orquesta típica Taconeando presenta disco con Olga Delgrossi y Jonás Campos

Tango & Copla: dos géneros unidos en una pasión

Mañana el escenario mayor del Solís será el terreno en el que el tango y la copla harán causa común. Para eso se contará con un montón de destacados artistas sobre las tablas, en su mayoría jóvenes, aunque el promedio de edad sube, con la presencia de la gran cantante Olga Delgrossi, leyenda viva entre las cantantes de tango.

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Jonás Campos, lo joven voz de la copla llega mañana al Solís. Foto: Marcelo Bonjour

Tango & Copla en concierto promete mucho más de dos horas de música y canto, pasando por toda una gama de géneros y artistas. El juego lo abrirá el sexteto típico Rey del Compás, que hará lucir su estilo a lo D´Arienzo, junto con los cantores Víctor Salas y Miguel Ángel Maidana. Le seguirá la Orquesta Típica Taconeando, con la intervención del joven cantante Yonatan Ortiz y la participación especial de Delgrossi, y un artista que llegó desde España para sumarse a esta velada: el sevillano Jonás Campos, quien ha surgido como una revelación de la copla juvenil española, siendo comparado su estilo con el de Miguel de Molina. Además, por inscribirse el show en la Semana de La Cumparsita, el himno de los tangos también tendrá un lugar especial sobre el escenario.

"Taconeando es una formación en la que casi todos somos jóvenes, y está liderada por dos veteranos, importantes músicos del tango: Luis Etchebarne, que es el arreglador y pianista, y Luis Caneppa, que es el primer bandoneón. La formación de orquesta típica por lo menos tiene que tener dos bandoneones, así lo decía Julio de Caro, dos violines, piano y contrabajo. Y acá están agregados la viola y el cello, que le dan más matices. Las cuerdas son muy importantes en el tango, es lo que le da la dulzura", detalló a El País Esteban Toth, segundo bandoneón de Taconeando, y también su director.

Sobre el juego de los dos bandoneones, el director señala: "Los dos bandoneones le dan la fuerza. Yo, por ejemplo, que hago el segundo, es como la segunda voz, que es a veces más complicada. Porque la primera voz tiene la melodía, la segunda son notas que no tienen nada que ver: están en la misma métrica que el primero, pero al oído es otra música. Como pasa también con el segundo violín".

Desde ese octeto se oirán melodías que integran el primer disco, que sale editado por Sondor el mismo día del show: entre ellas Verano porteño de Piazzolla, En esta tarde gris, de Mores y Contursi, Luz verde milonga de Miguel Villasboas, Cristal, también de Mores y Contursi. "Vamos a tener a Miguel Villasboas en la platea, y la vamos a hacer un homenaje, y vamos a tocar temas que Olga Delgrossi nunca había grabado, como Alma de bohemio, de Firpo", sigue Toth entusiasmado.

"Y vamos a hacer una fusión con la copla, que eso va a ser muy interesante. Ambos géneros tienen puntos en común: tienen auge en la misma época, son músicas populares, y en muchos casos tienen una misma tristeza. Quizá también ahora están pasando por la misma situación, de no estar arriba del todo a nivel de la difusión", elucubra Toth.

Visitante.

Si Delgrossi promete acaparar el fervor de sus seguidores, el joven sevillano Jonás Campos será la gran expectativa de la noche. En su primera vez en Montevideo, realiza un tributo a Miguel de Molina, a través de temas como La bien pagá, El agüita del querer, Ojos verdes, Te lo juro yo y La niña de la Ventera.

"Voy a hacer ese tributo a Miguel de Molina y luego voy a coger yo el rumbo un poquito, con guitarra flamenca, junto a Eduardo Martínez, un guitarrista de Uruguay que es magnífico. Vamos a pasar por bulerías, fandangos, es decir, una pequeña fiesta flamenca, en la que vamos a intentar traer un poquito del aire de España aquí a Montevideo", adelantó Campos.

"Intentamos hacer este tributo a Miguel de Molina, pero solamente cantando, porque es complicado llevar su vestimenta, imitarlo. Es inimitable. Lo que intentamos es hacer las canciones lo mejor posible, y dejándolo siempre en buen lugar", considera el visitante sevillano sobre su tributo.

"La copla es de algún modo muy parecida a lo que es el tango. Hay varias modalidades, pero en una copla lo mismo se puede meter una bulería, o un tango del Río de la Plata, o un tango español. Es decir, la copla es muy diversa en ese sentido. Y en cuanto a las canciones, las letras, es muy parecido también al tango: amor y desamor, y cosas cotidianas. Pero en todos los casos, la copla tiene que ser muy bien interpretada para que la gente entre en ese trance. Es una historia que tiene un principio y un final, y dentro pasan muchísimas cosas: y en cuatro o cinco minutos hay que transmitirle a la gente esa historia y que se la crea", afirma Campos, quien remarca el carácter intenso de las letras de las coplas, al punto que no tiene reparos en confesar que algunas canciones le han quedado sin terminar porque ha roto a llorar, dada la intensidad del trance.

Y sobre el himno de la copla, La bien pagá, agrega: "Tiene de especial su música exquisita, aunque nuestra versión es bien distinta. Más allá de eso, esa copla refleja una situación cotidiana. Es alguien que le está diciendo a una prostituta que ya no tiene que comprar sus besos: una situación que si te ponés a buscar la encontrás en la calle, lo sigue habiendo".

Un programa con mucho para ver y escuchar.


El cantor sevillano Jonás Campos promete ofrecer al público uruguayo todo el arte de la copla. Lo hará mañana en el Solís a las 20.30 horas. Allí compartirán escenario el sexteto típico Rey del Compás y la Orquesta Típica Taconeando, bajo conducción de Humberto de Vargas.

El sexteto está integrado por Jorge Goyos y Luis Caneppa en bandoneones, Gabriel Giró y Lacio Scaffo en violines, el contrabajista Jorge Baccino y la pianista Maryna Nicoláeva.

El octeto lo componen Esteban Toth (bandoneón), Germán Álvarez San Martín (contrabajo), Diego Núñez (1° violín), Maximiliano Vélez (2° violín), Sebastián Estigarribia Davyt (viola), José Pedro Ottonello (cello), (Caneppa (bandoneón) y Luis Etchebarne (piano). Entradas en Tickantel y en la sala, a $ 800, $ 700, $ 600, $ 500 y $ 400.

Una travesura que marcó a una carrera.


Jonás Campos nació en 1988 y se define como totalmente sevillano. "Me gusta mi tierra, las costumbres de ella, su gente, y la manera de tratar las cosas. A mí el río Guadalquivir que quita las penas", asegura este artista que actualmente realiza su espectáculo El Corazón de la Copla.

"Estuve hace cinco meses en Buenos Aires y ahora estoy por aquí. Lo que más me ha gustado de Montevideo es la amabilidad de las personas. Todos con buen sonrisa para atenderte, cuando pregunto algo por la calle en seguida me preguntan si soy español, y me tratan estupendamente. Es asombroso la hospitalidad tan grande que puede haber aquí, siempre con mucha educación".

"Mira, en España nuestras madres siempre han sido de la copla, y ella se ponía a limpiar y cantar copla y uno la acompañaba. Pero yo fui un poquito engañado. Porque había un concurso, un reality show, y mi familia llamó por mí. Y un día me llaman para hacer un casting, y yo les pregunté cómo habían conseguido mi número, porque yo no me había anotado, yo soy muy vergonzoso, yo no sirvo para estar delante de las cámaras. Y eran mi madre y mis hermanas las que habían llamado. Y casting tras casting, hasta quedar finalista. Y hoy en día le doy las gracias a mi madre y a mis hermanas por haber hecho esa travesura, que me ha dado la oportunidad hasta de estar aquí ahora en Uruguay", remata Campos.

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