lamentaron públicamente e iniciaron causas judiciales.

Eran tiempos de Internet, pero no había WhatsApp. Por lo tanto, aquello de "conseguir el video" era un poco más complejo que hoy.

En Uruguay, la primera víctima de un escrache similar fue Chris Namús (en 2012), quien se vio sumamente afectada. La deportista perdió auspiciantes pero sobre todo perdió salud.

"Me costó mucho superarlo. Recurrí a terapia, con psicólogo y psiquiatra. Estuve medicada e internada incluso. Ahora creo que lo superé y cada vez que alguien hace mención o una broma, trato de ignorarlo, pero es algo que me marcó y me va a marcar de por vida", declaró a El País TV en 2015.

La investigación determinó que el exnovio de Namús había perdido la memoria del celular y que fue a parar a manos de un hombre de San José, quien subió el video a la web. Otra vez, eran tiempos pre WhatsApp.

En el verano de 2014 la historia sería diferente. Los celulares replicaron casi hasta el aburrimiento el video de una chica en un encuentro íntimo con varios hombres en Santa Teresa. Fue tema nacional: el caso llegó a la Justicia, que en varias instancias no hizo lugar al reclamo por abuso de la involucrada.

En versión fotográfica, también hubo otras víctimas. En mayo de 2014 se difundieron imágenes de los jugadores de Defensor Matías Malvino y Ramón Arias en un festejo hot con dos chicas.

En 2013 las fotos hot de una funcionaria de una universidad corrieron como reguero de pólvora. La institución educativa la apartó temporalmente de su cargo.

En todos los casos las autoridades poco pueden hacer. Cuando dan con los primeros responsables de la difusión, no hay ley para sancionarlos. En el Parlamento se maneja un proyecto en ese sentido, pero por el momento es solo papel.

Por ahora, el tiempo es el único aliado de las víctimas.

Campaña antiviral privada.

Bajo el lema #yorespeto, la ONG Pensamiento colectivo lanzó una campaña este verano para llamar a la población a que no comparta imágenes de la intimidad ajena. "Si te llega un video o foto de una persona que no respeta su intimidad, no lo compartas. Si lo hacés, también serías responsable", dicen a cámara varios famosos como Agustín Casanova, Rafa Cotelo y Petru Valensky en los spots. "Queremos generar consciencia sobre el uso de los smartphones y el abuso de la privacidad ajena", dicen los organizadores.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)