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La última estación del tren McCartney: Paul tiene nuevo disco y biografía

El británico editó nuevo disco, y una contundente biografía suya llegó a las librerías

Paul McCartney. Foto: Reuters
Paul McCartney. Foto: Reuters

Cualquiera podría preguntarse por qué Paul McCartney, de 76 años y la persona viva más relevante en la historia de la música popular, sigue trabajando. Porque Paul McCartney trabaja y lo hace con ahínco: no sólo graba discos, lo que a esta altura podría ser un hobby, sino que los toca en vivo en giras larguísimas (nos ilusionamos con que este año volvería a Montevideo; al final no sucedió), y hace con cierta dedicación la tarea de promocionar su música.

A modo de resumen: antes y después de la salida de Egypt Station, el álbum que lanzó el 7 de setiembre, McCartney estuvo inquieto. En junio lanzó los dos primeros cortes del álbum —“I Don’t Know” y “Come On To Me”, gran elección—, y desde entonces hizo de todo.

Fue el invitado más especial de James Corden en la sección “Carpool Karaoke” de su late show (un paseo en auto que incluyó lugares icónicos, canciones, lágrimas y sorpresas; si no lo vio, vaya y hágalo). Hizo un evento exclusivo en los estudios Abbey Road y fue filmado mientras cruzaba el famoso paso peatonal inmortalizado en el penúltimo disco de The Beatles. Volvió a tocar en The Cavern, la reproducción del local donde los cuatro de Liverpool dieron sus primeros pasos como banda. Dio un concierto sorpresa en la Grand Central Terminal de Nueva York ante la mirada de cientos de personas. Tocó y cantó con Jimmy Fallon para un sketch de uno de los programas más famosos (y virales) de la televisión estadounidense.

Y dio entrevistas a cuanto medio pudo (incluso contestó preguntas a los usuarios de Twitter), incluyendo una imperdible a la revista GQ en la que uno siente, después de haber leído y escuchado hasta el cansancio historias y declaraciones de Macca, que lo conoce un poco más, que lo entiende de la manera en que se lo puede entender después de atravesar las más de 700 páginas de Paul McCartney. La biografía, de Philip Norman, que hace semanas llegó a librerías locales editada por Malpaso.

Paul McCartney
VIDEO | "Come On To Me", del nuevo disco de McCartney

La biografía, que se presenta como la definitiva, cuenta con la particularidad de haber sido escrita por un periodista que publicó varios libros sobre The Beatles y en particular sobre John Lennon, tomando partido por este en la eterna “batalla” Lennon / McCartney. Esta publicación es, de alguna manera, justicia poética: Norman cuenta con el oficio de un cronista, la historia del más amable y bonito de los cuatro de Liverpool con una calidez y una simpleza admirables, y se encarga de abarcar con detalle la vida post-Beatles de Macca.

En el epílogo, el autor hace una reflexión que también está presente entre líneas en la nota de GQ que firma Chris Heath (en la que, entre otras cosas, aparecen algunas de las anécdotas de la vida sexual beatle que están recogidas en la biografía sobre Paul). Norman dice que tras años de trabajo para su libro, logró ver a Paul McCartney como “un adicto al trabajo y perfeccionista que, a pesar de su amplia fama, ha sido subestimado por la historia y que, pese a su genio indudable, es, a su manera, tan inseguro y vulnerable como su aparente antítesis total, John Lennon”.

Entonces, si uno quiere contestarse por qué McCartney sigue trabajando tanto, sin caer en el lugar común del estado de sus cuentas bancarias, tiene que considerar que lo único que hay detrás es, tal vez, un gusto verdadero por el trabajo. Y es que se supone que cuando alguien trabaja en lo que verdaderamente ama, entonces no se siente como una obligación, ¿no?

Con esa sensación, el flamante Egypt Station puede ser un disco más en la discografía de McCartney, pero también un muestrario de un talento que no tiene fecha de vencimiento: acá hay canciones buenísimas, y si eso es estar en piloto automático, qué envidia.

Paul McCartney
VIDEO | "I Don't Know", del nuevo disco de McCartney

Ese talento, combinado con la ya recapitulada campaña de promoción que hizo en los últimos meses, se fundieron en dos logros importantes para el mercado. Porque este disco es el primer álbum solista de Paul que debuta en la cima del ránking Billboard 200, y es su primer número uno desde el Tug of War lanzado en 1982.

Egypt Station, primer disco de estudio de McCartney desde el New de 2013 (que lo trajo de vuelta a Montevideo en 2014, a dos años de su primera visita), tiene los pianos melancólicos, los bajos sorpresivos, los arpegios luminosos que caracterizan a la obra de McCartney, y en lo lírico tienen la introspección, el amor y también el humor, la chispa adolescente.

El álbum tiene canciones que van directo a la lista de las melodías más lindas hechas por McCartney (“I Don’t Know”, “Hand in Hand”); tiene otras que serán un punto refrescante en su nuevo show (sobre todo “Come On To Me” y la vitalidad de su grito rockero); y algunos experimentos (“Back in Brazil” y ni que hablar de “Fuh You”, una rareza que se vuelve encantadora) que sólo confirman aquella adicción al trabajo y a lo perfecto, y aquello, claro, del genio inigualable.

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