SIN SUELDOS NI SHOWS

Todavía cantamos: ¿qué herramientas tienen los músicos uruguayos para afrontar la crisis?

Hasta un 60 por ciento de música uruguaya en radios, subsidios por desempleo y regalías por streaming para paliar los daños por el coronavirus

Música uruguaya en streaming (Drexler, Peke 77). Foto: Gerardo Pérez
Música uruguaya en streaming. Foto: Gerardo Pérez

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Desde que el Ministerio de Salud Pública confirmó los primeros casos de coronavirus en Uruguay, y de eso pasaron 12 días, el impacto de la noticia se ha sentido en distintos frentes. Con el país en pausa, una de las áreas más afectadas ha sido la cultural. Los espectáculos fueron suspendidos hasta el 12 de abril, aunque varios previstos para más adelante se cancelaron o postergaron. Los teatros y salas de conciertos cerraron por tiempo indefinido, muchos empleados están en seguro de paro y, sobre todo, hay incertidumbre. Esto golpea en particular a los músicos, que en gran parte no tienen otro trabajo y por ende, no cuentan con la estructura formal y los derechos de un empleado público o privado.

El panorama, puesto así, es desolador, no solo por las consecuencias que están a la vista, sino por lo que queda por delante. Las grandes preguntas son hasta cuándo se prolongará esta situación, y cómo quedará la industria musical (y la del entretenimiento toda) cuando la pandemia y su crisis pasen. Las dudas son muchas más, y para quienes viven de su arte, las respuestas son nulas. Por eso, se ha tratado —en los últimos días— de mirar más el posible rayo de sol, que la nube negra. En esa búsqueda, los músicos han enfatizado casi que su única fuente de ingresos en tiempos como estos: los derechos de autor.

Artistas, gestores, productores y colectivos están impulsando una campaña para que los medios de comunicación incluyan más música uruguaya en su programación: “en apoyo a nuestros compositores e intérpretes en este momento de crisis”, dice la misiva difundida en redes. Más allá del apoyo moral, esta acción busca aumentar las reproducciones en radios y en televisión, para así aumentar los ingresos económicos por derechos patrimoniales de autor.

Si bien la Ley de Medios vigente exige a las radios que el 30 por ciento de la música diaria emitida sea nacional (de autor o de intérprete uruguayo), la iniciativa busca que los programadores aumenten esa franja, considerando la situación laboral de los artistas.

El presidente de la Asociación Uruguaya de Músicos (AUDEM), Osmar Miranda, dijo a El País que hoy se celebrará una reunión con el ministro de Educación y Cultura, Pablo Da Silveira, donde se planteará una serie de temas a tratar para ayudar económicamente a los músicos. Entre ellos, se pedirá la implementación de un decreto que exija un aumento, al menos hasta fin de año, del porcentaje de música nacional en las radios. Para Miranda, “lo ideal” sería lograr que se emita “más de 60%” de música uruguaya en radios. “Eso va a visualizar al músico para el futuro y generar derechos de autor”, explica.

En cuanto a la televisión, donde no hay porcentajes establecidos por ley, también se busca fomentar un mayor uso.

Pero esta no es la única acción que los músicos están impulsando en redes sociales. Para enfrentar la suspensión de recitales, los artistas uruguayos están apelando a las plataformas digitales como forma de compensar, al menos con una pequeña entrada de dinero, la ausencia de conciertos. En los últimos días, más allá de los shows por streaming (cuya única retribución ha sido la visibilidad y la difusión), varios artistas independientes le han hecho saber al público cómo pueden aportar con su escucha o acciones. Por ejemplo, seguir al artista en YouTube o Spotify “ayuda a que se monetice nuestra cuenta”, explicó la cantante Melaní Luraschi en su Twitter.

Esta semana también se popularizó en las redes sociales una propuesta llamada #tumesiguesyotesigo, que consiste en que al menos mil usuarios de YouTube se suscriban al canal del resto de los interesados y reproducir sin pausa las canciones de los otros artistas. De esta manera, se podría generar un ingreso por cada visita.

Sin embargo, las regalías que se generan por reproducción son pequeñas y dependen de numerosos factores. En YouTube es necesario reproducir por completo la publicidad que antecede al video y escuchar la canción completa, pero la regalía que se genera también depende el costo de la publicidad en cada región del mundo. En el caso de Spotify, el método obedece a una ecuación que aparenta ser más simple. La reproducción completa de un tema se paga entre 0.0006 y 0.0084 dólares. La diferencia está marcada por los planes de escucha, que pueden ser de uso gratuito o premium. Sin embargo, se necesita generar miles de reproducciones para lograr un ingreso equiparable a lo que generaría un artista con un recital.

En los últimos días, y a modo de colaboración, Bandcamp, una plataforma donde los músicos publican su obra bajo dos modalidades de pago —Name Your Price, donde el público es quien elige el precio del álbum y hasta puede no pagar; y un precio mínimo que deciden los artistas—, anunció que por un día, todo el dinero generado por ventas iba a ser destinado a los artistas.

FUTURO

Medidas formales y concretas

Los artistas se se mueven, defienden sus derechos con las redes como herramienta, siguen preocupándose por cantarle a la gente y compartir su música. Por eso, entre recitales en streaming y transmisiones en vivo de Instagram surgen campañas optimistas para atravesar la cuarentena, como Toca Quedarse o Contagio Música, por ejemplo. ¿Pero qué pasa desde lo formal? ¿Qué herramientas reales hay o habrá para paliar el impacto de esta crisis?

Osmar Miranda explicó a El País que en la reunión que hoy se realizará con el ministro de Educación y Cultura, el punto “más urgente” a tratar es que los músicos puedan recibir un subsidio por desempleo. “En AUDEM y COOPAUDEM podemos hacer un listado de todos los músicos que facturaron en el último año”, dijo el jerarca. “Vamos a proponer la creación de un seguro de paro para cubrir a los músicos; quedaron todos sin trabajo y la mayoría de profesores de música también se quedaron sin clases”, señaló.

Desde las asociaciones Cooparte y Agremyarte se redactaron una serie de medidas que están dirigidas a la Dirección Nacional de Cultura (DNC), las áreas del Ministerio de Educación y Cultura, las intendencias y otras organizaciones. Allí solicitan que se concreten las contrataciones ya previstas en las condiciones pactadas en contratos, y que se sustituyan por actuaciones en el futuro.

Sheila Bonino, presidenta de Cooparte, dijo a El País que se mantiene en diálogo con la directora nacional de Cultura, Mariana Wainstein, y el director de Cultura de la Intendencia de Montevideo, Ramiro Pallares. “Estamos empezando a trabajar conjuntamente” con la IM, dijo, para afrontar la situación. “La idea es mantener las contrataciones de la Semana Criolla”, ejemplificó, “y que las actuaciones se cumplan más adelante”. Wainstein, por su parte, dijo a El País que en este momento se está trabajando con Agadu y las cooperativas de músicos, y que se tiene “un contacto directo” con artistas para analizar la situación. “Estamos organizando nuestro propio relevamiento de la situación en esta crisis”.

El de la DNC no es el único relevamiento en marcha. Desde Cooparte se envió un formulario a sus asociados (que abarca trabajadores de la música, de otras áreas escénicas, técnicos y demás) con el objetivo de “tener un diagnóstico y ver qué necesidades existen”, dijo Bonino. La información será elevada a la Intendencia para analizar, en conjunto, “qué acciones de apoyo económico se puede tomar”.

Desde la Unión Musical Independiente de Uruguay también se elaboró un formulario, un tanto más exhaustivo —qué porcentaje de los ingresos se deben a la actividad musical, un estimativo de cuánto se dejará de cobrar por distintas suspensiones vinculadas a la emergencia sanitaria—, pero con el mismo fin que el de Cooparte. Al cierre de esta edición, 376 músicos habían aportado sus datos.

Las cartas para aguantar la crisis están sobre la mesa. Si bien no hay soluciones concretas (12 días es mucho, pero también es muy poco), los caminos están abiertos y las plataformas están ahí, al alcance para que las canciones sigan sonando, con todo lo que eso implica un momento así.

#MUSICOSenCASA, una iniciativa para la cuarentena

Además de un posible aumento en la difusión de música uruguaya en los medios y de generar regalías a través de las plataformas de streaming, otra solución está en la vuelta: #[email protected] Organizado por Cooparte y Agremyarte, los socios de ambos sindicatos cuya actividad artística sea su principal sustento (y que hayan sido seriamente afectados por la situación), se pueden postular para enviar un video desde su casa, donde hacen una breve introducción, cantan una canción y luego dejan un mensaje de apoyo a la cuarentena voluntaria y a la campaña #MeQuedoEnCasa.

Los videos seleccionados tendrán un apoyo económico de cinco mil pesos. Desde que se anunció el proyecto, ya tuvieron unos 100 interesados.

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