JAY-Z

El sueño americano en ritmo de hip hop

El rapero y empresario presentó su nuevo disco, "4:44". (*)

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Jay-Z. Foto: Difusión

Puede ser difícil comprender las particularidades que hacen de Shawn Carter —el nombre original de Jay-Z, que acaba de sacar un nuevo disco, 4:44— alguien tan famoso dentro del hip hop.

No fue ningún pionero dentro de esa cultura, como Dr. Dre, uno de los impulsores del gangsta rap. Tampoco rompió con convenciones arraigadas en el género como Eminem —que hizo del rap una brutal y pública sesión de terapia y catarsis en vez de contar crónicas de la calle— o Kanye West, que trajo un sonido y una actitud hasta entonces nueva. No llevó el rap hasta lugares diferentes como Drake, que casi lo hizo canción, o Kendrick Lamar, que en sus búsquedas musicales y sonoras llegó a influir a David Bowie en su último álbum, Blackstar.

Aún así hay gente que lo llama, muy en serio, el "más grande de todos los tiempos", como quien reseñó su nuevo disco en el portal musical Consequence of Sound. En la crítica de Rolling Stone, lo llaman "groundbreaking" (innovador) cuando nunca innovó demasiado, al menos en lo artístico, acotando en este caso el término a lo estrictamente musical y sonoro

En realidad, Jay-Z es "el rapero más grande del mundo" solo en Estados Unidos, país que le dio 21 premios Grammy, y puso sus discos en el primer puesto de las listas de ventas 13 veces. Además, ahí tiene un lugar de influencia y relevancia cultural que difícilmente pueda ser comprendido desde Uruguay, donde carecemos de un artista con tanto predicamento social y hasta político.

Lo que trasunta cuando uno lee las incontables notas sobre su importancia, tiene más que ver con sus letras (tanto por lo que cuentan por cómo lo cuenta) y su astucia comercial, que lo convirtieron en uno de los raperos más ricos e importantes (aunque también en eso sería superado por Dr. Dre y la millonada que hizo cuando vendió Beats a Apple).

Pero desde acá, donde las letras no importan tanto —aun sabiendo inglés— sus temas suenan, en comparación con los de los ya mencionados y algunos más, casi como los de tantos otros.

La fama de Jay-Z arrancó en serio con el disco Vol. 2... Hard Knock Life, editado en 1998. Con más de cinco millones de copias vendidas de ese álbum, se comprende la estatura comercial de Jay-Z. Luego vinieron otros discos, con éxitos como "Girls Girls Girls" (del disco The Blueprint, 2001), "99 Problems"(The Black Album, 2003) y "Empire State Of Mind" (The Blueprint 3, 2009). Y él ha se ha perpetuado en el centro de la atención, no solo a través su música, sino también gracias a emprendimientos empresariales como una marca de ropa, un sello y muchas otras cosas.

He ahí, seguramente, una de las más importantes razones de su fama: es un emprendedor, un self made man, un tipo que arrancó con muy poco y llegó a tener mucho. Un tipo de orígenes humildes y poco agraciado que llegó a casarse con tal vez el máximo símbolo sexual y de belleza de la cultura afroestadounidense hoy, Beyoncé (quien, obviamente, es bastante más que un ícono de belleza). The American Dream, le dicen a este tipo de biografías.

De las drogas a hombre de familia

Jay-Z ha grabado muchos temas en los cuales ha hablado de sus andanzas en el barrio, temas con letras que podrían ser parte de la serie The Wire: drogas, violencia, camaradería, códigos... Hoy, Jay-Z tiene otras preocupaciones. Padre de tres hijos y con un buen pasar, actualmente el rapero habla sobre las obras de arte que compró (que le costaron mucha plata, algo que le hace saber a todos).

Tres claves del nuevo disco

- Familia

En la canción que le da título al disco, Jay-Z le pide perdón a su esposa, Beyoncé, por la infelidad matrimonial (hay un video de la hermana de Beyoncé, Solange, castigando físicamente a Jay-Z por eso). Pero también abre la puerta a su historia familiar: en el tema "Smile", le da un lugar a su madre para revelarse como lesbiana: "Ella tuvo cuatro hijos / pero es lesbiana / Tantos años / siendo una actriz", rapea.

- Política-polémica

Para Jay-Z, el camino a la liberación real de sus pares (los negros) en Estados Unidos pasa por hacer mucho dinero. "¿Sabés qué es más importante que tirar plata en un club de striptease? / El crédito / ¿Alguna vez te preguntaste porqué los judíos son los dueños de todas las propiedades en Estados Unidos? Fue así que lo hicieron" dice en "The Story Of O.J." (cuyo videoclip se puede ver acá). La frase sigue generando discusiones.

- Sonido

A diferencia de la gran mayoría de los raperos, esta vez Jay-Z solo tiene un productor artístico —No I.D.— en vez de una legión. Con él, Jay-Z presenta un trabajo que no ignora que hoy existe alguien como Kendrick Lamar. El sonido del álbum es más austero y enfocado, no hay tantas variaciones y efectos que distraigan la atención de la voz y las letras del protagonista.

(*) Esta nota fue ligeramente editada posteriormente a su publicación

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