MÚSICA

Cómo se ve Uruguay en el documental sobre la gira de The Rolling Stones por Latinoamérica

En el documental "The Rolling Stones Olé, Olé, Olé!: un viaje a través de América Latina" se recuerda la gira de 2016 por Latinoamérica

Rolling Stones en Montevideo. Foto: N. Pereyra
The rolling Stones en Montevideo. Foto: Nicolás Pereyra. 

Hace algunas semanas llegó a Netflix el documental The Rolling Stones Olé, Olé, Olé!: un viaje a través de América Latina, que retrata la gira de 2016 de una de las bandas de rock más importantes de la historia. En esta especie de roadmovie, las cámaras acompañan a Mick Jagger, Keith Richards, Ron Wood y Charlie Watts durante sus presentaciones en Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Cuba, México, Perú y, claro, Uruguay.

En el documental se mezclan varios recuerdos de los miembros de la banda con la energía que el público vive en sus shows. Aunque a Montevideo se le hayan dedicado apenas dos minutos en la película —donde se muestra al grupo tocando “Miss You” en el Estadio Centenario, y la famosa visita de Jagger a la casa del Lobo Núñez—, alcanza para disparar una serie de recuerdos de ese recital histórico.

A pesar de que la posibilidad de que los Stones vinieran Uruguay se venía manejando desde setiembre de 2014, recién en noviembre del año siguiente se confirmó la visita de los ingleses a Montevideo, como parte de una gira que los volvía a traer por todo el continente. En la fugacidad del segmento uruguayo no hay lugar, claro, para la expectativa que generó su visita en este pequeño país.

Este cronista, por ejemplo, se gastó todo el sueldo de su primer trabajo para tratar de conseguir el lugar más cercano a la banda. Los sueños, como dice alguna publicidad no tienen precio pero, aunque no me arrepiento, los casi 10.000 pesos tenían todo el aspecto de una fortuna. Sin embargo, estaban a la altura de mi cariño hacia la banda.

La ansiedad de los tres meses de espera se aliviaban con el repaso de la lista de canciones de sus recitales anteriores y con la escucha diaria de sus discos en vivo, como el cassette de No Security (que registra la gira de Bridges To Bablyon). Gracias a su excelente versión de ocho minutos de “Out Of Control” grabada en Buenos Aires, la cinta sonó tanto que estuvo a punto de perecer.

Aunque no aparezco en el montaje final del documental—recuerdo que me filmaron mientras coreaba "Paint It, Black"—, el día del recital llegué ocho horas antes para asegurarme un buen lugar. Bajo una temperatura de 30 grados y renunciando a ir al baño, logré asegurar mi lugar frente a la pasarela por la que Jagger caminaría para mover al público durante las dos horas del show.  

A las 21.00, y con la emoción a un nivel máximo, por los parlantes del Estadio se escuchó el grito: “Ladies & Gentleman: The Rolling Stones”. Salieron los músicos al escenario y con los acordes de la guitarra de Richards en “Start Me Up”, los que llegamos temprano ya éramos como familia. A lo largo de las dos horas, lloré con “Out Of Control”, salté con “Jumpin’ Jack Flash” y “Start Me Up”, me abracé con desconocidos mientras sonaba “Wild Horses”, y me dejé llevar por el ritual que proponían “Sympathy For the Devil” y “Midnight Rambler”.

Por lo visto, no fui el único. A lo largo de The Rolling Stones Olé, Olé, Olé!: un viaje a través de América Latina, se pueden ver numerosas imágenes que muestran la emoción y la compenetración del público que llenó cada estadio donde la banda se presentó. Una de las paradas más significativas para la banda fue la de Argentina donde, como explica Jagger en un momento del documental, parece que se adueñaron del legado de la banda. En los fragmentos de sus presentaciones en el Estadio Único de La Plata se puede ver el pogo y la emoción en los rostros de los asistentes, que terminan contagiando a los músicos.

Por ejemplo, cuando el público canta “Olé, Olé, Olé, Richards, Richards”, se puede ver que el guitarrista se emociona hasta casi llegar a las lágrimas —"El intercambio de afecto y valoración es muy conmovedor. Nunca te acostumbras a algo así. Siempre es conmovedor", dice el guitarrista—. Lo mismo sucede con Ron Wood, que en un momento del documental comenta que al ver toda la energía que le transmite el público, empieza a saltar sin darse cuenta. “Uso músculos que ni siquiera sabía que tenía”, dice mientras sonríe.

Como se puede ver en el film, uno de los momentos más enérgicos del show es “Sympathy For the Devil” —quienes hayan concurrido al recital recordarán su importancia—, donde cada estadio se ilumina de colores rojos, para llevar al público a un ritual satánico que se apoya en imágenes del diablo. Mientras tanto, en cada rincón del estadio resuena el coro en falsete.

La parte que se omite en el documental, y que fue una de las más memorables del recital en Uruguay, fue la interpretación de “You Can’t Always Get What You Want”. Cerca del final del enérgico concierto, el ambiente baja y un coro local sube al escenario para recrear la canción que cierra Let It Bleed (1969). En Montevideo, el coro Rapsodia se encargó de subir al escenario para brindar uno de los pasajes más especiales de la noche.

Como se ve en Olé, Olé, Olé!, en cada país que visita, Jagger lanza varias referencias del país en cuestión, para ganarse la ovación del público. Mientras que en Perú dice que su hija se compró un cuyo, en Argentina habla de los rolingas, y así. Quienes recuerden el recital del Estadio Centenario les vendrá a la mente Jagger intentando hablar en español para mencionar los chivitos, la rambla y el candombe. Esa noche de febrero, el cantante habló sobre su encuentro con el Lobo Núñez, mencionó a Luis Suárez e incluso antes de tocar “She’s So Cold” —que fue la canción elegida por el público en una votación online— preguntó si Carlos Gardel era uruguayo.

Durante el documental, la banda también se encuentra con varios personajes, que les hablan sobre el innegable legado que fueron construyendo a lo largo de más de 50 años de carrera. Al ver Olé, Olé, Olé!, cada uno de los que asistió a los recital de la gira latinoamericana podrá recordar cómo fue su preparación personal para el recital y las sensaciones que les produjo el show.

En mi caso, recuerdo que además de comprar la entrada, me escapé de mi casa a las dos de la mañana cuando me enteré que Jagger estaba de visita en la casa del Lobo Núñez. Pero esa es otra historia que ya tendrá su espacio.

olé, olé, olé!

Un recital para 500 mil personas en Cuba

Además del repaso que los músicos hacen de su trayectoria y su reencuentro con viejos amigos latinoamericanos, el foco de Olé, Olé, Olé! está en la organización del recital gratuito que la banda ofreció en Cuba el 25 de marzo de 2016. Pensado como una celebración por la apertura del país, a lo largo del documental se muestra las trabas burocráticas que sufrieron para poder ofrecer el show; incluso tuvieron que cambiar la fecha porque el día en que habían pactado el recital justo Barack Obama iba a visitar Cuba. Finalmente, el show se realizó frente a 500 mil personas y luego los Stones editaron Havana Moon, un disco y DVD con la actuación completa.

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