UN VIKINGO EN PIE DE GUERRA

Nuevas aventuras de los bárbaros escandinavos

Arranca la segunda parte de la cuarta temporada de "Vikingos" (*).

El eterno femenino de una imaginativa pintora
La nueva temporada plantea una complicada situación para la familia protagonista. Foto: Difusión

Michael Hirst lo dice dos veces durante la conferencia telefónica: "Vikingos no es Game Of Thrones". No parece resentido por el éxito de la serie de HBO. Después de todo, Vikingos arranca el lunes 5 de diciembre a las 22.00 su cuarta temporada por Fox Action.

En un mercado saturado de ofertas, cuatro temporadas es uno de los indicios de que la serie se hizo de una audiencia respetable, y fiel (esta es la segunda parte de esa cuarta temporada).

Probablemente, el guionista y director inglés (dirigió Elizabeth, con Cate Blanchett, y creó también la serie Los Tudor) quiera marcar las diferencias para captar a posibles espectadores que descartaron a Vikingos como una una versión más barata de Game of Thrones. "Vikingos es un drama, una ficción. Pero esa ficción está basada en una investigación histórica. Hemos tratado de ser fieles todo lo que se pueda a la historia documentada", dice el director y guionista sobre su serie.

La nueva temporada, como dice Hirst durante la conferencia, arranca ahí donde terminó la primera mitad: con el protagonista Ragnar Lothbrok (Travis Fimmel) regresando a casa y desafiando a sus vástagos por el puesto de rey.

"Pero Ragnar vuelve a un mundo distinto al que había dejado. Además, ha tenido derrotas. Los hijos ya no lo ven de la misma manera que antes, además de que quieren otras cosas". En otras palabras: se le va a complicar a Ragnar volver al trono. "Sí, es una situación nueva para la serie" dice Hirst, y agrega que eso le da varias e interesantes posibilidades al desarrollo de las distintas historias.

Por qué Vikingos se ha convertido en un éxito de perfil bajo es más difícil de explicar para Hirst, pero él cree que tiene que ver con que la serie tiene un ancla en hechos históricos. Pero también en que se trata, en última instancia, de los destinos de una familia. Como en Los Soprano. Otro factor es que consigue —y esto es una victoria personal de Hirst, según lo que relata en la conferencia— retratar a los vikingos y su cultura de una manera que va más allá de los lugares comunes: "Cuando presenté la idea de la serie me dijeron que no iba a tener éxito, porque los vikingos siempre iban a ser vistos como los malos. Ya saben: llegan, queman todo, matan, violan y saquean. Y si bien eso es cierto, eran mucho más que eso. La posición de la mujer en esa cultura era mucho más avanzada que en otras culturas de la misma época. Eso puede explicar que la serie tenga una parte importante de mujeres en su audencia, además de que Lagherda (Katheryn Winnick) es un personaje muy fuerte".

Por el esmero en reflejar fielmente a los vikingos se le pregunta si quiso mostrar que se puede aprender algo de estos bárbaros en el presente: "No sé. Lo que sí sé es que se puede aprender de la historia, de estudiarla. Seguimos pensando que la historia trata sobre el progreso, de como ahora somos más iluminados, inteligentes y mejores. Pero he descubierto que hay muchas cosas en las que sociedades pasadas eran más astutas y más profundas que las actuales. Cuando uno descubre eso, se hace más humilde".

(*) Esta nota fue corregida porque se había afirmado, erróneamente, que la serie había empezado el 30 de noviembre.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados