MÚSICA

Un trovador que aporta sonidos y composiciones

El argentino Jorge Fandermole abre hoy el ciclo “Guitarreros”.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Vuelta: el rosarino regresa, esta vez con su banda. Foto: Difusión.

El año pasado, en la última edición del Festival Música de la Tierra que se celebra en Jacksonville, Jorge Fandermole tocó por primera vez en Uruguay. Sorprende, claro: es argentino, de Rosario (una ciudad santafesina bastante cercana), y tiene más de tres décadas de trayectoria.

"Por causas azarosas y por el trabajo independiente que vengo haciendo desde siempre, quizás esa cercanía no fue aprovechada", reconoce ahora en charla con El País, tratando de explicar por qué su visita se demoró tanto tiempo.

De cualquier manera, de ese show que dio solo con su guitarra, formato que no acostumbra llevar al escenario, se llevó una muy buena impresión. "Estaba todo dado para que la sensibilidad primara", dice, "y fue una buena experiencia. Me sorprendí porque algunas canciones eran más o menos conocidas".

Ahora, Fandermole se prepara para tocar otra vez en Montevideo. Hoy a las 21:00 se presentará con su banda (Marcelo Stenta en guitarra, Fernando Silva en bajo y violonchelo, y Juancho Perone en percusión) en la Sala Zitarrosa, inaugurando la segunda edición del ciclo Guitarreros.

Guitarreros lo organiza la productora Dúo con patrocinio de la Universidad Católica, y el espectáculo del rosarino será el primero. Las entradas se venden en boleterías y Tickantel a 450 pesos, y como invitada estará Ana Prada.

El show estará centrado en Fander, un disco doble que editó en 2014 que reúne viejas composiciones suyas y otras compuestas entre 2005 y 2015. "Lo más difícil de armar ese repertorio es la autocrítica. Uno trata de buscar aquello que es mejor, que resuena; esa parte de la idea y el lenguaje con la que uno sigue coincidiendo plenamente", explica.

En cuanto a la sonoridad con la que renovó los temas de antes, dice que está "muy relacionado" con el trabajo conjunto que realiza con los músicos con los que trabaja y los que invitó para la ocasión.

Autor.

"Tuve la suerte de que mis viejos me regalaran una guitarra cuando era muy chico, y tenía a mi maestro a dos cuadras", dice Fandermole, quien se interiorizó con el instrumento desde niño. La música popular y el folclore lo fueron atrapando, hasta que se le despertó, a partir de la sensibilidad, la inquietud de la composición.

De hecho, considera que su aporte a la generación de músicos de los ochenta que se llamó Trova Rosarina (de la que fue parte Fito Páez y Juan Carlos Baglietto), fue desde su rol de compositor, siempre más inclinado hacia el folclore que el resto de sus colegas.

"Yo me siento muy cómodo tocando folclore, baladas y rock. Por ahí dentro de los géneros de raíz folclórica me siento más cómodo, pero si uno es más o menos perceptivo a lo que le ha llegado, los otros rasgos del lenguaje también te sirven. Hay ciertas cosas que no se pueden decir en una zamba, necesitás decirlas en una balada. Entonces, si podés manejar los rasgos del lenguaje, ¿para qué privarse y usar un solo estilo musical?", se pregunta Fandermole. La contestación la encuentra, en ese sentido, componiendo.

Si no puede ver el video, haga click aquí

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados