RICKY MARTIN

La vuelta de un cantante que nunca es el mismo

El puertorriqueño presenta su nuevo show hoy y mañana, a las 21:00, en el Velódromo.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
En su carrera Ricky Martin lleva vendidos más de 60 millones de discos.

Pasaron más de 25 años desde que "Fuego contra fuego" apareció en el mercado, y mucho en el medio hasta esta doble presentación de Ricky Martin, una figura de reconocimiento y éxito mundial, en Uruguay.

El puertorriqueño se presentará hoy a las 21:00 en el Velódromo Municipal, con entradas agotadas. Repetirá mañana, y quedan las últimas en venta en Red UTS (sólo a partir de 4.000 pesos, y se financian). Vendrá con la gira One World Tour que incluye sus últimos éxitos y un largo recorrido por su carrera, tras haber hecho una seguidilla de actuaciones en Argentina, adonde volverá después de las dos noches en Montevideo.

Ha sido largo el recorrido que hizo para llegar hasta este presente, que le permite regresar a Uruguay y ser un éxito de convocatoria con la mínima publicidad, sin necesidad de dar entrevistas. Hoy Ricky Martin es una estrella, quizás la más grande en la rama latina del pop.

¿Cómo se convirtió en esta suerte de fenómeno que, en medio de una racha de recitales importantes, logra llenar dos Velódromos?

Cada uno tendrá sus opinión, y seguro que para la mayoría del público que lo sigue, el romanticismo de sus canciones y su linda cara han sido factores importantes. Pero mirando en profundidad, su constante adaptación a las reglas de un mercado musical tan cambiante al final es el verdadero motivo.

Habilidad.

Escuchar aquella primera versión de "Fuego contra fuego" hoy es casi imposible. El pop tiene un ritmo vertiginoso al que no cualquiera sobrevive, y el sonido que tenía a principios de los noventa ahora está vetusto. Pero incluso las baladas de Ricky Martin son distintas a las de A medio vivir, que aunque extremadamente dulces, ya tienen un toque más moderno.

En cuatro años, Ricky Martin ya había cambiado su look, su voz (que había madurado y ganado cierta ronquera que la volvía más interesante) y sus productores, que le habían dado más vida a sus canciones artificiales. "Fuego de noche, nieve de día" ha sobrevivido mucho mejor al paso del tiempo.

Con A medio vivir y la apertura a un mercado internacional, el ya popstar volvió a reformularse. Fue sacando un costado caribeño que le permitió moverse en el escenario y conquistar a la audiencia desde un lugar más abarcativo, y terminó dándole la canción "La copa de la vida" al Mundial de fútbol de Francia 1998. Fue un éxito.

Después no tuvo problemas en cantar en inglés (es casi lo mismo que ha pasado con Shakira, salvo por la fase rockera de la colombiana), y lanzó otro disco llamado Ricky Martin, en inglés. Arrasó con las ventas y fue número uno en rankings de todo el mundo.

Desde los 2000, y con repercusión comercial dispar desde entonces, el puertorriqueño es la gran figura del mercado latino. Sus compañeros de generación le perdieron el rastro, un poco por encasillarse demasiado, otro poco por escándalos mediáticos. Pasó con Luis Miguel, que tiene sólo un año más que Ricky Martin, y con Cristian Castro, que tiene cuatro menos.

Él ha encontrado en el perfil bajo otra de sus ventajas y ha evitado lo mediático, incluso cuando en un momento tomó la decisión de contar que era homosexual.

Canciones.

Si desde los 2000 hasta ahora las ventas de los discos de Ricky Martin han sido desparejas (quizás el nombre de su último trabajo, A quien quiera escuchar, se refiera a eso), lo que le ha permitido al boricua mantenerse en la cima han sido, además de las adaptaciones, las canciones pegadizas.

Son de la última década "Tu recuerdo", "Pégate", "Más", "Lo mejor de mi vida eres tú", y por supuesto "Disparo al corazón" y "La mordidita", de su más reciente repertorio. Son todos temas que nos hemos cansado de escuchar en las radios, y todos, como la gran mayoría de su repertorio, compuestos por otros escritores. En A quien quiera escuchar, sin embargo, ha firmado varias de las canciones.

Algunas de las nombradas sonarán hoy y mañana en el Velódromo, en un show que se presenta dividido en cuatro partes, para recorrer cada una de las facetas de Ricky Martin. Lo acompañan nueve músicos, seis bailarines, un equipo tecnológico avanzado y un staff cercano al centenar de personas, para que sea todo de primer nivel.

A 25 años de aquel comienzo, Ricky Martin ha cambiado drásticamente. Y seguramente seguirá siendo así, para conservar un lugar de privilegio en el pop latino.

A medio vivir.

Es de 1995, el tercero que lanzó y el primero que le generó verdadera repercusión a nivel internacional. Empezaba con cuatro temas que se convertirían en grandes éxitos: "Fuego de noche, nieve de día", "A medio vivir", "María" y "Te extraño, te olvido, te amo". El mercado estadounidense lo recibió.

Ricky Martin.

Es de 1999 y es el primero que lanzó en inglés, para terminar de meterse en el bolsillo al público angloparlante. Otra vez metió éxitos en un mismo repertorio: allí está "Livin la vida loca" y "The cup of life", versión del tema que fue el oficial del Mundial de fútbol de Francia 1998. Otro gran logro.

A quien quiera...

Escuchar. Es del año pasado y sirve de excusa para la gira que lo traerá hoy y mañana al Velódromo. "Disparo al corazón" es una de las estrellas de este disco que vuelve a reflotar su costado más romántico, con baladas intensas. Pero también está "La mordidita", uno de los temas latinos del momento.

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