polémica

China: la manzana de la discordia

La actriz está en el medio del escándalo de Pampita y Vicuña.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Así está China Suárez a las 10.20 de la mañana. Foto: Instagram

El escándalo que ha involucrado a Pampita y a Benjamín Vicuña tiene ribetes de ficción tan irreales que ya lo han vuelto un asunto desgastante.

Pero aunque el espectador pueda cansarse de ver, pasivamente, cómo se cruzan unas versiones con otras, mientras trata de entender quién tiene la razón; o lucha arduamente para no contaminarse con estos “líos de camas”, como alguien atinadamente los llamó, el tema sigue en el tapete.

Primero hubo rumores de crisis, después una separación confirmada y una mudanza. Primero se habló de Natalia Oreiro como la tercera en discordia (al parecer, las horas de rodaje de Entre caníbales con el chileno habían avivado la pasión), y luego muchas mujeres. Tantas, que Pampita había perdido la cuenta.

La cuenta ahora vuelve a ser de una sola: China Suárez. Compañera de trabajo de Vicuña en la película El hilo rojo, que está en proceso, la modelo y jurado de turno de ShowMatch la acusó de “destrozar” su familia.

“Abrí la puerta del motorhome y vi lo peor que puede ver una mujer”, fue la lapidaria frase de Pampita, una con tanto peso que podría derrocar al famoso “Menos mal que no me casé” de Zaira Nara. “Lo peor”, según su versión, fue a China y Vicuña teniendo sexo.

Desde ahí, el desarrollo de esta historia ha sido tan vulgar que da pena. Vergüenza ajena, más bien.

Ante un silencio sepulcral (y al menos sospechoso) de Vicuña, China Suárez rompió el silencio para decir que no se hace cargo de nada, y agregarle un ribete más a esta fábula. Según ella, estaba comiendo una palta, tapada con una manta de alpaca que trajo de Nepal, y Pampita entró a insultarla, fuera de sí.

Tomar partido es complicado, claro, sobre todo porque Pampita ha vendido su imagen de madre de familia y la China Suárez tiene unos cuantos romances mediáticos a cuestas. Muertos en el ropero, hablando mal y pronto. El más recordado (y comentado) es el affaire fugaz que tuvo con Nicolás Cabré, que bastó para que él disolviera su matrimonio con Eugenia Tobal, y para que Suárez quedara embarazada y tuviera a Rufina.

Más de una vez —incluso cuando comenzó a salir con Bisbal, que también dejó a su chica por ella—, la China Suárez justificó su espíritu “enamoradizo” como un rasgo común de los piscianos. Esta vez dice que no tiene nada que ver, pero el prontuario es comprometedor.

Los criterios de exposición de Pampita

Pampita se manejó bastante mal a lo largo de este escándalo, lo que al final termina quitándole credibilidad. Porque en estos casos es casi obligatorio tomar partido por alguno de los involucrados.

Cuando comenzaron los rumores de crisis con Vicuña, le pidió a la prensa piedad y les recordó que hace pocos años falleció su hija Blanquita. Trató de tocar los insensibles corazones de los periodistas de chimentos, que no le hicieron caso.

Después, cuando el asunto se siguió calentando, fue la primera en exponerse completamente: divulgó fotos de las cámaras de seguridad de su casa. ¿Quién la entiende?

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados