Eunice Castro: "Desnudé mi alma para encontrarme"

La actriz y conductora celebra un 2018 en el que volvió a trabajar luego de un largo impasse. Hizo un retoque a su nariz para terminar de aceptar su nueva imagen y celebra 20 años de un desnudo histórico en Sábado Show. 

Eunice Castro
Eunice Castro

—En estas fechas de cierre de año y comienzo de otro, ¿qué balance hacés de 2018?

-Fue un año espectacular profesionalmente, pero antes que nada en lo personal. Me encontré en una etapa tranquila, plena y feliz de poder volver a trabajar. Me sorprendí yo misma con tantas propuestas lindas de teatro. Estuve en cuatro espectáculos (Ni familia ni amigos, Como olvidarlo, Toc- toc y Ni un golpe más), lo que para mí es muy importante después de un impasse bastante largo y con el miedo natural a regresar. Me preguntaba qué sucedería al volver y las repercusiones que generaría en el público. Pero el apoyo que tuve de la prensa, de la gente y de los colegas que me convocaron fue sumamente positivo y estoy feliz con los resultados y con la respuesta de la gente.  

—¿Cuál es tu próximo desafío?

-Formo parte del elenco de Dos hombres desnudos, que se va a estrenar el 24 de enero en el Teatro del Notariado. Es una comedia francesa de Sébastien Thiéry, que ganó el premio Pulitzer en su momento y aquí va a estar dirigida por Mario Morgan. Los protagonistas son Álvaro Armand Ugón, Graciela Rodríguez, Nico Pereira y yo. Mi papel sería un “cameo”, porque entro en la tercera escena de la obra, pero estar con ellos es un orgullo. Son los números uno y me dedico a aprender en los ensayos. 

—Los últimos días estuvieron marcados por las denuncias por acoso o abuso sexual en el ambiente artístico, en especial en Argentina. ¿Te sorprende este destape?

—Me sorprende favorablemente. No esperaba que el surgimiento tan rápido de un movimiento fuerte, con muchas personas unidas en la causa. Lo celebro. También me genera movimientos internos y una sensibilidad que sale a flor de piel por lo que uno ha vivido. Me pongo en el lugar de las otras personas que denuncian. Les creo y sé que es una situación difícil de sobrellevar.  

"A veces es difícil contar lo que uno vivió... Aunque preferiría no dar un testimonio en este momento. Lo que puedo decir es que la problemática del abuso es un tema que me interesa mucho"

—¿Te ha pasado?

—A veces es difícil contar lo que uno vivió. No fue en el ámbito laboral. Pero sí en una etapa temprana de mi vida... en lo personal... Aunque preferiría no dar un testimonio explícito en este momento. Lo que puedo decir es que la problemática del abuso es un tema que me interesa mucho. He investigado los motivos y consecuencias de este tipo de situaciones en la vida las personas. Eso me ayudó a darme cuenta del gran porcentaje de abusos y violencia que existe en nuestra sociedad. Creo que todos deberíamos cambiar la forma en que actuamos frente a estos hechos. La clave es que no seamos cómplices. Aparte de la persona que está enferma y tiene un problema al practicar un abuso, el problema somos los que estamos alrededor y eventualmente no creemos. Hay que hablarlo, decirlo, denunciarlo, porque con el tiempo se vuelve en contra. Un episodio de estos influye en la parte emocional y marca la vida de toda persona víctima.

Eunice Castro
Eunice Castro. Foto: Daniel Ayala.

—¿Trabajaste con Juan Darthés?

—Sí, en Dulce amor hice unas escenas con él. Tuvimos una relación laboral y normal. No vi ninguna situación rara en el set. No puedo decir si fue verdad o no, aunque sí puedo creer en un testimonio.  

—Mañana cumplís 45 años edad y se cumplen 20 años del desnudo que hiciste en 1999 para Sábado Show... ¿Qué sensaciones te provoca?

-Para mí no es un tabú hacer un desnudo. Y mucho menos este que conmemora los 20 años del primer desnudo que se hizo en Uruguay en Sábado Show para el diario El País. Es un diario al que le debo los inicios de mi carrera porque yo nací como modelo de un certamen que organizó en el año 1990 la revista Estilo, de El País. Luego, han seguido toda mi carrera hasta ahora. Respecto al desnudo, como modelo y como bailarina trabajé siempre con mi cuerpo y tengo una muy buena relación con él. Soy una mujer normal, con un cuerpo que muestro natural y con un sentido auténtico, sin una connotación sexual. Estas fotos me parecen parte de la magia de mi profesión.  

Eunice Castro
El desnudo de 1999. Foto: Mario Marotta. 

—¿Nunca tuviste complejos?

—No, nunca.

—Pero si cosas que no te gustaban...

—Sí, obvio. Hay cosas que no me gustan pero tampoco las puedo cambiar, quizás sí mejorar un poco. En mi etapa de modelo me dijeron varias veces de operarme las lolas. Pero no lo sentía. Y no lo necesitaba porque de algún modo manejaba el cuerpo y resaltaba otros aspectos, entre ellos las piernas o el porte, gracias a mi espalda de bailarina. De eso se trata el manejo de la imagen personal: sea con la vestimenta, el maquillaje, el peinado, las prendas o el look entero se pueden resaltar las virtudes y disimular los defectos. Me gusta transmitir el mensaje de que todos tenemos virtudes para lucir.

Eunice Castro
Eunice Castro. Foto: Daniel Ayala

—¿Y ahora cuándo te harías las lolas?

—Siempre dije que las hacía después de tener un hijo. Pero por ahora no. Estoy bien. No tengo cirugías, salvo la de la nariz que no fue por un tema estético, sino un accidente como todo el mundo sabe.

—¿Ahora te hiciste otro retoque en la nariz?

—Sí. Fue un cambio, pero no cirugía. Ahora está más parecida a lo que era mi nariz. Eso me dio más seguridad conmigo misma y frente a los demás. Que el otro me vea mejor es importante, sobre todo para mi trabajo. Por eso fui buscando soluciones en este tiempo. Porque no veo por ahora la posibilidad de operarme. Si lo hago, seguramente sea en el exterior. En Uruguay no se hacen estas intervenciones que implican varias cirugías. Además tengo que cuidar de no cambiar mi rostro, así que por ahora estoy contenta así como estoy.

"Ahora (mi nariz) está más parecida a lo que era. Eso me dio más seguridad conmigo misma y frente a los demás"

—¿Qué implicó el cambio?

—Lo que tengo es un modelado nasal, que fue diseñado por un equipo de médicos, cirujanos y odontólogos especialistas en el área maxilofacial. Con ellos vengo trabajando desde hace dos años. Es una alternativa a una cirugía reconstructiva que además de compleja y en el exterior, no hay garantía de que no cambie mi expresión de rostro de forma definitiva.

—¿Cómo fue el proceso de aceptación de tu nueva imagen?

—Fue complejo, pero lo voy superando. Lo que desencadenó todo fue una conjunción de varios factores que producen un quiebre en la vida, que te marcan, te duelen, pero te hacen más fuerte. Lo importante es superarlo, aceptarse y que los demás lo acepten. A todo el que pregunta, yo le aclaro que no fue por estética. Mi nariz quedó de tal forma y yo la acepté primero. No pido que todos la acepten pero la enorme mayoría de las veces obtengo respuestas superpositivas. Eso me reconforta.

—¿Sos religiosa?

—Creo en Dios, en las energías y en la terapia. Implican un apoyo y sostén que siempre son buenos para seguir adelante. Pero, como se dice, creo que en el fondo toda superación depende de uno. 

—En el capítulo amor, ¿cuál es tu situación?

—Estoy soltera. Durante este último tiempo hubo un momento de sanar emociones y estar tranquila y para ese proceso fue una decisión mía estar sola. De algún modo tuve que desnudar mi alma para reencontrarme y volver a empezar. Lo necesitaba y estaba muy tranquila con eso.

—¿Y ahora estás más intranquila, digamos?

—No, ni tanto (risas). Ya va a llegar el amor, como dicen las tías. Hace unos tres años que estoy sola.

—¿Conocerías a alguien por redes sociales? ¿Estás en Tinder?

—No, no estoy en Tinder (risas). Y sería muy difícil que conozca a alguien por redes sociales. Soy más al antigua. Si no hay contacto personal previo, como que no concretaría nada. He recibido muchos piropos de seguidores hombres, lo que es lindo y agradezco, pero no podría ir más allá. A través de las redes tengo un contacto con el público muy fluido y si me hablan, yo les contesto, sean hombres o mujeres. Pero entablar una relación ya sería otra cosa.

Eunice Castro
Eunice Castro. Foto: Daniel Ayala

—¿Salís de noche en plan conocer a alguien?

—No, no salgo... Pero bueno, uno conoce mucha gente. Creo que se va a dar naturalmente. Yo creo en el amor. Sigo creyendo en el amor. 

"No, no estoy en Tinder (risas). Y sería muy difícil que conozca a alguien por redes sociales. Soy más al antigua. Si no hay contacto personal previo, como que no concretaría nada"

—Candidatos no deben faltar, ¿sos muy exigente?

—Me dicen que soy exquisita, pero no lo soy. No son tan fáciles los vínculos porque al ser una personaje público, tomo el contacto con la gente como algo natural, pero al mismo tiempo como parte de mi trabajo. Entonces es raro conocer a alguien o que alguien se te acerque en términos amorosos. También hay una cuestión de sintonías. A veces, dos personas se conocen pero no están en la misma armonía de intereses y no se da. Falta eso quizás.

—¿Mujeres no se te han acercado con interés amorosos? ¿No has pensado en una novia como está viviendo Patricia Wolf?

—No. Felicito a Patricia por haber dado el paso pero eso se siente. Se tiene que sentir. No pensar. A mí me encantan los hombres.  

—¿Qué planes tenés para el verano?

—En Punta del Este voy a estar en la conducción de varios eventos. El rol de presentadora es algo que estoy desarrollando hace tiempo. Lo hice muchas veces en diferentes eventos: certámenes de belleza, por ejemplo, he hecho muchísimos en todo el país. Este año estuve o estaré en Miss Primavera, el Festival de Cine Judío, el Festival Internacional de la Canción, Miss Río de la Plata, y Miss Verano. El otro día conduje el Bethel Model Glam y fui anfitriona de Miss Atlántico en varias ediciones. Soy una comunicadora a la que le gusta ser anfitriona.

—¿Te gusta Punta del Este?

—Me encanta. Trabajé muchísimo en mis tiempos de modelo. Hubo veranos en que hacíamos desfiles todos los días, en los paradores y después en boliches. Me quedaba todo el verano, pero no pisaba la playa. Estaba buenísimo igual porque trabajaba a gran ritmo, incluso con las conducciones. Pero ya cambió eso. Hoy en día el nivel de trabajo es igual que en Montevideo.

—¿Hay ganas o ideas concretas para volver a la TV?

—Las ganas están. Ojalá. Cada vez siento que puede estar más cerca la posibilidad de volver. Me gustaría. A veces pienso haciendo qué. Pero cualquier proyecto que tenga que ver con el entretenimiento o el vínculo con los artistas, me encantaría.

—Si bien ya no ejercés como modelo, ¿te gustaría desarrollar algún emprendimiento vinculado a la moda?

—Me gustaría pensar en una marca o algo, pero la forma sería uniéndome a un equipo y yo siendo el metier de todo. Hace dos años hice una masterclass para modelos y productores que fue muy exitosa. Luego encabecé una gira de tés con mujeres por el Interior y se dio un lindo acercamiento con la gente en todo el país. Quizás lo repita.

—En Buenos Aires estuviste cuatro años, ¿no has pensado en un regreso allá también?

—Tengo ganas. Estuve hablando con algunos productores y quizás se dé... Allá quedaron buenas impresiones mía y me siguen diciendo los amigos que vuelva. Fueron cuatro años a full entre televisión y teatro. Trabajé con actores y productores muy buenos, que me dejaron una gran enseñanza y una gran amistad. También estuve en Ideas del Sur mucho tiempo y quedaron muy buenos vínculos. Me encantaría poder volver a trabajar en Argentina.

—¿Dirías que en esta nueva etapa de tu vida estás con más energía que antes?

—Es diferente mi energía. Y descubrí que eso que tiene que ver con el sentido que le puedo dar a mi vida. Tengo muchos motivos para que mi energía tenga una clara y fuerte intención, para dirigirme a dónde quiero estar.

Ficha técnica
Eunice Castro
Equipo detrás de las fotos
Fotos:Daniel Ayala
Make upLeonel Aita Musi
GraciasAgustina Liguori (tocado), 
Bendito Peluquería, On beauty Spa, 
Ext Pestañas, Naty SastreRadisson Victoria Plaza
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