El nonagenario artista lanza en mayo su nuevo disco

"Yo fui viejo siendo muy joven", afirma Charles Aznavour

Charles Aznavour, la voz de la canción francesa y una de las plumas más importantes de la historia musical, es un muchacho de casi 91 años que disfruta ahora de su auténtica juventud. "Fui viejo siendo muy joven, cuando me tenía que preocupar por sobrevivir", dice este galo de origen armenio.

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Cantó con Frank Sinatra y Liza Minelli y ahora se prepara para cantar en solitario.

Aún en activo, el martes 5 de mayo publicará un nuevo disco, Encore, y solo unos días después lo defenderá a solas en España, porque aunque son muchas las colaboraciones que ha realizado en su extensísima carrera, el escenario es su terreno personal.

A su paso por la capital española para promocionar estos recitales, comenta que hacía 30 años que no pisaba la ciudad porque, sencillamente, parece que "a ningún promotor se la había ocurrido que fuese buena idea" traerlo. En esta entrevista habló de su pasado, de su presente y, sobre todo, del futuro.

"Soy hijo de inmigrantes. Primero tuve que luchar por ser aceptado como inmigrante nacido en París. Adquirí la nacionalidad francesa con unos tres años. Después quise ser un auténtico francés y lo conseguí. Tras eso, decidí que en mi vida sería lo que quisiera, en este caso, artista. Dejé el colegio a los 10 años y todo lo aprendí por mí mismo".

Sobre su nueva obra comentó: "No sería feliz si cada vez que regresara hiciese lo mismo. Lo peor que puede haber es probar que no puedes superarte a ti mismo".

En breve publicará su nuevo álbum, en el que ha colaborado con un joven artista francés, Benjamin Clementine. "Fue iniciativa de él: me dijo que era un gran admirador. En mi carrera, he grabado con muchos artistas (entre ellos, Frank Sinatra, Liza Minnelli, Plácido Domingo), pero en el escenario adoro estar solo, ese es mi terreno".

"Este uno de los mejores discos que he hecho. Nunca escribí una línea sobre la nostalgia, hasta ahora. Pero evito referirme a ella con ese término. Utilizo otros, igual que evito la misma historia de siempre. Intento ir donde otros no han estado".

Aznavour puede presumir de haber compuesto la primera canción sobre la homosexualidad, 30 años antes que cualquier otro artista. Al ser consultado sobre qué piensa cuando actúa en un país como Rusia, donde hay tantas presiones contra este colectivo, responde: "Las ignoro. También he cantado Ave María allí donde he ido. La primera vez que fui a un país islámico me previnieron: No pensarás cantarla. Y yo dije que sí y sonó maravillosamente. Después fui a Israel y me volvieron a prevenir, pero volví a cantarla".

Pero afirma: "Sigo temiendo la estupidez de la gente. Pero en este negocio, en concreto, no siento temor por nada".

Sobre su instrumento de trabajo dice: "La voz no especialmente, pero sufro una bronquitis crónica. Por esta causa, a veces me resulta muy complicado cantar, así que de eso sí me cuido mucho". Y sobre la vejez y cómo mantenerse fresco, sostiene: "Yo hago lo que otros no hacen, por ejemplo, procuro entender a la gente joven. Entre mi público hay mucha gente joven, de hecho".

"Yo fui viejo siendo muy joven. Con 18 años tenía que preocuparme por sobrevivir y por tener éxito. Hoy ya no tengo todos esos problemas, así que me siento más joven". Y agrega: "Yo lo que soy es un artesano. Soy alguien que escribe con pluma. La leyenda es para después de la muerte".

Se dice que ha compuesto arriba de un millar de temas, asunto que abre el asunto de cómo no plagiarse a sí mismo. Al respecto el famoso artista responde. "Hay temas suficientes en el mundo para proporcionar ideas para una canción y solo hay un loco que lo sabe, yo".

Reside habitualmente en Ginebra (Suiza), donde trabaja como embajador de Armenia: casado en tres ocasiones, tiene en total seis hijos. Y una carrera difícil de igualar. Quizá su secreto sea mover la sensibilidad del público, sin caer en la la sensiblería. Sobre ese aspecto, dice: "Yo tengo los pies en el suelo. Eso es lo más importante. Y no dejarse llevar por cantos de sirena que no son relevantes. No hay que mirar atrás, siempre hacia adelante. No sabes lo que puede venir de ese lado".

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