CRÍTICA - CLÁSICA

Una velada que merece repetirse

El tercer concierto del Segundo Festival de Música Sacra fue del director estable del Coro Nacional del Sodre, el maestro Esteban Louise. Seleccionó algunos músicos de la Ossodre para que lo acompañaran en esta audición formando un ensemble de cámara.

El programa elegido fue muy singular, pues nos llevó desde la música contemporánea de Pierre Boulez (1925-2016) al clasicismo de Luigi Boccherini (1743-1805).

Primero se escuchó el Memoriale de Boulez con la flautista Olga Bertinat como solista. A Boulez se lo considera como un compositor de obras complejas e impenetrables, no obstante el Memoriale (de 1985) agrada al público neófito por su dulce sensualidad. La versión de Bertinat se caracterizó por un gran dominio técnico, precisión y musicalidad. Louise hizo que los instrumentistas acompañaran con delicadeza y respondieran eficazmente a los efectos fantasmales de la partitura. Siete minutos de pura perfección, un pequeño homenaje a uno de los mayores exponentes de la música contemporánea a un año de su fallecimiento.

Para cerrar se interpretó el Stabat Mater de Boccherini con la soprano Luz del Alba Rubio quien lució su hermoso timbre de voz mostrando homogeneidad y flexibilidad, dicción nítida y su espontánea sensibilidad. No obstante los pocos ensayos, Louise y los músicos de la Ossodre mostraron su profesionalismo y dedicación para que saliera airosa esta primera audición del hermosísimo Stabat Mater. El acompañamiento orquestal fue muy mesurado y preciso, nunca opacando a la solista. Este concierto merecería ser repetido para que aquellos que no asisitieron pudieran apreciar esta verdadera joya del clasicismo.

Ensemble de Cámara de la Ossodre.

Director: Esteban Louise. Dónde: Aula Magna de la Universidad Católica. Cuándo: 26 de abril.

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