SEPARACIÓN

La expareja de Rodrigo Romano niega haber viralizado contenido íntimo

Fernanda Del Río, pareja por cuatro años del relator, asegura que recibió capturas de chats comprometidos con cinco mujeres, lo que precipitó la ruptura, con tirada de pertenencias a la piscina incluida. Del segundo video, con tinte sexual, se deslinda. Aquí, toda su versión.

Rodrigo Romano
Foto: Archivo. 

El caso de Rodrigo Romano y la viralización de contenido íntimo se ha vuelto tema de los últimos días. Todas las miradas apuntan a Fernanda del Río, la pareja de relator desde 2014 hasta el escandaloso final del 26 de diciembre pasado.  

En comunicación con TV Show, la mujer rompe el silencio, deslinda responsabilidad en la viralización del video de contenido sexual que circuló hace unos días y da su versión sobre la separación.  

De acuerdo a su testimonio, todo comenzó al otro día de Navidad cuando ella recibió, del propio Romano como remitente involuntario, una serie de reenvíos y capturas que involucraban al relator en chats comprometidos con cinco chicas diferentes.  

Al parecer, el teléfono del relator fue infectado por un virus que generó esa consecuencia delatoria. 

Como los números telefónicos de las mujeres en cuestión estaban incluidos en las capturas, Del Río se comunicó con todas ellas y descubrió que el periodista deportivo estaba involucrado en una doble, triple o hasta quíntuple vida. Con algunas de las chicas, el relator habría tenido contacto personal y en otros casos, al parecer, su comunicación se limitaba a mensajes en redes sociales o WhatsApp.  

"Yo no podía creer. De pronto la persona que estaba al lado mío era un desconocido. Encaré la situación y le dije que se fuera", revela la mujer. Romano y Del Río convivían en la casa de ella en la zona de Punta Gorda.  

Ese primer diálogo de ruptura fue en la mañana del 26 de diciembre. Efectivamente, el periodista se fue pero en horas de la tarde regresó con ánimo de entrar a la casa y aclarar la situación. Ella no quería. La discusión fue ganando temperatura y según el relato de Del Río, se produjo un forcejeo en la puerta de la vivienda. La mujer reporta como resultado un hematoma en la pierna y otro en el brazo.  

Tras dos llamados a la policía (cada uno hizo el suyo), las autoridades se hicieron presentes en la casa. Se fueron calmando los ánimos. El abogado de Romano, Ignacio Durán, fue enterado de la situación y comenzó a mediar vía telefónica.

Según el relato de Del Río, el relator no aceptaba irse ni entregar las llaves.  Pedía sus pertenencias y sobre todo, entrar y hablar. Entonces, la mujer optó por tirarle la ropa en la piscina. "Estaba muy enojada porque él seguía en la puerta de mi casa. No se iba", revela.   

La exmujer y las cinco presuntas amantes del relator tienen un grupo de WhatsApp donde comparten fotos, capturas y audios del periodista. El grupo se denomina "chats". 

Al otro día, y luego de una nueva denuncia policial de parte de Romano, el relator se presentó junto a dos agentes de la Seccional 14 a retirar su ropa de la piscina. Según Del Río, las fotos y videos de ese momento fueron tomados por la empleada doméstica de la casa, quien se los reenvió a su empleadora.  

"Mi error fue haberlos compartido en el grupo con las otras chicas", asegura Del Río. "Las otras chicas" son las cinco presuntas amantes que el día anterior, comunicadas entre ellas para intercambiar capturas, audios y demás mensajes del relator, resolvieron crear un grupo que reúne evidencias de los presuntos engaños del periodista. 

Además, las seis integrantes se dan consejos sobre los pasos a seguir respecto al relator.

El grupo en cuestión se denomina "chats" y una vez que las imágenes de Romano en la piscina entraron a esa comunidad de WhatsApp, el pulgar de una o varias de esas mujeres las transformaron en virales. 

Denuncias. 

Luego de los encontronazos del 26 y 27 de diciembre, Del Río y Romano se denunciaron mutuamente. La mujer presentó una acusación por violencia doméstica. Sus hematomas fueron certificados por un médico forense.  

Más allá de este episodio, añade Del Río, nunca en los cuatro años de relación hubo situaciones de violencia en la pareja. 

El Juzgado de Familia Especializado de 8vo. Turno tomó cartas en el asunto y dispuso una orden de restricción sobre Romano que le impide acercarse a Del Río por 180 días.

Por otro lado y una vez difundidas las fotos de la piscina y una captura que calificaba al relator como "violento", Romano hizo el único pronunciamiento público desde el estallido de la separación. Sacó un comunicado el 27 de diciembre en el que rechaza las acusaciones por violencia y asegura que denunció a Del Río por "difamación".  

Segundo video.

Cuando las aguas parecían calmarse en la crisis de pareja, el 3 de enero, las redes y diálogos de WhatsApp del país se inundaron con dos fuerzas virales: un video íntimo de Rodrigo Romano en el que aparece desnudo y la solidaridad prácticamente unánime para frenar la difusión descontrolada de imágenes del plano íntimo.  

¿Quién viralizó las imágenes? Fernanda Del Río jura que no fue ella. "Ese video no me lo envió a mí. No fue grabado en mi casa y no sé quién lo dio a conocer", asegura. Ella presume que quien lo compartió fue alguna de "las otras chicas", pero ninguna asumió la responsabilidad cuando debatieron el tema en el grupo "chats".  

"Es una persona (Romano) que le gusta grabarse en la intimidad. Probablemente haya otros videos", añade Del Rio.  Entre "las otras chicas" hay una especialmente dolida, que sintió "más" la traición. Es la sospechosa. 

"Yo les dije "chicas, esto no". No nos suma hacer esto. Pero ninguna asumió haber viralizado", cuenta Del Río. 

Caso judicial. 

Del Río desmiente que haya un acercamiento entre las partes, como aseguró este lunes el abogado de Romano, Ignacio Durán. "Yo voy a seguir adelante hasta que él retire ese comunicado infame y me haga una disculpa pública", dice.  

Lo que más molesta a la mujer es el documento que emitió Romano el 27 de diciembre en el que desmiente el forcejo, la acusa de difamación y "me trata de loca".

En los próximos días, habría una reunión entre los representantes legales de ambas partes y quizás haya acuerdo o continúe esta "Guerra de los Roses" de la era de WhatsApp.

Con "las otras chicas" también hay diálogos a nivel de abogados con el objetivo de frenar una presunta nueva viralización de otras imágenes de la intimidad. En estos momentos, ese es el mayor temor de Romano.   

Pero también el de algunas de las chicas. El intercambio de contenido íntimo era mutuo, por lo que en este embrollo de capturas, mensajes y fotos que van y vienen, alguna de las jóvenes también teme que sus fotos comprometidas comiencen a circular.  

De hecho, algunas de las fotos de las jóvenes llegaron a Fernanda en ese envío producido por un presunto virus en el celular de Romano que fue el disparador inicial del escándalo. 

Relación

Rodrigo Romano y Fernanda Del Río llevaban cuatro años juntos al momento de la crisis. Si bien salían e incluso hicieron muchos viajes, ella siempre optó por el perfil bajo y nunca compartieron una imagen juntos. 

"Yo quería evitar justamente esto que sucedió", se lamenta la mujer. 

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