En San Sebastián se exhibió El apóstata de Federico Veiroj

Una película uruguaya da pelea a los grandes

El director uruguayo, Federico Veiroj presentó ayer en la competencia oficial del Festival de Cine de San Sebastián, su tercera película, El apóstata.

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Veiroj, el joven canoso de la izquierda, y su elenco antes de la presentación del film. Foto: AFP

Es la historia de un joven que decide romper todos los vínculos burócraticos que lo unen con la Iglesia católica. El tono es de comedia y transcurre en España; Veiroj es presentado como hispano-uruguayo ya que tiene la doble nacionalidad.

La película que ha sido vista como "un alegato a favor de la libertad de las personas de pertenecer o no a un grupo, ya sea una compañía de telefonía móvil, un territorio o la propia Iglesia", según una crónica de la agencia EFE.

"Yo también soy español y ya adelanto que la película no tiene nada que ver con todo lo que está pasando en Cataluña, pero reconozco que se puede extrapolar a eso; quizá algunos catalanes quisieran apostatar de españoles, o al contrario", comenta medio en serio, medio en broma el realizador, feliz de competir con su cinta "en el mejor festival del mundo". Sus dos anteriores películas, Acné y La vida útil también estuvieron en otras ediciones del festival vasco pero esta es la primera vez que aspira a la Concha de Oro, el premio mayor.

"Ten en cuenta que, en la guerra en Siria, por ejemplo, estamos viendo un ejercicio opuesto de gente que está aniquilando la memoria, matando arqueólogos y demoliendo todos los sitios tangibles de la cultura; es como no dejar huella. Si lo piensas es justo lo contrario, uno quiere salirse y el otro no quiere que algo permanezca", dice Veiroj.

Si en Acné un adolescente perdía la confianza en sí mismo y en La vida útil, un joven perdía su trabajo, recuerda Veiroj, en El apóstata el protagonista "solo quiere que le dejen apostatar, pero no porque haya perdido la fe, sino porque no quiere pertenecer a nada que le sea impuesto. Pero no le dejan".

Y no es una denuncia de una cosa de hoy, aclara,"ni es una denuncia ni histórica ni religiosa, sino que tiene que ver con cosas que pasan desde hace más de quinientos años; toca muchos elementos, pero eso es importante para que el público empatice con él", opina.

Según Veiroj, "el solo hecho de que no le permitan algo, hace que se motive para hacerlo más enfáticamente".

"Me pareció muy rico ver a un personaje que decide terminar cosas y va a por ello, en clave por momentos de fantasía, en otros casi onírico, ligero, pero sin perder las distintas capas", explica.

Cuenta con un protagonista que no es actor, sino amigo del director, Álvaro Ogalla, "muy amigo, de hecho la idea fue suya, es algo que le pasó a él", apunta Veiroj. Tiene un reparto que incluye a Marta Larralde, Bárbara Lennie, Andrés Gertrudix y Joaquín Climent, además de la participación especial de Vicky Peña. Todos se mostraron contentos en la alfombre roja de San Sebastián.

"Para nosotros, apostatar es dejar atrás algo como concepto. Ni es una crisis de fe lo que tiene este hombre, ni estamos denunciando el comportamiento de la Iglesia; al revés, dice Veiroj, esas son cosas que están en la cabeza de todos, no lo creímos necesario; él es un tipo que representa todos los valores en los que le ha tocado nacer y ser educado".

La película tiene previsto su estreno local para octubre y es un nuevo ejemplo de que Veiroj, después de la sublime La vida útil es un director con mucho para decir y con las herramientas para hacer películas interesantes.  En base a EFE

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