Éxito

El uruguayo Gustavo Casenave habla de su vida después de ganar un Grammy Latino

Fue elogiado y recomendado por The New York Times; planea un disco y dos shows en Montevideo

Gustavo Casenave
Gustavo Casenave con su gramófono

"Fue un momento increíble, de esos que te cambian”, dice el pianista Gustavo Casenave al evocar el instante en que subió al escenario para recibir el premio Grammy Latino al mejor álbum de música instrumental por Balance. “La emoción fue impresionante y me hizo acordar el momento en que me iba de Uruguay: estaba en el Aeropuerto de Carrasco y sentí como un frío, una adrenalina rara de que se va a venir algo nuevo. Con el Grammy fue igual”.

El músico, que vive en Nueva York desde 1997, recibió su primer gramófono a mitad de noviembre tras haber sido nominado en cinco ocasiones. “La quinta es la vencida”, le dice a El País con una risa desde el otro lado de la vía telefónica. Según explica, cada vez que la Academia Latina de Grabación lo nominó, Casenave asiste a la ceremonia de Las Vegas con su esposa, la artista Vicky Barranguet, y aprovecha la oportunidad para encontrarse con colegas. “Estamos acostumbrados a ir y que el Grammy se lo llevara otro. Está todo bien; es una fiesta igual”.

Pero este año fue diferente. Casenave estaba más seguro que nunca con respecto al potencial de Balance, el álbum donde se dedica a entrelazar elementos de jazz, tango y música clásica a través de un balance entre improvisación y composición. “Sentía que esta vez sí me iba a llevar el premio”, dice. “Me di cuenta por la reacción que tuvo la gente cuando le mostraba el disco”.

Y tenía razón. La noche del 13 de noviembre el nombre de Casenave fue anunciado en Las Vegas y, tras abrazarse con sus acompañante y besar a Barranguet, subió al escenario a agradecer por el reconocimiento.

“Fue una emoción total”, dice. “Si ves el video, en un momento se me va la voz. Tenía tanta gente para saludar que quedó afuera mi suegra”, se ríe. Entre los agradecimientos estaban Barranguet -“El amor de mi vida”, dijo-, sus hijas, sus padres, su hermanos y Congo Bongo, la banda de reggae de la que supo formar parte en los noventa, antes de radicarse en Estados Unidos.

“En las redes sociales explotó todo”, dice al referirse a la primera señal del reconocimiento que llegaría tras ganar. Sin embargo, la mayor sorpresa fue toparse con su nombre entre los conciertos recomendados de The New York Times. “Gustavo Casenave es un pianista virtuoso, oriundo de Uruguay pero que ha vivido en Nueva York durante las últimas dos décadas”, definía uno de los periodistas del prestigioso diario estadounidense al anunciar el concierto en formato de cuarteto que ofrecería la semana posterior a la ceremonia en Flushing Town Hall.

Además de destacar el reconocimiento de la Academia Latina de Grabación, en la nota del Times descataban que “Casenave se inspira en el tango, el jazz, la música clásica occidental y sudamericana para crear una especie de música de cámara ligera con una identidad propia”. El anuncio compartía espacio con la estadía de Bob Dylan en el Beacon Theatre y el concierto a dúo de John Scofield y Dave Holland en Blue Note. “Es muy difícil que te den pelota para promoción, así que fue toda una sorpresa”, dice.

“El show estuvo repleto”, asegura Casenave, que se muestra sorprendido por el repentino prestigio que le trajo el premio. “Es otro el trato con los músicos y con la gente de los medios. De repente te empiezan a ver de otra manera”, comenta. “Por un lado está bárbaro, y por el otro pensás que es un estupidez, ¿no?”, se pregunta con una carcajada. “El disco sigue siendo el mismo aunque haya ganado un premio”.

Además de aquel concierto con entradas agotadas en Flushing Town Hall, el pianista nombra otra de las sorpresas que le llegó tras el Grammy. Aunque prefiere no dar todos los detalles hasta que el acuerdo esté cerrado, Casenave comenta que un productor sueco lo contactó para organizar una gira por Europa.

Lo que sí adelante es que está planeando grabar un álbum sinfónico con sus composiciones y que en abril de 2020 volverá a Montevideo para presentar dos fechas en el Auditorio Nacional del Sodre. En ambas noches se acompañará de un plantel formado únicamente por músicos uruguayos. “Sé que allá no conocen mucho mi música. Pero más allá de que me reconozcan como el que sacó el Grammy o el está en un programa de televisión, me interesa que conozcan mi música”.

El pianista, que ya editó más de 30 discos y fue nombrado “Artista Steinway” —un prestigioso reconocimiento que comparte con músicos legendarios como Gershwin, Mahler, Liszt y Prokofiev—, invita a que los uruguayos se tomen un tiempo para conocer su obra. “Escuchen para ver si les transmite algo la música”, sugiere. “Les aseguro que van a encontrar música sincera que viene del corazón”.

El ganador del Latin Grammy adelanta que sus conciertos van a ir más allá del clásico concertista sentado frente a su instrumento. “Dejo todo en el piano. Les aseguro que no se van a dormir. Van a shows van a ser muy especiales”, concluye.

Mientras llega abril, esta es una buena oportunidad para repasar alguno de sus discos y conocer la obra de un uruguayo reconocido en Estados Unidos.

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