ADMISIONES COMPLEJAS

La actriz Lori Loughlin y la corrupción para que sus hijas ingresen a la universidad

La actriz y su marido se declararon culpables de sobornar universidades para el ingreso de sus dos hijas

Lori Loughlin. Foto: Archivo
Lori Loughlin. Foto: Archivo

La actriz Lori Loughlin y su marido, Mossimo Giannulli, aceptaron ayer declararse culpables de cargos de “conspiración” en la causa abierta contra ellos por participar en una red de sobornos millonarios para facilitar el ingreso de sus dos hijas en la universidad, informó el Departamento de Justicia de EE.UU. en un comunicado.

Ambos presentarán su declaración de culpabilidad en una fecha aún por determinar ante el juez de distrito Nathaniel M. Gorton en el estado de Massachusetts por conspirar para garantizar “la admisión fraudulenta de sus dos hijas en la Universidad del Sur de California”.

Las actrices Felicity Huffman y Lori Loughlin. Foto: agencias
Las actrices Felicity Huffman y Lori Loughlin en medio de una serie de sobornos y corrupciones para que sus hijos ingresen a la universidad. Foto: agencias

En concreto, Loughlin, de 55 años, y Giannulli, de 56, pagaron sobornos de 500.000 dólares a cambio de que sus dos hijas fueran aceptadas en el equipo de remo de la Universidad del Sur de California, a pesar de que no practicaban ese deporte, para así facilitar su admisión.

El tiempo que la actriz conocida por su papel en la serie Full House, y su marido, célebre diseñador de modas pasaránn en prisión por sus crímenes permanece indeciso. El juez en el caso debe decidir si acepta las declaraciones de culpabilidad de la pareja y los términos de los acuerdos que alcanzaron con los fiscales. Según esos acuerdos, Loughlin pasaría dos meses en prisión y Giannulli sería sentenciado a cinco meses tras las rejas.

De no haber alcanzado el acuerdo judicial se hubieran enfrentado a una pena de hasta 20 años de prisión por esos delitos.

Si bien desde que surgió la noticia de la trama de sobornos, más de 20 familias han admitido declararse culpables, Loughlin y su marido habían decidido no hablar. Así, estas declaraciones de culpabilidad marcaron un cambio radical para la pareja. Desde sus arrestos hace más de un año, Loughlin y Giannulli mantuvieron su inocencia y se declararon repetidamente inocentes mientras los fiscales aumentaban la presión sobre ellos con cargos mejorados, incluida la conspiración para cometer fraude, soborno y lavado de dinero.

Antes de decir un sombrío “culpable” bajo juramento ayer, la estrella de televisión y el diseñador reconocieron lo que habían negado durante mucho tiempo: que tramaron con William “Rick” Singer, un consultor de Newport Beach en el centro del escándalo, hacer pasar a sus dos hijas, Olivia Jade Giannulli e Isabella Rose Giannulli, como reclutas de remo, una estafa que despejó el camino para el ingreso de las niñas a la universidad de élite.

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