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Peñarol de fiesta: noche de ritmo y magia aurinegra

Artistas famosos y los campeones protagonizaron la espectacular apertura del estadio.

Fiesta de Peñarol. Foto: Fernando Ponzetto
Fiesta de Peñarol. Foto: Fernando Ponzetto
Fiesta de Peñarol en el "Campeón del Siglo. Foto: F. Ponzetto
Fiesta de Peñarol en el "Campeón del Siglo. Foto: F. Ponzetto
Fiesta en el Campeón del Siglo. Foto: F. Ponzetto
Fiesta en el Campeón del Siglo. Foto: F. Ponzetto
Fiesta en el Campeón del Siglo. Foto: F. Ponzetto
Fiesta en el Campeón del Siglo. Foto: F. Ponzetto
Fiesta en el Campeón del Siglo. Foto: F. Ponzetto
Fiesta en el Campeón del Siglo. Foto: F. Ponzetto
Fiesta en el Campeón del Siglo. Foto: F. Ponzetto
Fiesta en el Campeón del Siglo. Foto: F. Ponzetto
Fiesta de Peñarol en el "Campeón del Siglo". Foto: F. Ponzetto
Fiesta de Peñarol en el "Campeón del Siglo". Foto: F. Ponzetto
Foto: F. Ponzetto
Foto: F. Ponzetto
Fiesta de Peñarol en el "Campeón del Siglo. Foto: F. Ponzetto
Fiesta de Peñarol en el "Campeón del Siglo. Foto: F. Ponzetto
Foto: F. Ponzetto
Foto: F. Ponzetto
Fiesta de Peñarol en el "Campeón del Siglo. Foto: F. Ponzetto
Fiesta de Peñarol en el "Campeón del Siglo. Foto: F. Ponzetto
Fiesta de Peñarol en el "Campeón del Siglo. Foto: F. Ponzetto
Fiesta de Peñarol en el "Campeón del Siglo. Foto: F. Ponzetto
Fiesta de Peñarol en el "Campeón del Siglo. Foto: F. Ponzetto
Fiesta de Peñarol en el "Campeón del Siglo. Foto: F. Ponzetto
Fiesta de Peñarol en el "Campeón del Siglo. Foto: F. Ponzetto
Fiesta de Peñarol en el "Campeón del Siglo. Foto: F. Ponzetto
Fiesta de Peñarol en el "Campeón del Siglo. Foto: F. Ponzetto
Fiesta de Peñarol en el "Campeón del Siglo. Foto: F. Ponzetto

Una cuerda de 200 tambores se forma en dos columnas para recibir a un entrajado plantel de exjugadores que fueron campeones de América y del Mundo con Peñarol y que desde temprano estuvieron siguiendo todos los movimientos desde la Tribuna Henderson.

Cada vez que la transmisión televisiva, que en el Estadio Campeón del Siglo podía seguirse por la pantalla gigante, alguien los nombraba, la hinchada devolvía una ovación. Pero mientras dan una reducida vuelta olímpica, trofeos en mano, rememorando los mejores momentos de su vida deportiva, el público los aplaude de pie y cumple un sueño: el de tener a sus campeones en casa propia.

Quienes fueron al partido del lunes ya sabían que llegar al estadio no era cosa fácil; entre las zonas de exclusión y los estacionamientos, muchos optaron por dejar sus vehículos lejos y llegar caminando. Otros no, y los embotellamientos hicieron que el espectáculo empezara 45 minutos tarde. La espera se hizo larga y la parcialidad la sobrellevó cantando sus clásicos de tribuna (que al final iban a repetirse, pero con banda de apoyo) y vitoreando a Antonio Pacheco, Pablo Bengoechea o Gregorio Pérez cuando aparecían en la pantalla.

En un pequeño escenario que representaba la estación de trenes de Peñarol, algo así como un pesebre viviente del club y era lo único que cortaba la blancura encapotada del césped, Jorge Drexler y una banda de músicos uruguayos abrieron un show, que más que show pareció por varios momentos una película. Jorge Bolani fue Juan Bautista Crosa, el inmigrante que trajo desde Italia la semilla de Peñarol. En ese papel abrió un viaje en el tiempo que se desarrolló con un despliegue de primer nivel y llamativos efectos visuales. Todo el campo de juego sirvió de pantalla gigante (que muchas veces estuvo demasiado dirigida a la Tribuna Henderson, la América del Campeón del Siglo), para recorrer la historia del club desde la fundación del CURCC, y repasar ídolos, fechas, hitos.

Y repasar himnos, segmento que tuvo a Raúl Castro como conductor. Un tren se montó para recorrer atravesar la cancha mientras una murga recorrió un repertorio histórico que se cerró con cuatro gigantes (unos títeres metálicos trasladados por grúas) dando una vuelta olímpica, y el candombe tocado por cientos de tambores que recibió a varios de los ídolos del club.

Hasta ahí, todo fue un relato épico casi sin fisuras, emotivo. Después, en un hecho que seguramente nadie se imaginaba hace un mes, uno de los jugadores más hinchas que ha tenido Peñarol en los últimos años hizo bailar al estadio en su nuevo rol de cantante. Incluido a último momento en la grilla del show, Fabián Estoyanoff entonó junto a Majo y La del 13 “Tú y yo”, una cumbia que revolucionó las redes sociales en las últimas semanas, y la hinchada retribuyó coreando su nombre.

El otro momento alto estuvo a cargo de Fito Páez. El otro fichaje de última hora brindó un breve recital con canciones que los fanáticos han hecho suyas. Su set, como las intervenciones de Hugo Fattoruso con “Break it all” (un tema importante de la música uruguaya que no se lució como debía), de los hijos de Ruben Rada -Lucila, Julieta y Matías-, Mandrake Wolf y Gustavo Cordera, todos acompañados siempre por una big band dirigida por Francisco Fattoruso, se hicieron a bordo de una locomotora que circuló por la cancha generando un interesante diálogo con cada tribuna.

Entre tema y tema, los músicos tocaron algunas melodías y los hinchas pusieron las voces. Ahí, lo que pasaba en la cancha, si era música o un partido más, daba lo mismo. En ese sentido, la gala acertó contemplando y dándole lugar a cada parte de Peñarol: a su historia, a sus jugadores y a sus fanáticos, que acompañaron con entusiasmo y alegría hasta el final. Y eso que el final, como el principio, se dilató bastante.

Cuando Jorge Drexler ingresó, vistiendo camiseta aurinegra, para presentar por primera vez en vivo “La vida entera” que compuso para la ocasión, ya habían pasado dos horas y la cosa siguió una media hora más. El himno de Peñarol, cerró una fiesta que consiguió su cometido: presentar una épica aurinegra en un espectáculo lleno de emoción, despliegue e inventiva.

Camisetas y accesorios, oro y negro


Por cualquiera de los caminos por los que se llegaba al Campeón del Siglo, el paisaje era el mismo: un moderno e iluminado edificio en una zona descampada y oscura y autos apretados tratando de avanzar. Las camisetas amarillas y negras estaban en todos lados y los puestos de merchandising ofrecían banderas y diversos accesorios.

Los embotellamientos hicieron que el espectáculo comenzara 45 minutos tarde. Los hichas sobrellevaron la espera vitoreando a Antonio Pacheco, Pablo Bengoechea o Gregorio Pérez cuando aparecían en la pantalla.

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