ENTREVISTA

Este viernes, Cristina Fernández celebra su cumpleaños con un recital en el Teatro Solís

Este viernes, la cantante Cristina Fernández llega al Teatro Solís para presentar su nuevo disco, "Palabras de amor",  y celebrar su cumpleaños

Cristina Fernández. Foto: Francisco Flores.
Cristina Fernández. Foto: Francisco Flores.

El 26 de mayo, Cristina Fernández planeaba presentarse en el Teatro Solís para celebrar los 40 años de su primer disco en idioma gallego. Además, estaba lista para estrenar un espectáculo solista, diferente de los que suele presentar junto al dúo que formó hace más de cuatro décadas con Washington Carrasco.

Las entradas para ese show ya estaban a la venta, pero la sorpresiva llegada del coronavirus a Uruguay, y la inmediata suspensión de los espectáculos públicos, obligaron a posponer el encuentro para este viernes. Y esta nueva fecha terminó dándole un nuevo significado al encuentro. “Cayó justo en mi cumpleaños”, le dice a El País la cantante con una sonrisa.

Además de que el recital estará atravesado por un ambiente festivo, Fernández tiene otro motivo para celebrar. Semanas atrás, lanzó Palabras de amor, una colección de 14 canciones donde se mezclan fados, canciones españolas, boleros y habaneras. El álbum parte de grabaciones de 2002, 2004 y 2020, y todas están atravesadas por el concepto del amor.

Antes del show de mañana, que ya tiene entradas agotadas, Fernández habló con El País.

—En los meses que pasaron entre el show que se iba a realizar en mayo en el Teatro Solís y el de mañana, salió tu nuevo disco. ¿Cómo surgió?

—Yo iba a hacer otra cosa en el show de mayo, pero con esta pausa que tuvimos, empecé a juntar, casi sin pensarlo, canciones que tenía guardadas. Algunas estaban escondidas en discos, y otras las grabamos con Jorge Nocetti en Sondor. Me di cuenta de que todas eran canciones de amor, o que tenían que ver con el amor. Así me surgió el nombre del disco.

—La mayoría de las canciones de Palabras de amor fueron grabadas en 2002. ¿Cómo fue el reencuentro con aquellas grabaciones de hace 18 años?

—En realidad son de hace 20 años porque las canté en un espectáculo con Taco Larreta. Cuando escuché las grabaciones dije: “Las tengo que publicar ahora”. En esta pausa, sentía que tenía que cantar ese tipo de canción. En este parate, el músico tiene una tabla de salvación, que es el arte: te sana y te salva. Empecé a escuchar discos míos, a leer libros, mirar fotos y todo ese conjunto me hizo revivir aquello para que la gente que no vio ese espectáculo pudiera escuchar las canciones.

—En el recital también va a haber espacio para celebrar el centenario de Idea Vilariño. ¿Cómo era tu relación con ella?

—Desde muy joven leí su poesía y me atravesó totalmente el alma. Un día nos fue a ver al teatro. Con Washington cantamos dos poemas de ella con Estela Castro, y después nos fue a saludar al camarín. Quedé fascinada. Cantar a Idea es una palabra más que la que dejás. Estás cantando y cada vez es más lindo. Te sentís que sos protagonista de esos versos. Es parte de eso. Así que bueno, nunca dejo a Lorca ni a Idea. Quiero un recuerdo a Mario. El primer disco, lanzar este disco, cantar canciones que la gente me pide siempre, que fueron las más conocidas. Todo eso unido en una sola noche.

—¿Cómo te conectás con un poema al momento de musicalziarlo?

—Washington es quien las musicaliza. Él me hace leer la poesía dos o tres veces, y cada vez más rápido. Luego entrelíneas, y así le va colocando la música. Cada poesía tiene su música, y más la de Idea, porque tocaba piano y un poco de violín. Su poesía ya trae la música incluida. Es como un sostén de todas esas palabras bellas.

—La unión entre música y poesía ha sido una constante en tu obra junto a Washington, pero también como solista. ¿Cómo surge ese interés?

—Fue el camino desde siempre. Todo el mundo nos decía: "Ay, no joroben más con la poesía", pero nosotros seguíamos (Se ríe). Me acuerdo de una anécdota de un amigo, que me decía que teníamos que cantar cosas más comerciales. Entonces, Washington, a una poesía de Juan Carlos Legido llamada "Las cometas" le puso ritmo de murga. Cuando le presentamos esa canción, nuestro amigo dijo: "Ven, eso es lo que tienen que cantar" (Se ríe). Nosotros hacemos poesía, canción uruguaya con canciones de Washington y también canciones de Latinoamérica. También trabajo en gallego.

—Se podría decir que, a lo largo de tu obra, hay una búsqueda por rescatar un repertorio clásico y llevarlo a nuevos públicos. ¿Estás de acuerdo?

—Sí. Me gusta mucho eso de rescatar un repertorio y que llegue a nuevos públicos. Me parece que, a veces, en este torbellino en que vivimos los jóvenes no se detienen en textos como los de Violeta Parra. Yo tengo seis discos en idioma gallego y es mi orgullo cantar gallego en un país donde no se habla. También hice un disco donde canto a Rosalía de Castro.

—Ahora que mencionaste el orgullo de cantar en gallego, en el libro El poema y la canción se cita una entrevista donde Joan Manuel Serrat te definía como "la mejor cantante gallega aquí y en Galicia". En 2015 te invitó a cantar en sus shows del Auditorio Nacional del Sodre. ¿Cómo recordás esas noches?

—Me acuerdo que en todas las entrevistas todos me preguntaban con quién me gustaría compartir escenario y yo siempre mencionaba a Serrat como si fuera una cosa lejana. Hasta que un día me llama desde Barcelona y me dice: "Cristina, soy Serrat". Y yo, creída que era un amigo, le decía: "Sí, qué vas a ser Serrat" (se ríe). Después le tuve que pedir disculpas de mil formas. Fueron seis noches cantar "Es caprichoso el azar" junto a él. Fue un sueño cumplido.

—Mañana te vas a reencontrar con el público. ¿Qué esperás de esa noche?

—Me gustaría que la gente sintiera cada canción y cada clima. Las canciones son como un pájaro que vuela, y me gustaría que se quedaran dentro de cada uno. Quiero llegar al corazón y al alma de las personas que nos van acompañar esa noche. Eso es lo máximo que aspiro.

palabras de amor

Un disco que llega acompañado de una obra de Carrasco

Cada edición en CD de Palabras de amor, editado por Ayuí Discos, llega acompañado de sorpresa especial. Washington Carrasco, en su faceta de artista plástico, ha asumido el desafío de pintar, en cada uno de los ejemplares una pequeña y exquisita imagen, transformando cada disco en un objeto artístico único e irrepetible. "Es una obra de arte", dice Fernández. "Me gusta porque es el rescate del disco como objeto".

"La idea fue de Mauricio Ubal, que le dijo a Washington que hiciera un trazo. Pero él no pudo hizo un cuadro único para cada disco, así que cada uno es personalizado", dice con una sonrisa

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