Historias de canciones

"Take on me" de A-ha cumple 35 años y es una de las canciones más perdurables del siglo XX

El éxito del grupo noruego está a punto de llegar a los mil millones de visionados en YouTube; cuando se editó por primera vez en 1984 solo vendió 300 copias.

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A-ha, una banda que se convirtió en la más grande de su generación

Algunos cuarentones tirando a cincuentones tienen presente la primera vez que escucharon “Take on Me” de los noruegos A-ha. O mejor dicho, seguramente les llamó la atención el video clip, que por entonces, era tecnología de punta y en la que se contaba con una animación de aspecto de grafito, una sencilla historia de amor. Treinta y cinco años después de su estreno (se escuchó por primera vez el 19 de octubre de 1984), “Take on Me” es uno de los grandes éxitos de la música popular del último medio siglo.

Hay manera de comprobarlo. El video oficial de la canción, por ejemplo, está punto de sobrepasar los mil millones de visionados en YouTube (ayer a la tarde iba 938.963.764), una cantidad que solo superaron tres canciones de siglo XX: “November Rain” de Guns N’ Roses, “Smells Like Teen Spirit” de Nirvana y “Bohemian Rhapsody” de Queen. “Take on Me”, de acuerdo a Los Angeles Times citando fuentes de YouTube, tiene 480.000 visionados por día.

Nada mal para una canción que cuando fue editada solo vendió 300 copias y al año siguiente, aúpado por su vistoso video, la canción ya era número uno en una treintena de países.

La primera vez que A-ha tocó en un ensayo ese riff tan pegadizo fue en Oslo y en 1979 cuando Morton Harket, el carilindo vocalista, se unió a Pal Waaktaar y Magne Furuholmen y pidió que le mostraran algo para cantar. Furuholmen le enseñó una secuencia que había escrito cuando tenía 15 años y justo era esa.

Hasta convertirse en el hit que hoy es, igual deberían pasar varias cosas. Primero que la canción llegara a Gran Bretaña y la escuchara Jeff Ayeroff, un ejecutivo de Warner que vio el potencial no sólo de la canción sino de la pinta de Harket, un muchacho que había nacido con la apariencia necesaria para ser una estrella. Con MTV camino a su apogeo, Ayeroff se la dio al productor Alan Tarney. También fue un fracaso así que se convocó al director Steve Barron y al ilustrado Candance Reckinger para que hicieran un video a la altura de la potencial de la canción. Y se hizo la magia.

“Take on Me” es un synth-pop de ritmo sincopado que cuenta una historia de amor que en el video se contaba con una versión dibujada Harket cortejando a la actriz Bunty Bailey (su novia de entonces) en las viñetas de un comic. Hacerlo costó un montón; la parte animada llevó 16 semanas de trabajo.Valió la pena y la tercera versión de “Take on Me”, se convirtió en un exitaso.

¿Y eso cuánto es en plata? Los Angeles Times hace un cálculo aproximado. Por ejemplo, YouTube puede llegar a pagar a esta clase de producto masivo tres dólares cada mil visionados, o sea que le aportó a la banda unos tres millones de dólares. Spotify, donde “Take on Me” se escuchó unas 530 millones de veces paga 0,04 centavos de dólar lo que suma otros 2,1 millones de dólares. Apple Music paga 9.000 dólares cada millones de escuchas pero no comparte las cifras.

A eso hay que sumarle las licencias que se hace de las canciones para series y películas que suelen pagarse entre 20.000 y 50.000 dólares. En los últimos tiempos se ha escuchado, por ejemplo, en Stranger Things, Mi villano favorito 3, en La La Land y en Deadpool 2.

Nada mal para una canción que la banda escribió hace 40 años, la estrenó hace 35, la dejaron de tocar en vivo durante mucho tiempo (“nos tenía hartos”) y como sin quererlo se convirtió en la canción más importante de una generación. Es la historia de amor más rentable en mucho, mucho, tiempo.

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